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¿Y yo a quién voto?: Hoy Izquierda Unida (IU)

abril 3, 2011 4 comentarios
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Quedan 48 días #nolesvotes

Lo prometido es deuda. Como prometí hace una semana, cuando hablaba de UPyD en el blog, en nuestro repaso por las fuerzas políticas alternativas (terceras vías) que se presentan a las próximas elecciones municipales y autonómicas, hoy repasamos la actividad y propuestas de Izquierda Unida.

Izquierda Unida es una organización política (un “movimiento político y social” como se define en su propia página web) más que simplemente un partido político. Frente al centralismo ideológico propuesto por la mayoría de las fuerzas políticas de España, Izquierda Unida plantea una organización “federal e ideológicamente plural de la izquierda española y de sus pueblos, donde participan los partidos políticos y organizaciones federados, colectivos y todas aquellas personas que voluntariamente se adscriban, acepten y practiquen la política de Izquierda Unida, aprobada en sus Asambleas Federales, su programa, su política internacional, su funcionamiento administrativo y financiero, y sus Estatutos.” Como consecuencia, es un partido que está abierto a la incorporación de otros partidos a la federación o a la presentación en coalición a las elecciones.

Recientemente, por ejemplo, Izquierda Republicana, que dejó Izquierda Unida en 2002, ha decidido volver a incorporarse a Izquierda Unida. Igualmente, estamos muy acostumbrados a ver que Izquierda Unida se presenta, tanto a las elecciones municipales y autonómicas, como a las elecciones al congreso y senado, en coalición con otros partidos de izquierda.

Entre otros principios fundamentales (ver los estatutos de la IX Asamblea Federal de Izquierda Unida en 2008), Izquierda Unida toma como referentes los ideales de:

  • Defensa de la democracia participativa, tanto en el ámbito de la gestión interna como en el ámbito público.
  • Aperturismo al ciudadano (o principio de “permeabilidad“) que permite a cualquier ciudadano, tenga o no carné de IU, realizar sus aportaciones para el enriquecimiento mutuo.
  • Promover la cohesión y el pluralismo.
  • Defender sus ideales desde el ámbito local y no solo mediante líneas centralizadas del partido central, estableciendo el principio de federalidad.

Izquierda Unida también fue uno de los grandes castigados por la actual ley electoral en las elecciones al congreso de 2008. Según un sistema realmente proporcional, Izquierda Unida debería haber sacado 13 escaños (el 3,8% de los votos, sobre 350 escaños). Sin embargo, por el sistema establecido en la LOREG y por la Constitución, que establece que la demarcación electoral es la provincia, sacó solo 2 escaños a compartir con ICV. De ahí que hayan promovido activamente una reforma radical en esta ley que actualmente premia a los partidos grandes regalándoles escaños.

Izquierda Unida ha planteado manifiestos y propuestas legislativas y no de ley importantes sobre temas como los siguientes:

En cuanto a los movimientos sociales en los que ha estado inmerso últimamente destacan:

En el ámbito local, Izquierda Unida siempre ha promovido la participación ciudadana en todos los ámbitos, lo que hace de esta organización una opción a considerar si tienes una ideología de izquierdas y tienes propuestas que realizar. En general, varios meses antes de presentar las listas para su aprobación mediante democracia interna, Izquierda Unida realiza asambleas y reuniones de vecinos en las que toman nota de todas las propuestas ciudadanas para todas las áreas de gestión pública y estudiar cómo incorporarlas a su programa electoral. Igualmente en los municipios en los que tienen actividad o representación, plantean un sistema de presupuestos participativos, permitiendo a los ciudadanos decidir dónde derivar los fondos públicos.

Por supuesto, en una entrada de un blog no caben todas las propuestas de una organización política de tanto recorrido institucional como Izquierda Unida, pero tienes mucha más información en su página web y puedes acercarte a cualquiera de sus sedes en España para pedir información sobre qué proponen en tu municipio o comunidad autónoma. Si finalmente, después de informarte, ves que representan tus ideales, vótales. Pero a PP, PSOE y CiU #nolesvotes.

Nota:

Como ya comenté en mi blogpost sobre UPyD de la semana pasada, te recuerdo que el/la que tiene que votar eres tú, por lo que aunque te presente información resumida en este blog sobre algunas fuerzas políticas que se presentan a las próximas elecciones, la decisión es absolutamente tuya. Espero, sin embargo, que estos artículos te ayuden a comenzar tu búsqueda o a tener una idea más clara de las opciones a votar.

En ningún caso intento orientar tu voto a ninguna de estas fuerzas políticas. En este caso, el hecho de que conozca y sea amigo de Daniel Simón, que se presenta por Izquierda Unida como número 4 de la lista por Alicante, no significa que te esté pidiendo su voto para él o para su lista. Eso lo decidirás tú.

No obstante, igual que denuncio en mi blog actitudes políticas hipócritas como las que hay en el Partido Popular, tanto en la Comunidad Valenciana, como en Alicante o Elche, también he de defender la integridad de aquéllos políticos que conozco personalmente y que me parecen coherentes y decentes. Daniel Simón, además de ser un fantástico gestor cultural y un excelente amigo, capaz de generar sinergias entre gente de ideologías muy divergentes, es una persona honrada y coherente hasta la médula. Vote o no vote a Izquierda Unida en las próximas elecciones (cosa que todavía no he decidido), mi opinión personal sobre él no variará. Es un político como la copa de un pino y un amigo ejemplar.

#noalaguerra #noagadafi #libialibre y #turismoBisbal… ¿Cuál elijo?

marzo 20, 2011 18 comentarios
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Quedan 62 días #nolesvotes

#7

Quedan 7 días para el primer #nolesvotes Trend Topic Day

Ayer me debatí, y mucho, contra mi mismo por el enorme dilema moral que ha desatado la ofensiva internacional en Libia. Muchos tuiteros y tuiteras se echaron a la Red a proclamar un #noalaguerra masivo y contundente, que aún hoy sigue siendo primer trend topic en España. Además de evocar el masivo “No a la guerra” de 2003 en el que pueblos de todo el mundo se unieron para pedir que se parara la II Guerra de Irak, que según el propio Kofi Annan era ilegal por no tener el aval expreso del Consejo de Seguridad de la ONU, han logrado aglutinar posiciones bien diferenciadas en cuanto a la guerra en Libia, pero dudo que muchos se hayan leído las dos resoluciones de la ONU al respecto.

Leyendo los twits me doy cuenta de que dentro de el #noalaguerra desatado como un tsunami ayer, hay tres vertientes ideológicas bien diferenciadas:

  1. El miedo.
    Mucha gente relaciona los ataques del 11-M en Madrid con la guerra de Irak. Piensan que unirnos de nuevo a una guerra en territorio musulmán va a recoger más enemistades, que se traducirán en nuevos atentados o, como ha prometido Gadafi, ataques directos.
  2. El pacifismo.
    Loable es toda la gente que proclama el #noalaguerra de ningún tipo. El no a las armas, no a los ejércitos, no a la violencia… Este segundo grupo de gente ha estado, está y estará siempre en contra de cualquier conflicto bélico, de cualquier tipo, deduzco que incluso si nos atacaran a nosotros directamente.
  3. Crítica de la hipocresía.
    Gente que proclama un #noalaguerra porque les parece que es hipócrita por parte del gobierno atacar a quienes ha vendido armas anteriormente, meterse en una guerra internacional cuando consiguieron el gobierno precisamente por el “No” a una guerra internacional, que les parece hipócrita atacar a Libia y decir que es para liberar al pueblo libio cuando todos sabemos que es por el petróleo… etcétera.
  4.  

Que conste que todas las posiciones del “No a la guerra” me parecen igualmente loables, pero me parecería frivolizar sobre la situación en Libia, sobre la gente que está muriendo por sus ideales, el tomar una posición a la ligera solo porque es un trend topic o el desempolvar el “No a la guerra” de 2003 alegremente sin tener en cuenta las diferencias con la guerra de Irak, que las hay y son muy grandes:

  1. No es una guerra ilegal.
    En 2003, la guerra emprendida contra el gobierno de Saddam Hussein  por el Reino Unido y Estados Unidos, y seguida por unos cuantos países más, no contaba con el aval de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Hoy no hay una, sino dos resoluciones concretas sobre la situación en Libia desde que se desató la revuelta civil. Y, en esencia, no es una guerra porque no hay declaración de guerra oficial. Se trata de un control militar de un espacio de exclusión aérea decretado por la ONU para evitar que los militares libios ataquen al pueblo libio. [Primera resolución, sobre la vulneración de derechos humanos en Libia, del 26 de febrero de 2011] [Segunda resolución, sobre la autorización de actuaciones internacionales en Libia, del 17 de marzo de 2011, en inglés]
  2. Zona de exclusión aérea.
    Los estados miembros de la ONU están autorizados a derribar aviones Libios que sobrevuelen la zona de exclusión aérea, pero no a intervenir en suelo libio. La zona de exclusión aérea es una medida disuasoria para el gobiero de Gadafi, para que no pueda utilizar sus aviones en contra del pueblo libio, pero también permite a los libios y al mundo árabe ver las maniobras no como una invasión, ya que no hay tropas en suelo libio, sino como una vigilancia de hierro. Así, las naciones de la Liga Árabe y otras naciones islámicas se han unido a la resolución de la ONU. La zona de exclusión aérea es un paso anterior a una intervención militar en toda regla. Pero hay que agotar todas las posibilidades, antes de invadir un territorio.
  3. No hay excusa de armas de destrucción masiva.
    Cuando se atacó Irak, la justificación principal eran las armas de destrucción masiva que, supuestamente, el régimen de Saddam Hussein podría utilizar contra occidente. Armas que nunca se encontraron. Hoy con Libia no existe tal excusa. De hecho, aunque sea vergonzoso, sabemos perfectamente de dónde vienen las armas libias. Son nuestras. Las vendimos nosotros.
  4. Levantamiento civil.
    La resolución de la ONU se hace eco explícitamente de la situación de los civiles libios que pacíficamente, desde el 15 de febrero, comenzaron a manifestarse contra el gobierno libio como ya lo hicieran los egipcios y tunecinos. La gran diferencia entre ambos es que, pese a que hubo utilización de la violencia y represión del gobierno contra los levantamientos, no se ha producido una respuesta militar como la de Libia, que ha sacado sus tanques a la calle a callar bocas.
  5.  

Sobre este último punto, tuiteros y tuiteras hicieron escarnio del consabido comentario de David Bisbal hace unos meses, cuando comenzó la revuelta en Egipto. “Nunca se han visto las pirámides de Egipto tan poco transitadas, ojalá que pronto se acabe la revuelta.” La razón por la que #turismoBisbal llegó a trend topic y se mantuvo por semanas fue que se hizo escarnio de un comentario público que parecía banalizar una situación importantísima en la historia de cualquier pueblo: un levantamiento civil por la libertad. Se entendió que tal comentario era igual a decir: “A ver si estos rebeldes se callan ya y dejan de pedir libertad a su dictador, que tengo ganas de ver las pirámides”, y por eso se le criticó hasta la saciedad.

#turismoBisbal: La frase que dio origen a la polémica

#turismoBisbal: La frase que dio origen a la polémica

Hoy, muchos de esos tuiteros y tuiteras se unen a #noalaguerra, y podríamos hacer el mismo escarnio público de ellos por no querer una Libia libre, como quieren los ciudadanos que decidieron el 15 de febrero levantar su voz contra Gadafi. Por lo visto, prefieren que no se haga nada al respecto y que ellos mismos se las ventilen. Claro, como en Egipto funcionó… Como en Túnez funcionó… ¿Por qué voy a mover yo un dedo?

Pero Libia no es igual que Egipto. Libia no es igual que Túnez. ¿O nos vamos a sentar a tomar café con Gadafi y pedirle amablemente que se vaya del poder y deje de asesinar manifestancitos tan a menudo, que eso está mal…? Eso, en otros términos más formales, ya se ha hecho: dos resoluciones de la ONU pidiendo expresamente que deje de matar manifestantes y permita mediación internacional en el conflicto. ¿Ha hecho caso? Obviamente, no.

Y llegados a este punto sólo puedo acordarme de la historia, no tan antigua, que ya hemos vivido en Europa. Dicen que el pueblo que no se acuerda de su historia está condenado a repetirla. Probablemente nos pase lo mismo aquí. Muchos airean hoy el #noalaguerra diciendo que eso es ser coherente, porque están en contra de cualquier guerra, conflicto armado o uso de violencia. En un mundo ideal eso sería fantástico, pero no vivimos en un mundo ideal.

Vivimos en un mundo en el que ha habido, hay y habrá mala gente. Y curiosamente la mala gente siempre se hace con el poder. Y cuando se hace con el poder, y usa la fuerza para defenderlo, y se han agotado todas las otras opciones para quitarlo… ¿Qué hacemos? Me veo obligado a pensar… ¿Qué habría pasado si no hubiese habido un levantamiento militar internacional contra Hitler? ¿Qué hubiese pasado si todos hubiesen hecho como hizo EE.UU. antes de que atacaran Pearl Harbor, cuando evitaban meterse en el conflicto diciendo “eso es un problema de Europa”? ¿Seguirían las SS hacinando y masacrando judíos, homosexuales y disidentes en campos de concentración? ¿Estaríamos dispuestos a no justificar el levantamiento internacional en ese caso? ¿A decir… “Que lo resuelvan ellos pacíficamente”?

Y en ocasiones sí se puede resolver pacíficamente. O de manera relativamente pacífica. En Turquía y en Egipto, aunque los resultados finales aún están por ver, parece que sí se ha podido. En España se pudo, y eso que un 23-F se sacaron los tanques a la calle. Pero en Libia no se puede. Evidentemente no.

Asumiendo mi papel como ciudadano, no puedo por menos que indignarme porque se atienda la situación en Libia y no la situación en Marruecos, por ejemplo. Me indigna que mi gobierno saque los buques y los aviones por un levantamiento civil y no por el otro, a merced del maldito oro negro. Pero aunque me indigna, no puedo dejar de pensar que, a pesar de que es obvio que la economía del crudo para mis gobernantes pesa más que la libertad y la democracia, al menos por una vez se actúa. Ya sabía que mis gobernantes no se movían por ideales. Ya sabía que eran corruptos y maleantes. Por eso defiendo un #nolesvotes. Y tal vez, si #nolesvotes hace efecto, en el futuro mi gobierno me haga caso. Y no solo con Libia, sino con Marruecos, con Yemen… Y en el mejor de los casos esos conflictos se resolverán en relativa paz. Pero hoy toca Libia, y los libios se merecen también voz y voto, y no un arma en la nuca.

Así que viendo la situación en perspectiva, me manifiesto:

Decidido. Me indigna la guerra. Siempre. Cualquiera. Sin duda. Pero no me uniré al #noalaguerra porque cuando nos posicionamos en Irak contra la guerra criticábamos que la comunidad internacional la había declarado ilegal. La guerra en Libia, sin duda, también es oportunista y dirigida a controlar el petróleo. Siguen habiendo otros regímenes políticos similares que reprimen a la ciudadanía que, por no tener petróleo, no reciben atención internacional, y esto también me indigna.

Pero hoy, OTAN y ONU están de acuerdo en que hay que proteger a los libios de Gadafi. Sea cual sea la razón, eso me alegra. No puedo ver un levantamiento civil por la democracia aplastado por un tirano militar otra vez. En España nos costó mucho salir de eso. Criticamos a Bisbal por banalizar el levantamiento de Egipto, ¿y ahora no estamos dispuestos a tomar medidas para que los ciudadanos libios consigan lo propio? Sin una intervención militar a gran escala, Hitler seguiría masacrando judíos, homosexuales y disidentes…

No me gusta la guerra. Ninguna. Y no me gusta que la atención internacional al conflicto Libio se motive por el petróleo. Pero prefiero un #noaGadafi y un #libialibre a un #noalaguerra. Aunque las armas que use Gadafi las hayamos vendido nosotros, lo cual también me avergüenza.

Sin embargo, sigo lamentando las muertes y la violencia. Lamentándolas muchísimo. Sobre todo las de gente que solo quería vivir mejor y que ha muerto por defender su libertad… En nuestra guerra civil también cayeron muchos de esos…

No me pondré a favor de unos gobernantes que solo actúan en situaciones como esta cuando hay petróleo de por medio. No me pondré a favor de unos gobernantes que venden armas a tiranos y luego se echan las manos a la cabeza cuando las usan. No me pondré a favor de unos gobernantes que no me representan. Pero tampoco me pondré en contra de defender a un pueblo que quiere libertad y está siendo masacrado por su gobierno. Por eso, no me pondré a favor de #noalaguerra. No esta vez.

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