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Bildu, la justicia y la legalidad

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Quedan 21 días #nolesvotes

Siento mucho el retraso de este fin de semana en los posts, pero no puedo más que excusarme en que no he tenido tiempo material de escribir en el blog, así que tendré que recuperar el tiempo perdido.

Aunque con retraso, hablaré de nuevo de la justicia y la legalidad, a tenor de lo que ha pasado con Bildu, un partido que recoge el pensar de muchos ciudadanos españoles, sí, vascos, también, y que quieren que su pensar quede representado en las urnas. Ese es el principio básico de la democracia: un tratamiento igual a todas las partes y todas las ideologías y formas de pensar. Pero alguien quiere que determinadas formas de pensar estén demonizadas.

Puede parecernos bien o mal que haya gente dentro de España que quiera dejar de ser español o española. Puede parecernos chocante o incluso, como parece a algunos partidos, repulsivo, el hecho de que haya ciudadanos que prefieran no ser españoles… igual que nos pueden parecer mal las corridas de toros. Nos puede parecer mal que hayan procesiones en semana santa, especialmente a aquéllos y aquéllas que no profesan la fe católica. O bien… En una democracia, todas las opciones son perfectamente válidas si se respetan a las demás.

Por supuesto que la opción de ETA es absolutamente reprobable. Imponer ideales por la fuerza, a través de la violencia y la muerte, sean estos ideales de izquierda, de derechas o de centro, es el último recurso humano y el más deplorable, que sólo puede ser justificable como defensa y nunca como ataque.

Quien lea estas líneas recordará mi post acerca del control aéreo de la ONU y la OTAN sobre Libia, y mi posicionamiento tímidamente a favor de la intervención internacional. Todavía nadie me ha convencido de lo contrario, y sigo esperando que alguien lo haga, porque sinceramente, creo que la violencia es el recurso más desagradable del ser humano… Pero sigo creyendo que sin ese control militar, Libia estaría masacrando a los ciudadanos con ideas diferentes, y me sigue doliendo ese hecho, sabiendo cuánto nos costó en España salir de una situación parecida.

Ahora nosotros hemos ganado la libertad de expresar lo que pensamos social y políticamente. Eso es un derecho constitucional. Un derecho que la ley de partidos ha derogado. La famosa ley de partidos ha servido y sirve para un propósito, en principio, honesto: impedir que ETA, una banda terrorista injustificable, esté influyendo la política española. Pero en el caso de Sortu primero, y Bildu después, partido y coalición que clara y reiteradamente rechazaron la violencia, especialmente la de ETA, y que cumplían a todas luces las normas de la ley de partidos… no permitir que esos ideales que, nos gusten o no, representan a un número mayor o menor de españoles y españolas, es un atentado contra la democracia.

Como dijo mi amigo eloso,

Es como si a mi me muestra una foto de radar la GC circulando a una velocidad correcta, pero me pone una multa porque argumenta que no iba más rápido por que sabía donde estaba el radar.

Sin duda estoy en contra de ETA, especialmente habiendo sufrido en mis carnes un atentado cuando era pequeño. Pero me parece que si quiero que mis ideales se respeten, debo respetar los de los demás. Si hay gente que piensa, igual que ETA, que aboga por la independencia y el nacionalismo vasco, está en su derecho, siempre que no imponga sus ideales. Utilizar la justicia para imponer los míos es otro atentado. No hay muertos, eso sí, pero tampoco hay democracia…

He ahí el dilema. Cada cual pensará como quiera, pero en un país en el que el sistema judicial lo elige el parlamento… No es de extrañar que haya otros partidos que, pese a representar ideales similares como PNV, por ser tradicionalmente más antiguos no se han ilegalizado, respondan al gobierno suspendiendo todos los acuerdos.

Si crees más en la justicia que en la legalidad, tú también, #nolesvotes.

PD.

Para que quede claro, de ningún modo estoy a favor de ETA. Creo que en una democracia, cualquier ideal es defendible sin violencia y que, al final, quien tiene que elegir es el pueblo en igualdad. Eso es la base de la democracia.

No es el mejor sistema de gobierno, pero hasta ahora es es que mejor ha funcionado. Evita las guerras civiles, siempre que los gobernantes se sometan a las reglas democráticas. Pero tiene sus fallos, como todo sistema de gobierno humano. Como hablaba ayer con Álex, es la “dictadura de la mayoría”… la ventaja es que puede cambiarse cada cierto tiempo. Es ahora, que tenemos esa oportunidad, de cambiar esa mayoría y, si nos lo proponemos, cambiar las reglas del juego por unas más justas.

Categorías:Uncategorized
  1. danilefreak
    mayo 4, 2011 a las 9:32 pm

    No podemos estar más de acuerdo en este tema. Un abrazo. DANI

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