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Realidad y ficción

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Quedan 29 días #nolesvotes

Ayer me pasó otra vez. Un amigo de malestar se pasó por casa, a charlar con mi amigo eloso (que ha venido a hacernos una visita esta semana santa desde Madrid) y conmigo sobre #nolesvotes y el resto de movimientos sociales de estos últimos meses. Hablamos de posibilidades de movilización de cara a este último mes, de lo que va ocurriendo en malestar a nivel nacional y local… y en eso, me comentó que tal o cual persona, a pesar de todo, seguía convencida de que la mejor opción era abstenerse. Y ese fue el momento en que me quedé de piedra.

Dándole un par de vueltas al tema, acabas entendiendo su postura. “No hay nada que me represente al 100%”, o: “Es la única manera de cambiar el sistema”, o: “Estoy en contra del sistema”, o: “Creo que todos los partidos son iguales”, o: “Al fin y al cabo mi voto va a perderse entre la maraña de otros votantes”, o: “No hay ningún partido que realmente quiera regenerar la democracia”…

Llevo luchando contra esos pensamientos desde que abrí este blog. Son los pensamientos más destructivos de la democracia y la razón es sencilla: hay una disfunción entre lo que el sistema entiende con tu abstención y lo que tú entiendes con tu abstención.

Malísima nos lo comentaba ayer:

No estoy de acuerdo con algunas afirmaciones. ¿Qué es eso de que abstener equivale a “me da igual”? De eso nada. Abstenerse no por comodidad ni pasotismo, sino como postura política (sí, postura política) es una actitud crítica contra el sistema. Es el voto en blanco el que sí equivale a “me da igual”, puesto que se acepta el sistema pero sin pronunciarse sobre tal o cual opción política.

Además, los ciudadanos no elegimos; en todo caso, elegimos de forma cercenada o manca. Los partidos presentan listas CERRADAS por ellos mismos (incluyendo incluso con desvergüenza a imputados y corruptos) y, una de dos, o lo tomas o lo dejas. No hay elección libre, sino condicionada.

Soy consciente de que el problema de la abstención consiste en que, en la mayoría de las ocasiones, es muy difícil de intepretar. Pero no siempre es así. Me remito, por ejemplo, el último referendum (oficioso) en Barcelona sobre la independencia de Cataluña: ¡sólo un doce por ciento de participación! La abstención, en ese caso, fue un auténtico grito parecido a un “¡basta ya de tonterías!”.

¿Cómo voy a participar en un sistema que considero tan injusto como corrupto yendo a una urna a depositar un voto aunque fuera nulo? Me integrarían en el “grado de participación ciudadana” y en un posible “éxito del sistema”. Me niego a ello.

No votaré para hacer el caldo gordo a un engranaje político promovido por un Estado que aplica un sistema proporcional tan injusto como descorazonador; en el que las listas se votan por los ciudadanos como si comulgaran con ruedas de molino; y en el que ninguno de los partidos que se presentan propone no ya la desaparición, sino, al menos, la reforma de un Estado de las Autonomías que es una sangría para el ciudadano, un semillero de discordias entre regiones y un majestuoso pesebre para gentes en su mayoría incapaces de ganarse la vida como los dioses mandan.

Lo dijo Aranguren allá por 1979 (¿ya nadie se acuerda de Aranguren?): “el Estado de las Autonomías es el resultado de unos políticos ávidos de cargos públicos”.

Saludos.

La ficción: no votar significa gritar contra el sistema

Como Malísima, mucha gente opina lo mismo: que abstenerse es una crítica al sistema. Básicamente piensa que abstenerse es negar el sistema, como un voto en contra al conjunto de las cosas que han desembocado en el actual sistema pseudo-democrático en el que vivimos, basado en una circunscripción electoral dividida que provoca que los votos de cada español no valgan lo mismo, una ley electoral que castiga a las formaciones pequeñas con la ley D’Hont y un poder judicial politizado… por poner unos ejemplos.

Pero todo eso es ficción: en tu cabeza piensas que en realidad, con tu abstención puedes cambiar algo. La realidad dice otra cosa.

Ponías como ejemplo el referéndum sobre la independencia de Cataluña. Un referéndum no vinculante que no pasaba de una consulta popular sobre la polarización de la ideología ciudadana. Tal vez lo que no se sabe tanto es que este referéndum no se ha hecho en toda Cataluña para todos los catalanes, sino solo en las comarcas del interior de Barcelona y de Girona, donde CiU y ERC (fuerzas independentistas) son más fuertes electoralmente. El hecho de que no sea vinculante hace que la gente no se lo tome tan en serio… Pongamos un ejemplo tecnológico para comprenderlo.

Digamos que hemos montado una web con un blog apoyando un partido o un candidato político determinado. Por ejemplo el de mecaeguaysoniacastedo.es. Todos sabemos que la gente que se atreve a visitar ese blog va a ser gente muy politizada a favor del PP de Sonia Castedo y gente muy politizada en contra (como yo, por ejemplo) para criticarlo. Imaginemos que los administradores montan una encuesta en el blog y llaman a todos los internautas a votar algo… como por ejemplo “¿Quieres a Ripoll como número 2 en la lista a la alcaldía de Alicante?”. Cerca del 100% de los votos será un “No” porque el público (target) al que va dirigido el blog es todo de gente en contra de Ripoll… Pero por supuesto, votaría muy poca gente, como mucho unas 100 personas, que comparativamente con la población electoral de Alicante, significaría una abstención de casi un 99%.

¿Podríamos decir que Alicante está en contra del sistema? ¿Podríamos asumir que el que la encuesta tenga tan alta “abstención” es “un auténtico grito parecido a un “¡basta ya de tonterías!” “? Pues no. Lo que quiere decir es que la gente bien no se lo ha tomado en serio, o bien ni se ha enterado.

La realidad: tu abstención no va a cambiar nada

Asúmelo: la abstención no es “difícil de interpretar”, es imposible de interpretar. Los políticos buscarán todas las excusas posibles y disculparán la abstención. Al final, lo que valdrá, será el voto de la mayoría, aunque haya ido a votar menos del 50% de los votantes. A los políticos (y me refiero a los políticos de siempre) les va a dar igual.

Malísima ponía como ejemplo el referéndum no-vinculante de la independencia de Cataluña de hace unos días. Yo voy a poner el ejemplo del referéndum vinculante del estatuto de autonomía de Cataluña. Abstención: 51%. Resolución: “Sí rotundo”. ¿Perdón? ¿Me he perdido algo?

Si realmente la abstención significa “estoy en contra del sistema”, los Catalanes, que estaban votando su “constitución” gritaron a voz en cuello con una abstención superior al 50%. Pero el resultado no fue así. A todos los efectos, el estatuto de autonomía fue aprobado por más del 73% de los votos a favor, pese a que ese 73% solo representara a menos de la mitad de los electores catalanes. El supuesto “grito” de la mitad de la población catalana que se abstuvo, fue mutilado.

Conclusión: vota

La conclusión, al ver la diferencia entre lo que los abstencionistas tienen en la cabeza y lo que el sistema entiende cuando nos abstenemos es que la única manera de que el sistema nos entienda es usar las reglas del mismo para boicotearlo. La abstención como crítica solo funciona en países donde el voto es obligatorio, y en el nuestro no lo es. Por tanto hay que buscar una manera más eficiente de que el sistema entienda nuestra voz.

#nolesvotes es una gran idea. De hecho muchísimos abstencionistas han acabado dando la razón a la idea. Y la idea es simple. En lugar de quedarte en casa y abstenerte… en lugar de votar nulo o blanco… usa el sistema, sí, pero para boicotearlo.

Existen fuerzas políticas que representan tus ideales. Desde los ideales más de derechas hasta los de más de izquierdas, hay partidos que los representan. Hay partidos que tienen propuestas muy interesantes, totalmente revolucionarias, en contra del sistema actual. Hay partidos, incluso a nivel nacional, que promueven las listas abiertas, la circunscripción única, la abolición de la ley D’Hont, la idea de “una persona, un voto”, la separación del poder judicial… Y hay partidos que, tras conseguir el apoyo de suficientes ciudadanos, han hecho propuestas una y otra vez a favor de todos esos cambios radicales en el núcleo del sistema. Sin embargo, por no tener suficientes votos (debido en gran medida a las abstenciones de gente que no evalúa los programas electorales) esas propuestas se quedan en agua de borrajas, porque el PPSOE las bloquea. IU y UPyD son ejemplos de esto.

Antes de decirme que ningún partido te representa, que todos son iguales, que ninguno quiere cambiar el sistema, ¿por qué no investigas los programas electorales? Los grandes partidos quieren que no votes, porque tu voto a favor de otros partidos es una décima menos en su porcentaje electoral… un escaño menos en su hegemonía. Por eso les interesa que sus votantes acérrimos les voten, y que los desengañados no investiguemos. Pero tu abstención les va a dar la victoria. No te abstengas. #nolesvotes, pero vota.

Edito 19/5/2011:

Primero que nada, pediros disculpas porque no puedo desactivar en WordPress.com los anuncios de Google. Parece que tienen ganas de hacer guasa y hay anuncios alrededor de este post del PP y del PSOE. Los repruebo profundamente y no me aportan ningún beneficio. Os recomiendo que escribáis a WordPress para hacer presión y que me dejen desactivar esa opción de mi blog, porque parece que no puedo hacerlo.

Segundo, si después de leerte este blog sigues pensando en la abstención como la mejor opción para tu voto, porque piensas que se va a entender como un voto en contra del sistema o porque crees que es la única manera de deslegitimar el sistema, lee este otro post que escribí más tarde (“Realidad y ficción”). Son solo dos minutos. Si sigues pensando en abstenerte después y no puedes o no quieres votar a Ciudadanos en Blanco, perfecto. Si sigues pensando en votar nulo, solo te pido una cosa, no utilices una papeleta electoral, sino un flyer de #nolesvotes o algo parecido. Ten en cuenta que si utilizas la papeleta modificada de un partido político, los interventores intentarán luchar por ella. Y si los de la mesa electoral no son muy duchos en materia electoral, podrían llegar a contarlo como un voto válido.

Por último, no dudes en dejar un comentario si quieres. Los reviso, apruebo y, en caso de creerlo necesario, respondo todos personalmente. Últimamente estáis muy activos y no llego a todos, pero poco a poco los atiendo todos, prometido.

  1. mayo 14, 2014 a las 11:52 am

    Hola, te he enlazado a un post en mi blog, gracias por las explicaciones claritas sobre como funciona el tema.

  1. mayo 14, 2014 a las 12:44 pm

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