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Subvenciones para todos… y más para mi

octubre 17, 2011 1 comentario

El 31 de octubre de 2009, el Boletín Oficial del Estado publicaba la siguiente disposición:

La subvención alcanzará un importe de siete millones de euros (7.000.000,00 euros),
que se imputarán al presupuesto de gastos del Ministerio de Ciencia e Innovación del
año 2009.

Sin duda, la Innovación y la Ciencia son imprescindibles para la economía de un país. Para tener un PIB potente hace falta vender, tanto en el mercado interior, como en el mercado exterior. Para ello, hay que posicionarse como una alternativa viable y rentable, sea por la calidad, o por el precio. Sin duda, abaratar costes es importante en un punto en el que la deuda externa se come la economía de un país, no lo niego, y eso implica ciertos recortes en los Presupuestos Generales del Estado. Pero no por ello deben dejarse de invertir los ahorros de todos en mejorar nuestra competitividad… y eso se hace invirtiendo sabiamente en Innovación y Ciencia.

La cuestión es… ¿dónde acaban finalmente los Presupuestos de Innovación y Ciencia, y por extensión, los Presupuestos Generales del Estado?

Basque Culinary Center Fundazioa será la entidad beneficiaria de la subvención, y
habrá de reunir las condiciones previstas en el artículo 13 de la Ley 38/2003, de 17 de
noviembre, General de Subvenciones.

Sí, señoras y señores. Entre todos nos hemos gastado siete millones de euros (más de mil ciento sesenta y cuatro millones de pesetas) en bacalao al pil-pil. Bueno, es posible que este comentario sea excesivo. Hay que tener en cuenta que la gastronomía es parte integral del turismo, que a su vez es un gran pilar sobre el que se sustenta la economía española. En eso precisamente se sustentan los razonamientos que acompañan al Real Decreto que concede una ayuda estatal al Centro. Pero aún así…

Volvemos al tema de siempre. ¿Cuánto empleo neto ha conseguido el Centro? ¿Cuáles son sus resultados económicos? ¿Qué se le exige al receptor de la ayuda estatal? Ni idea. En el BOE no queda nada claro, ni se adjunta una definición clara del proyecto, ni nada por el estilo.

El estado subvenciona deuda privada comprando activos malos a los bancos, que después se niegan a dar préstamos a empresas, autónomos y ciudadanos, o peor, ejecutan embargos de hipotecas sin admitir la dación en pago de sus propietarios. El estado subvenciona proyectos, como el Basque Culinary Center Fundazioa, o como Mentiras y Gordas con partidas millonarias de euros (o mil-millonarias en pesetas) de los presupuestos de todos que al final acaban en sus propios bolsillos, como en el caso de González-Sinde, que en este caso subvencionó su propia película; o que acaban subvencionando proyectos privados, en las comunidades menos necesitadas, sin exigencias de resultados…

Y mientras el PSOE se gasta los cuartos en cosas tan sumamente importantes (mode ironic off), el PP y CiU recortando donde más duele. Nuestra ex-ministra de educación en educación precisamente, y Artur Mas en sanidad. La primera, sin embargo, cede suelo público para la construcción de colegios concertados, que segregan a los alumnos y que (como es práctica habitual) cobran cuotas “voluntarias” a los padres por clases complementarias. El segundo, por lo menos, ha acordado con el resto de la cámara autonómica recortar su sueldo en 2012 para recortarse una paga de las 15 que tenía… claro que es el político mejor pagado del país. Cobra más del doble que el presidente del Gobierno, unos 144.000 euros al año.

Vamos, que a esta gente le ha tocado el premio gordo. Y no es que yo apueste por el comunismo o la austeridad como forma de vida. Pero sí sé que así no se pueden hacer las cosas. Tenemos una serie de gobiernos, tanto a nivel autonómico como estatal, que no están dispuestos a ningún acuerdo. Buscan sus propios intereses, en lugar de buscar puntos comunes y un beneficio general de la ciudadanía… que por otro lado es totalmente responsable. ¡Al fin y al cabo los hemos votado nosotros!

Por eso, el próximo 20N, puedes hacer dos cosas: 1) votar a otros, a cualquiera de los partidos que llevan ofreciendo propuestas alternativas estos casi cuatro años y que nadie les ha hecho caso, o 2) continuar así, porque sea que votes en blanco, nulo, no votes o votes al PP o al PSOE, el resultado va a ser el mismo.

Échalos de sus butacas. Contrarresta el voto borreguil. El próxio 20N, #votaaotros.

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Por qué deberías ir a votar… aunque la política te importe una mierda

octubre 1, 2011 16 comentarios

Ante la cita que todo el electorado tiene el próximo 20N con las urnas hay muchos posicionamientos diferentes. Entre ellos, los más curiosos son los que no quieren ir a votar. El argumento que se interpone como razón para no hacerlo es variable, dependiendo de si se trata de abstencionistas activos o pasivos, pero en cualquier caso el efecto es el mismo: un voto menos…

Probablemente si estás leyendo este blog sí que vayas a votar el próximo 20N, pero seguro que sabes a qué me refiero, porque probablemente también hables con amigos y familia (o con desconocidos en la calle, en el trabajo, en el bar…) y te encuentres con pensamientos como:

  • ¿Por qué debería votar? Si la política no se preocupa por mí, ¿por qué voy a preocuparme yo por la política?
  • No voy a votar porque no estoy de acuerdo con el sistema, y es mi manera de mostrar mi rechazo, no participando en el sistema.

… o cosas similares. ¿Te suena? Incluso es posible que algunos de los lectores tengan esos argumentos en la recámara? Pues, querido lector, déjame decirte por qué deberías volver a revisar tus razonamientos y repensarte lo de votar el próximo 20N.

Si la política no se preocupa por mí…

Si eres de los que piensa que no hace falta que votes, porque pase lo que pase quien gobierne no se va a preocupar por tus problemas… ¡Mierda! ¡Tienes razón! Cierto es que el poder corrompe, y el dinero también, y el presidente (o la presidenta) de un país cualquiera siempre tiene ambas cosas. Pero, claro, aunque asumamos eso como una verdad universal, es un poco precipitado juzgar a todos los políticos por el mismo rasero.

Tú conoces cómo gobierna el PP, y conoces cómo gobierna el PSOE. Ya los hemos visto en más de una legislatura a lo largo de la historia democrática de nuestro país. ¿Pero conoces cómo gobierna el resto de partidos? Como mínimo les debemos, en justicia, el beneficio de la duda.

Y es que hay que empezar a diferenciar la política de los políticos. La política está en todas partes, es como Facebook. Por mucho que intentes no tener nada que ver con Facebook, no vas a poder evitar que un amigo tuyo suba una foto a Facebook, ni que la etiquete incluso aunque no estés en Facebook. No vas a poder evitar tener un correo electrónico, y tampoco que cada vez que un amigo se hace una cuenta en Facebook, te envíe una invitación. No vas a poder evitar que la gente hable de Facebook a tu alrededor. Por tanto, incluso aunque te niegues, Facebook acabará encontrándote, incluso aunque no tengas un perfil. ¿Y cómo vas a controlar qué publica en Facebook la gente sobre ti? ¿Qué vas a hacer si alguien te saca una foto que no te gusta y la hace pública? ¿Cómo vas a saber qué dicen en los comentarios? Al final acabarás con Facebook.

La política es como Facebook, no puedes huir de ella. Es posible que intentes convencerte a ti mismo (o incluso convencer a otros) de que como la política no se preocupa por ti, tú no tienes por qué preocuparte por la política. ¡Mentira! La política es todo. Cuando compras el pan, el IVA es política. Cuando conectas a Internet, los protocolos que se utilizan son política. Las empresas que en conjunto te posibilitan esa conexión son política. La relación entre ellas y sus trabajadores, son política. Tu contrato laboral (si eres de los que tienen uno) es política. Tu tarjeta de crédito o débito, y tu cuenta bancaria, son política. Todo eso está regulado por normas que se definen a mayor o menor nivel por los organismos de gobierno de cada territorio.

La política es la manera de definir las líneas entre los derechos propios y los ajenos y de definir las normas básicas de la convivencia y la cooperación en una sociedad. Hasta el derecho a poder entrar en tu casa (de nuevo, si eres de los que tienen suerte y la tienen), es política.

Y si eres de los que ni tienen trabajo, ni tienen casa… si eres de los que están marginados por la política… Piensa de nuevo. La política sigue ahí, marginándote. Pero eso no es por la política en sí misma. No vas a poder evitarla. La política va a seguir ahí, marginándote. Como Facebook va a seguir ahí, y la gente publicando fotos y comentarios. Pero puedes abrirte una cuenta y recibir una notificación cada vez que apareces en una foto o alguien te menciona en un comentario. Lo mismo puedes hacer con la política. La política está ahí, y si tú no haces nada por expresar lo que piensas sobre ella, no vas a evitar que los demás lleven la política a donde quieren. Puedes tener suerte y que eso te beneficie, o mala suerte y que te deje sin derechos. ¿Quieres correr ese riesgo? Y, cuando las cosas se pongan feas para ti, ¿qué argumentos vas a poner a tus quejas, si ni siquiera aprovechaste la oportunidad que la política te brindaba a expresarte?

En nuestro país, es cierto que la política excesivamente representativa nos deja a los ciudadanos poco margen de maniobra para expresarnos. Pero por poca que sea, hay que utilizarla. No vale tirar la toalla antes de tiempo. Si ni siquiera haces ese pequeño esfuerzo el 20N de salir a votar, ¿qué argumentos te quedan para decir que no te gusta el sistema? ¡Oh, sí…!

Yo no voto porque no creo en el sistema

Claro, es tu manera de protestar contra el sistema. Mira, sinceramente, el sistema tiene muchos fallos. En eso estoy de acuerdo contigo. Pero muchísimos. Pero voy a ponerte un ejemplo. Digamos que en tu casa tienes una fuga de agua. Eso es un fallo. Digamos que tienes una fuga de gas. Eso es otro fallo. Digamos que tienes goteras. Eso es otro fallo. Son muchos fallos. ¿Piensas hacer tu vida normal sin preocuparte siquiera por uno de ellos?

Lo lógico es que tomes alguna acción para solucionar los problemas, porque si no, los fallos de tu casa van a ir a más. La próxima vez que enciendas el calentador del agua podría explotarte la casa en la cara; la próxima vez que lloviese podría caerse parte del techo; tendrías hongos y humedad… o peor la casa encharcada… Los problemas irán a más si no haces nada.

Nuestra democracia tiene muchos problemas. Cuando la definimos nos parecía una maravilla, una utopía, algo genial. Normal, teniendo en cuenta de dónde veníamos. Eso de poder elegir cada cuatro años era una pasada. Pero con el tiempo nos hemos dado cuenta de que hay cosas que hay que cambiar. Y no me refiero precisamente a la birria de cambio que nos han colado en la Constitución. Sí, hay que cambiar la Constitución, pero en cosas más importantes que nos interesan a todos y no solo a Europa (o Alemania). Sí, hay que revisar las Leyes Orgánicas y permitir al pueblo escribir y aprobar Iniciativas Legislativas Populares de ese calibre. Entre ellas hay que revisar la Ley Electoral, que reparte los escaños de una manera que da vergüenza ajena…

Hay que cambiar muchas cosas en nuestra casa. ¿De verdad vas a quedarte viendo la tele? ¿Qué tipo de protesta es esa? “Mi casa se está hundiendo, pero como no estoy de acuerdo con que se hunda, no pienso hacer nada; sería como reconocer que es mi casa”. Es que es tu casa, ¡coño! Y no puedes evitar la política. Pero hay algo que sí puedes evitar, si quieres mojarte, claro…

Políticos no es igual a política

El gran problema que tiene la inmensa mayoría de los votantes es que confunden la política con los políticos. Estamos hartos de Rajoy y Zapatero. Y empezamos a estarlo de Rajoy y Rubalcaba. Cierto. Pero hay gente que tiene fe ciega en el uno y en el otro. Eso también es cierto. De hecho sabes (porque lo sabes) que lo más probable es que el 20N haya una abrumadora mayoría que de su voto a Rajoy. De hecho millones de españoles ya se lo dieron hace siete y tres años. Es concebible que se lo vuelvan a dar. Pero también habrá gente que se lo de por no dárselo al otro, a Rubalcaba.

Igualmente hay gente que está encantada con Rubalcaba. No lo niegues. Hasta si te pareciese la encarnación del Demonio, sabes que hay gente que piensa diferente. Es la esencia de la democracia. Todos podemos pensar lo que queramos y expresarlo libremente. E incluso intentar convecer a otros. Aunque no tengamos argumentos para defendernos. La política (no los políticos) nos permite saber que eso hay que respetarlo. Es lo que llamamos “libertad de expresión”.

Pero si sabes que va a haber millones de votos para uno y para otro, y no te hace gracia ninguno de los dos porque eres de los que no está de acuerdo con el sistema, ¿de verdad vas a dejar que el sistema decida por ti? Porque sabes que es lo que va a hacer si no haces nada.

Como te digo, estoy de acuerdo en que el sistema tiene sus fallos, pero también te deja un resquicio para que lo soluciones. Y tienes tres opciones:

1) No hacer nada: Básicamente se trata de hacer lo que pensabas hacer. Pero, ¿con qué cara vas a mirar a la gente y decirles “no voté porque no estoy de acuerdo con el sistema”? Que no estés de acuerdo con el sistema no significa que el sistema no esté de acuerdo contigo. Es más, el sistema se cura en salud diciendo que te dejó votar. Si tú no lo hiciste, es tu problema. ¿Entiendes la lógica a la inversa?

2) Hacer algo: Eso incluye cualquier acción orientada a cambiar las cosas que están mal en el sistema. Desde votar, que es la manera más simple y fácil, porque es la que te ofrece el propio sistema, hasta salir a la calle a quejarte, montar tu propio partido o asociación, presentarte tú, promover iniciativas populares, mover mentes en la calle, Internet, en tu casa, en el trabajo… pero lo más básico es utilizar el único resquicio que te deja el propio sistema para cambiarlo.

3) Huir: Pero eso no te saca del sistema. El sistema te perseguirá donde vayas. Ya sabes, como Facebook. Seguirás teniendo que ir a comprar el pan, seguirás necesitando una casa, un trabajo. Incluso si te vas a un lugar perdido en las montañas a cultivar tu propio jardincito, y tu propia comida, y a cuidar tus vacas o tus cabras, cuando las vacas del vecino se coman tus coles, o cuando tengas que comprar materiales para reparar el techo de tu casita… Vas a necesitar al sistema, porque no vas a poder evitar al ser humano eternamente. Y la política está allí donde hay más de un ser humano.

Tú verás qué haces, pero yo te recomiendo que aproveches toda oportunidad para cambiar un sistema que no te gusta. Que votes no significa que el sistema te guste. Significa que vas a utilizar todos los medios a tu alcance (tanto los que te ofrece el sistema como los que no) para cambiarlo, sea desde dentro o desde fuera. Porque el objetivo es cambiarlo como sea. Por eso, votarás el 20N, y votarás a alguien que quiera cambiarlo desde dentro. Aunque sea a Ciudadanos en Blanco, para que, si es posible, en las próximas elecciones la abstención activa sí cuente. Pero también seguirás quejándote y tratando de convencer a más gente en la calle, en tu familia, en el trabajo…

El sistema va a tener en cuenta tu abstención para absolutamente nada. Pero un voto dado a cualquiera que no sea el bipartidismo nacional es un voto que compensa el voto borreguil de los que siguen pensando que el binomio PP/PSOE tiene la solución a los problemas de este mundo. No te digo que votes a cualquiera, pero sí que, entre los que se presentan, votes al que más represente tu idea de cambio, para que el sistema no tenga más remedio que escuchar tu voz y la de muchos otros como tú.

Entre todos podemos cambiarlo, desde fuera y desde dentro. #votaaotros

Una Ley Electoral justa y la reforma constitucional

agosto 25, 2011 Deja un comentario

Desde que me di cuenta de que, incluso si CiU no hacía lo de siempre y se ponía de parte de los demócratas, nos iba a hacer falta que 8 diputados del PPSOE firmaran para pedir un referéndum si hay (que habrá) reforma constitucional, empecé a pensar… ¿Qué habría pasado si la Ley Electoral hubiese sido proporcional en 2008, cuando el Congreso se repartió tal como está ahora?

El caso es que PP y PSOE habrían conseguido el 83% de la cámara, un total de 290 escaños. Eso implica que la distribución de fuerzas sería muy diferente de cómo se encuentra ahora, que el 93% de los escaños es del PPSOE. Eso quiere decir que en lugar de haber 28 escaños no-PPSOE habría nada menos que 60. Y significaría seguro que las fuerzas políticas que estuvieron cercenadas por la Ley D’Hont aplicada en la demarcación electoral de provincia en lugar de en la totalidad del estado, estarían bien representadas.

Por poner un ejemplo, sin aumentar el número de fuerzas políticas, IU debería tener entre 13 y 15 escaños en lugar de los 2 que tiene actualmente. Y UPyD debería tener entre 4 y 6, en lugar del único escaño que tienen ahora. Sin tener en cuenta los 11 a 13 escaños que corresponderían a CiU (que está negociando su participación en su reforma constitucional), habría más de 55 escaños que no pertenecerían a partidos a los que sólo podemos llamar antidemócratas, atendiendo a la definición de democracia.

 Doctrina política favorable a la intervención del pueblo en el gobierno.

Si nuestros políticos y, especialmente, los partidos que se alternan en el gobierno, estuviesen a favor de que el pueblo interviniese en el gobierno, les permitirían pronunciarse acerca de si ven con buenos ojos o no la reforma constitucional. Y eso no se va a hacer con unas elecciones. Con unas elecciones generales se cambia el gobierno. Y es nuestro trabajo como ciudadanos, utilizar cuantos medios estén a nuestro alcance, por pocos que sean, para cambiar el sistema que cercena nuestra libertad. Pero con unas elecciones no se legitima un cambio en la constitución.

Un cambio en la constitución sólo se puede legitimar con un referéndum, muy especialmente en la situación de crisis de confianza que tiene España ahora mismo con todos sus políticos, muy especialmente en la situación de crisis económica que estamos sufriendo y mucho más cuando los cambios constitucionales no los sugieren desde los representantes políticos elegidos por los españoles, sino que vienen sugeridos desde fuera, o peor, desde algo tan etéreo como “los mercados”. Es nuestra constitución, no la suya, y queremos y tenemos el derecho a votarla. Si quedan demócratas en la cámara, por favor, soliciten un referéndum incluso si va en contra de la disciplina de partido. De haber tenido una Ley Electoral justa habría referéndum seguro.

Haciendo un poco de historia, el otro cambio (podríamos decir, la otra “enmienda”) constitucional fue en 1992. En aquél momento (también gobernaba el PSOE) Europa nos decía que si entrábamos en el tratado de Maastrich, teníamos que dar la oportunidad de participar políticamente a los extranjeros. Entonces se añadió el término “y pasivo” en el artículo 13.2 de nuestra Constitución, permitiendo que los residentes en España pudiesen participar en las elecciones municipales.

Ese cambio constitucional, aunque fue para conseguir mayor democracia dando la oportunidad a los extranjeros de participar en la democracia de su país de residencia, de nuevo, fue un cambio constitucional impuesto por Europa y no refrendado por aquellos que son propietarios en última instancia de la Carta Magna. Al fin y al cabo, la soberanía del estado español, según la propia Constitución, emana del pueblo español, no del europeo.

En fin, espero sinceramente que a algunos de nuestros diputados del PPSOE se les revuelva la conciencia democrática que en algún momento entre la transición y el momento en que se sentaron en ese Hemiciclo debieron tener, y se salten la disciplina de sus respectivos partidos para dar a los verdaderos depositarios de la soberanía el derecho a decidir. Solo hace falta una urna más el 20 de noviembre.

Sin referéndum no, gracias

agosto 23, 2011 2 comentarios

Hoy nos dejan apabullados los del PPSOE. ¡Quieren cambiar la Constitución! Sí, pero para chorradas como introducir un techo de déficit público en la Carta Magna. La Ley de todos.

No es una chorrada, por supuesto. Tal como están los mercados es un punto importante a delimitar y que atiende a los cambios que necesita nuestra Constitución. De hecho el señor José Luis Rodríguez Zapatero ha dicho:

Debemos actualizar la Constitución, ya que algunas de sus partes contienen una visión de los años 70, como es natural.

Sí. Muchas de sus partes tienen una visión de los años 70. En realidad, todas. Desde el modelo autonómico, hasta la monarquía parlamentaria, pasando por la sucesión machista al trono (que no es ni democrática ni igualitaria), los privilegios de la clase política y el jefe de estado, la demarcación electoral de provincia, la separación del poder judicial…

Pero hay un punto que se nos escapa a todos y que también heredamos de los años 70. ¿Quién votó en referéndum esta Constitución? Los mayores de 18 años que tuvieron la oportunidad de votar la actual Ley de todos en 1978 hoy tienen 51 años en el mejor de los casos. Cerca de la mitad de la población española no tuvo siquiera la oportunidad de votar la norma básica que hoy rige sus vidas.

El PPSOE, haciendo alarde de su mercantilismo no democrático, pretende salirse por la tangente y decir que van a reformar la Constitución, cuando lo que van a hacer es un apaño para acallar a los mercados y a Europa. De hecho, esperemos que ese “techo de déficit” se defina en una Ley Orgánica, porque el día que a Europa le de por ponernos una nueva ley marco al respecto (porque ojo, eso no lo decidimos nosotros), nos tocará volver a poner un parche.

No, señores. Lo que hay que hacer es sentarse y analizar detenidamente por qué nuestro modelo de estado, de democracia y de sociedad están en peligro. No es solo porque los mercados están locos, sino porque hace falta una reforma en profundidad del texto constitucional que deje claro qué tiene que hacer quién, y que amplíe las libertades y la intervención de un pueblo, del cual emana la soberanía del estado, que ya está bien entrenado en esto de de democracia y pide una nueva transición.

El Congreso, según la Constitución en el artículo 163, necesitará un 10% de diputados firmantes (eso es 35 de los 350) para que, sea una reforma de calado o una reforma light pase por referéndum. Eso implica que a los 27 diputados que no son del PPSOE les hace falta que 8 diputados del PPSOE también pidan un referéndum. Sólo os diré una cosa: si finalmente se realiza la reforma constitucional y el PPSOE en bloque no permite un referéndum, #nolesvotes. Está claro que no quieren que tengas voz. #votaaotros.

Yo Avalo.org

agosto 18, 2011 1 comentario

Algunos de vosotros estaréis enterados, otros no, pero cuando decimos que el PPSOE no quiere cambiar la LOREG, en realidad estamos mintiendo, porque ya la han cambiado. En concreto para añadir una nueva barrera burocrática a los partidos minoritarios para conseguir representación en las Cámaras. Ahora, si en las anteriores elecciones no consiguieron escaños, un partido político no solo deberá lidiar con el porcentaje de la muerte de la Ley D’Hont, sino que además, para presentar su candidatura necesitará el 0,1% de los avales de los votantes de la circunscripción en la que se presenten.

Para ayudar a que esto no deje a nadie fuera del juego electoral, que cada vez se vuelve menos democrático, ha aparecido la iniciativa yoavalo.org.

Si esto no te abre los ojos…

#nolesvotes. #votaaotros.

Donde dije digo…

agosto 17, 2011 4 comentarios

O cómo ganarse el voto copiando las ideas de otros.

Estamos hartísimos de ver como en la política española se ha hecho un hueco enorme a la demagogia. La palabra demagogia, según el diccionario de la RAE significa:

demagogia.

(Delgr. δημαγωγία).

1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.

2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

Que nuestros políticos intentan por todos los medios ganarse el favor popular es obvio. Que se deshacen en halagos entre ellos (y en insultos, sean directos o sutiles, a sus adversarios) también. Y que son unos políticos degenerados, intentando conseguir o mantener el poder mediante concesiones o apelaciones a los sentimientos elementales, también. Muy pocos se dedican a ver cuáles son las verdaderas necesidades del pueblo español, escucharles y actuar en consecuencia. De hecho, esperan que les hagan el trabajo duro otras personas, para luego simplemente, dar bien en cámara.

Desde 2008 hay una fuerza política, a la que voy a votar (por mucho que quiera promocionar #nolesvotes y #votaaotros, algún día tenía que hacer esto personal), que viene defendiendo un decálogo tal como el siguiente:

  1. Reforma de la constitución para definir las competencias que puede y no puede asumir cada entidad territorial.
  2. Reforma de la Ley Electoral para garantizar la igualdad del voto.
  3. Separación efectiva de poderes y autonomía del poder judicial.
  4. Devolver Sanidad, Educación y otros servicios sociales al estado para que todos los ciudadanos reciban las mismas prestaciones con igualdad en el territorio nacional.
  5. Reforma de la constitución para pasar de un modelo autonómico debarra libre a un modelo federal que defina claramente las capacidades y competencias de estado central y autonomías, sin autonomías de primera y de segunda.
  6. Reforma del mercado laboral. Lucha contra el paro juvenil.
  7. Nueva ley de Propiedad Intelectual basada en la realidad actual, apoyando a los nuevos emprendedores.
  8. Eliminación de todas las dualidades administrativas (entre ellas las diputaciones provinciales) que multiplican empresas y entes públicos innecesariamente.
  9. Transparencia y lucha contra la corrupción. Todas las instituciones y partidos deben permitir el acceso público a sus cuentas.
  10. Construir una verdadera unión política en Europa con una verdadera capacidad de intervenir en las gestiones de los estados miembros.

Si a alguien se le ocurre compararlo con las propuestas y reivindicaciones del consenso de mínimos del 15M verá que hay mucho en común. Sin duda, no todo, pero mucho sí.

Curiosamente, todas estas propuestas han pasado en un momento u otro por la mesa del congreso en los últimos cuatro años. A veces de mano de unos, y a veces de mano de otros, pero siempre vetadas por los votos de los mismos, el PPSOE, como fuerza única, parece que ahora, de cara al 20N, intenta devolver competencias al estado, suprimir o revisar el papel de los agujeros sin fondo que son las diputaciones provinciales o alaba las iniciativas de Sarkozy y Merkel a favor de un “verdadero gobierno económico” en Europa, votó una y otra vez en contra de cada una de estas propuestas. En algunos casos, más de una vez.

El dicho popular “donde dije digo digo Diego parece que es el lema actual del bipartidismo español… ¡Y nosotros somos los borregos que lo permitimos! En el último debate del estado de la nación, con los indignados en la calle, antes de que sus señorías se fuesen de vacaciones y Zapatero nos deleitara anticipando las elecciones, pero después de muchas intentonas de proponer, y proponer, y proponer y recibir continuos rechazos… De nuevo, alguien defendió la cordura a favor de una nueva transición 2.0 en la democracia española.

Hoy que el PPSOE quiere hacer demagogia apuntándose en sus mítines preelectorales las ideas de otros, me veo en la obligación de saltarme el apartidismo de #nolesvotes y #votaaotros y decir: “olé Rosa” por decir lo que dijiste hace dos meses en el congreso. Y porque sea quien sea cabeza de lista de UPyD el próximo 20N, merecerá mi voto.

Consenso de mínimos: Reforma electoral

junio 24, 2011 4 comentarios

Abordemos ahora el primer punto del consenso de mínimos que surgió de ese movimiento plural, pacífico y ciudadano, no partidista, aunque político, al que llamamos 15M: la reforma electoral.

¿Por qué es necesaria?

Ya he hablado largo y tendido en este blog de lo indignante que es que nuestra LOREG y las leyes electorales de las comunidades autónomas españolas son una vergüenza para la democracia. La principal norma de la democracia es que el poder reside en el pueblo, pero la democracia se vuelve inválida si se lacera la voluntad del pueblo. Una voluntad expresada en las urnas, pero mutilada por los límites electorales de la ley D’Hont, no es una democracia completa. Una legislación electoral que permite que el voto de una persona valga menos que el de otra por el simple hecho de votar en otra localidad es una vergüenza.

Y sin embargo, es lo que ocurre en nuestra democracia parlamentaria. No me meteré con el tema de que nuestro sistema de gobierno es una monarquía parlamentaria. Eso quiere decir que nuestro jefe de estado sigue sin ser elegido democráticamente, y que se ve obligado por el Congreso, y no por los ciudadanos, a ratificar todas las leyes aprobadas en Congreso y Senado, sin que el pueblo pueda intervenir en ello.

¿Qué hay que hacer?

En primer lugar, es indignante que los votos de todos los españoles y españolas no valgan lo mismo dependiendo de dónde voten. Esto viene derivado de la demarcación electoral definida en la Constitución, que dice en su artículo 68:

2. La circunscripción electoral es la provincia. […]

3. La elección se verificará en cada circunscripción atendiendo a criterios de representación proporcional.

Estas dos frases definen uno de los grandes problemas de nuestra democracia. A simple vista, es correcto y proporcional, ya que todas las provincias quedarán correctamente representadas. La realidad es que este sistema de circunscripción por provincia hace que haya partidos mal representados en el Congreso, como es el caso, en esta legislatura, de IU y UPyD, por ejemplo.

Hay que cambiar la constitución para que las elecciones tengan una única circunscripción, tanto para las generales, como para las autonómicas y municipales, que es la única manera de que todos los votos valgan lo mismo, independientemente de dónde se emitan.

En segundo lugar, nuestra LOREG, la Ley Orgánica que regula las elecciones generales, define el sistema por el cual se reparten los escaños. Aunque esta ley ha sufrido muchos cambios desde que se creó, nadie, nunca, se ha atrevido a cambiar ese sistema. Tal vez nunca nos habíamos dado cuenta de que el sistema es injusto, pero en esta legislatura nos hemos dado cuenta de que cientos de miles de votos se perdieron en las urnas por repartir los votos con el sistema d’Hont.

Este sistema define un límite mínimo (una “nota de corte”) para conseguir representatividad del 3%. Lo mismo ocurre con las normas electorales autonómicas, que definen las cortes de cada autonomía. En la Comunidad Valenciana, por ejemplo, el límite es del 5%. Eso quiere decir que si una fuerza política, demarcación a demarcación, no llega al 3% o al 5%, aunque le correspondieran uno, dos o más escaños, quedará eliminada automáticamente.

La pregunta es, “si queda eliminada, ¿a dónde van esos escaños?” La respuesta, tras los resultados en esta legislatura, está clara: a los partidos más votados. Pese a tener 200.000 votos más que CiU en las elecciones de 2008, Izquierda Unida quedó eliminada demarcación a demarcación y solo consiguió 2 escaños. CiU consiguió 11. ¿Adónde fueron los escaños que no consiguió IU? Al PP y al PSOE.

Además, en nuestro sistema electoral los votos blancos, nulos y las abstenciones sirven para lo mismo: para nada. Los nulos y las abstenciones son humo para nuestros políticos. A pesar de abstenciones superiores al 40% o el 50% en algunos casos a ellos les da igual. Hay partidos que ganan con mayoría absoluta, pese a que, teniendo en cuenta la abstención, sólo consiguen el 30% de los votos del conjunto total de los electores. Los votos blancos funcionan todavía peor: aumentan el volumen de votos haciendo más difícil que los partidos menos votados, pese a tener suficientes votos para conseguir varios escaños, consigan representatividad.

En muchos casos, gran parte de la abstención de algunas elecciones se trata de una “abstención activa”, es decir, votantes que deciden deliberadamente no ir a votar, porque ningún partido les representa, y sin embargo no existe un mecanismo que diferencie la abstención por desinterés de la abstención activa. Esta “abstención activa” debería tener su propia representatividad, mediante sistemas como el que propone Ciudadanos en Blanco, por el cual los votos en blanco, en lugar de favorecer a los partidos más votados, contarían como una fuerza política más, dejando escaños vacíos. Además, para evitar las elecciones con alta abstención, que representan a un mínimo de la población, debe incorporarse un mínimo de participación sin la cual deben repetirse elecciones. Es evidente que si, en unas elecciones, más del 50% de los electores se abstienen, los resultados no pueden ser en ningún caso representativos de la sociedad.

Por último, es curioso que la LOREG define el sistema electoral de las elecciones generales y el de las elecciones municipales, sin embargo el sistema electoral autonómico se define por cada comunidad autónoma. Esto provoca una diferenciación entre los sistemas de recuento y proporcionalidad muy grande entre las diferentes unidades de gobierno (local, autonómico y nacional), y eso sin tener en cuenta el tema de las diputaciones.

Por tanto, hay que eliminar la “nota de corte” de nuestra LOREG, así como obligar a que todas las legislaciones electorales autonómicas la eliminen. Además, hay que sustituir el sistema d’Hont que es pseudo-proporcional, por un sistema que represente de una mejor manera los votos de los electores, como la que ya propuse en este blog (regla de cocientes enteros y restos más altos). Igualmente, hay que redefinir en el sistema electoral de las comunidades autónomas y de los municipios para obligarlos a todos a funcionar por el mismo rasero con el mismo sistema.

En tercer lugar, y relacionado con el punto cuarto del consenso de mínimos (“Mecanismos de control”), hay que incorporar el sistema de listas abiertas al sistema electoral por dos razones básicas.

La primera es que, pese a que un partido político presenta unas listas concretas, en un orden concreto, es posible que el elector prefiera no votar a algunos representantes de la lista. Para poner un ejemplo, hay muchos votantes del Partido Popular en Alicante que hubieran preferido poder “tachar” de la lista al número dos, el imputadísimo José Joaquín Ripoll, que hasta ahora había sido el presidente de la Diputación Provincial de Alicante y al cual, su propio partido, ha vetado en ese puesto. Tal vez hubiera sido mejor que, en vez del partido, hubiese elegido el pueblo… por eso de que “la soberanía reside en el pueblo”.

La segunda es que el acta de diputado, aforado o cualquiera que sea el cargo que se ocupe, pertenece según la legislación vigente al propio miembro electo de la cámara, y no al partido. Esto viene recogido en el artículo 67 de la constitución española:

2. Los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo.

De incorporar el sistema de listas abiertas al sistema electoral, el pueblo eligiría, no al partido, sino a su representante directamente, de la lista propuesta por cada partido. De este modo se respetaría el hecho de que el acta de diputado pertenece al diputado y no al partido, como ya recoge la constitución.

En resumen…

En resumen, nuestra legislación electoral es muy mejorable, desde la más básica (nuestra constitución) a la más descentralizada (las diferentes fórmulas electorales de cada autonomía). Para conseguir una regulación satisfactoria, que consiga mayor y mejor democracia en nuestro sistema habría que:

  1. Reformar la constitución para eliminar la provincia como circunscripción electoral e introducir la idea de “circunscripción electoral única” para todas las elecciones, sean generales, autonómicas o municipales.
  2. Modificar el sistema de repartición de votos de la LOREG, para las elecciones generales y municipales, cambiando el sistema de ley D’Hont por el sistema de cocientes enteros y restos más altos, y eliminando los mínimos para alcanzar representatividad.
  3. Incorporar en la LOREG la gestión de los “escaños vacíos” por votos en blanco, tratándolos como una fuerza política más, que respete el valor de las “abstenciones activas”.
  4. Incorporar en la LOREG la gestión de los mínimos de representatividad, de manera que se establezca un mínimo de participación sin la cual se obligue a la repetición de elecciones.
  5. Incorporar en la LOREG las normas básicas que deben regir las normativas electorales autonómicas y municipales, que deben regirse por los mismos principios a modificar en la propia LOREG.
  6. Introducir el sistema de listas abiertas al sistema electoral, y explicitar que el acta de diputado, pertenece al diputado tanto en las Cortes Generales, como en el Senado y en los organismos de gobierno autonómicos, provinciales y municipales, eliminando la disciplina de partido.

Consenso de mínimos: ¿Por qué es necesario?

junio 14, 2011 1 comentario

Hoy comienzo una serie de posts que tienen como objeto retomar el debate sobre el consenso de mínimos que se alcanzó en las asambleas ciudadanas de Sol y otros lugares de España. Antes de comenzar a analizar punto por punto el consenso de mínimos, cosa que haré en los próximos días, es importante contestar una pregunta muy importante:

¿Por qué es necesario un consenso de mínimos?

 

La respuesta a esta pregunta es sencilla: para conseguir masa crítica. Sin duda el movimiento ciudadano que ha acabado llamándose 15-M, aglutinando a todos los ideales, asociaciones, grupos de gente y modos de pensar que tenían la idea común de que este sistema necesita un cambio, consiguió un mínimo de masa crítica. Suficiente para cargar una bomba mediática que le dio las primeras planas de todos los periódicos y los primeros minutos de cada informativo durante la semana clave de unas elecciones muy disputadas.

Pero conforme la masa crítica fue incorporando gente de más, al ser un movimiento ciudadano, permeable, sin líderes ni dirección, se vio aventado por las diferentes corrientes dentro del mismo. Aunque cada acampada y asamblea en cada ciudad tenía sus diferencias, pronto se vio que la gente de izquierdas comenzaba a hacer suyo el movimiento, promoviendo propuestas típicas de alguno de los partidos que se presentaban a los comicios, y saliéndose del terreno común “sin partidos ni símbolos” con el que se convocó la manifestación del 15 de mayo.

Desde #nolesvotes (que ya está dando a luz #votaaotros), como movimiento apartidista (que no apolítico) nos dimos cuenta de ello y ya dejamos claro que eso no podía ir a buen término. El objetivo de las manifestaciones del 15 de mayo era protestar rotundamente contra el sistema. Asumir los logos, idearios, panfletos y programas de los partidos que concurrían a las elecciones, fuesen de izquierda o derecha, solo nos volvería como ellos y dividiría el movimiento. Había que buscar el terreno común, si queríamos que más ciudadanos, independientemente de su ideario o color político, se uniesen a las ideas y al movimiento.

El #consensodeminimos pronto se hizo un hueco en Twitter y en las redes sociales y cayó en la Asamblea de Sol, aprobándose el siguiente ideario de 4 puntos:

  1. Reforma electoral encaminada a una democracia más representativa y de proporcionalidad real y con el objetivo adicional de desarrollar mecanismos efectivos de participación ciudadana.
  2. Lucha contra la corrupción mediante normas orientadas a una total transparencia política.
  3. Separación efectiva de los poderes públicos.
  4. Creación de mecanismos de control ciudadano para la exigencia efectiva de responsabilidad política.

Sol y las asambleas ciudadanas debatieron las propuestas y algunas se publicaron en los “boletines” casi diarios que aparecían en Twitter, Facebook y otras redes sociales, pero ningún movimiento social los ha hecho suyos totalmente, ni los ha promocionado lo suficiente, pese a ser el acuerdo más importante, porque es el que definirá las reglas del juego de la sociedad que queremos los que salimos el 15 de mayo a la calle.

Es importante notar al menos una cosa de mi análisis de ayerla legitimidad de los gobiernos constituidos en España es bastante cuestionable. Teniendo en cuenta la abstención y los “escaños robados” por la ley electoral, hay muchas mayorías absolutas que en realidad son mayorías simples, como mucho. Y quien ha ganado esas mayorías, el Partido Popular, lejos de querer solucionar de base las injusticias electorales proclama que quiere mantenerlos y ataca al movimiento del 15-M. Para ejemplo, las palabras de Esperanza Aguirre en su toma de posesión del gobierno de la Comunidad de Madrid, donde su partido ha robado cinco escaños a los ciudadanos.

Sobre los “indignados” que se manifestaron mulitudinariamente, sí, pero pacíficamente también, a las puertas de plazas y Ayuntamientos en la constitución de los mismos, la “lideresa” ha dicho:

Eso no quita para que aquí, donde están representados los ciudadanos madrileños, exprese hoy mi rechazo más firme hacia el comportamiento de algunos de esos que se llaman “indignados” el pasado sábado,cuando fueron a las solemnes sesiones de constitución de algunos Ayuntamientos con ánimo de perturbar el correcto funcionamiento de unas sesiones que deben ser, poresencia, unas fiestas democráticas.

[…]

Además el comportamiento de los manifestantes “indignados”, aunque ellos quizás no lo sepan, es el mismo comportamiento que han tenido en la Historia los precursores de todos los movimientos totalitarios.

Empiezan con gritos contra los políticos, siguen expresando su desprecio hacia la democracia y acaban afirmando que ellos, porque han conquistado la calle, sí son los auténticos representantes del pueblo.

Señora Aguirre, su partido, que tiene 5 escaños más que los que debería, robando a más de 120.000 madrileños su voto, es el menos indicado para hablar de una “fiesta democrática”. Decir que los indignados que había en la calle son precursores de un movimiento totalitario, es como poco cómico, si no indignante.

Y no obstante, usted incluye una de sus propuestas, pero bien envenenada, en su discurso de investidura:

Ahora, de facto, los ciudadanos votan sólo a los Partidos o, como mucho, al cabeza de la lista. Y esto acrecienta el poder de los partidos de una manera anómala, y, además, impide a los ciudadanos conocer, siquiera un poco, a los que van a ser sus representantes. Si Madrid, como ya ocurre en Baleares, Asturias o Murcia, que son también Comunidades uniprovinciales, estuviera dividida en varias circunscripciones, se mejoraría sustancialmente ese conocimiento de los candidatos. Y también podría haber un mayor control de los electores sobre sus Diputados.

Otra propuesta de entonces era la del desbloqueo de las listas electorales, de modo que el votante pueda expresar sus preferencias dentro de las listas presentadas por las formaciones políticas. El paso a este sistema de listas no bloqueadas requiere únicamente la modificación de la Ley Electoral Autonómica por lo que, si logramos el consenso necesario, dentro de cuatro años los madrileños podrían decidir qué personas dentro de la listas presentadas quieren que les representen, estableciendo un orden de preferencia e, incluso, tachando a quienes, por diferentes motivos, no consideren aptos para el cargo.

Sin duda la idea es una perita en dulce. La primera lectura es: ¡Bien, listas abiertas! ¡El PP entiende a los “indignados”! Pero una lectura más detallada dice: ¡Cuidado!

En Baleares, el hecho de tener varias demarcaciones les ha dado representatividad a partidos que tienen hasta seis veces menos votos que, por ejemplo, UPyD o ERC. Sin embargo, pese a tener muchísimos más votos, UPyD y ERC no consiguieron representatividad. Para una correcta representatividad es imprescindible la demarcación única.

Murcia tampoco es gran ejemplo. Si en Madrid el PP ha robado 5 escaños a los votantes madrileños, en Murcia, el PP ha robado 6. Y pese a que Asturias tiene el poder mucho más distribuido gracias a que Foro Asturias de Álvarez Cascos se ha llevado muchísimos votos del PP, UPyD, IDEAS y Bloque por Asturias, que deberían haber conseguido representatividad, no lo han conseguido por la misma razón de las demarcaciones.

Conclusión

 

En conclusión, si no tenemos unas ideas concretas bien definidas y razonadas, corremos el riesgo de que nos vendan la moto como llevan haciendo más de 30 años. Por eso es absolutamente imprescindible definirlas bien y defenderlas.

El movimiento #leySinde nació con un objetivo claro: demostrar que la sociedad estaba en contra de la politización de la Red y defender los derechos del internauta. El movimiento #nolesvotes nació como heredero del mismo, criticando la poca conexión de los partidos que votaron a favor y pidiendo el voto para otros partidos. Hoy, #nolesvotes se enfrenta a un nuevo cambio, hacia #votaaotros. Un cambio hacia un ideario más claro y abierto, incorporando los ideales de tanta gente que se ha unido antes y después del 15-M, y para que eso ocurra, hace falta un gran consenso de mínimos.

Eso es lo que voy a definir a partir de ahora en mis próximos posts y, puesto que nuestro lema siempre ha sido “no propongas, haz”, conformarán mi manifiesto 3.0 de #nolesvotes, o bien, el manifiesto 1.0 de #votaaotros.

A por el consenso. Vota a otros.

La realidad electoral

junio 13, 2011 1 comentario

Desde el día 22 de mayo en que muchos españoles y extranjeros fuimos a votar en el único resquicio que esta pseudo-democracia nos deja para elegir gobierno, tengo pendiente con vosotros el análisis de los resultados de las elecciones. Muchos nolesvotienses están entristecidos porque no han visto un resultado abrumador en las urnas, y aunque muchos sí se han dado cuenta del auge que las terceras fuerzas han tenido en esta ocasión (porque han recuperado cerca de 1.500.000 votos que no han ido a parar a la opción tradicional de castigo, la oposición) sí es cierto que los resultados electorales hablan de una descomunal derrota del PSOE frente a una abrumadora y aplastante victoria del PP.

¿Pero es eso realmente así? Analicemos los datos de las elecciones como deberían haber sido, y veamos qué ocurre. Voy a utilizar los datos que publica El País, porque su sistema de análisis de las elecciones es muy rápido y gráfico.

Extremadura

Extremadura

Aragón

Aragón

Canarias

Canarias

Castilla-La Mancha

Castilla-La Mancha

Comunidad Valenciana

Comunidad Valenciana

Baleares

Baleares

Murcia

Murcia

Madrid

Madrid

Castilla y León

Castilla y León

La Rioja

La Rioja

Cantabria

Cantabria

Asturias

Asturias

Navarra

Navarra

Según los resultados electorales, el Partido Popular ha vencido en 11 de las 13 comunidades autónomas que concurrían a comicios electorales. Solo en tres de esas once, el Partido Popular ha sido la fuerza más votada, pero no ha conseguido mayoría absoluta. En las otras dos, los escaños están más repartidos entre más fuerzas políticas.

¿Mayoría relativa?

En Extremadura el Partido Popular ganó por mayoría relativa con 32 escaños, contra 30 del PSOE y 3 de la coalición con la que se presentaba IU. Aunque la mayoría absoluta está en 33, bastaba con que IU no votara a favor del Partido Popular para que formara gobierno.

La realidad es que, con un sistema proporcional justo, el Panorama hubiese sido el siguiente: el Partido Popular habría ganado con 30 escaños (dos menos), seguido del PSOE con 29 (uno menos), e IU habría conseguido 4 escaños (uno más). UPyD y IPEX (Independientes por Extremadura) habrían entrado en Cortes con un escaño cada una. Si el PSOE hubiese conseguido pactar con UPyD o IPEX hubiera tenido la misma fuerza que el PP.

En Aragón donde las fuerzas se han distribuido un poco más, la victoria abrumadora del PP le sitúa, con sus 30 escaños, muy por encima del siguiente partido más votado, el PSOE, con 22 escaños. Le siguen el PAR (Partido Aragonés) con 7 escaños y la CHA (Chunta Aragonesista) con 3.

De nuevo, con un sistema proporcional justo, el panorama hubiese sido el siguiente: el Partido Popular habría perdido tres escaños (se quedaría con 27), el PSOE dos (se quedaría con 20), y el PAR uno (quedándose en 6). La Chunta Aragonesista pasaría de 3 escaños a 6 (el doble) y aparecerían cuatro nuevas fuerzas: IU (con 4 escaños), UPyD (con 2 escaños) y ECOLO y C. Aragón (con un escaño respectivamente). Un panorama dramáticamente diferente, donde las fuerzas alternativas al bipartidismo tienen la misma fuerza en conjunto que el PSOE individualmente, y se quedan a solo 7 escaños del Partido Popular.

En Canarias el panorama fue todavía más diverso. Actualmente, los escaños estan así: PP y Coalición Canaria tienen ambos 21 escaños, el PSOE tiene 15 y Nueva Canarias 3.

El panorama con otra ley electoral sería también dramáticamente diferente. El PP tendría 19 escaños (2 menos), CC tendría 15 (6 menos) y el PSOE 13 (2 menos). Por contra NCA doblaría sus escaños (de 3 pasaría a 6) y aparecerían nada menos que siete nuevas fuerzas con un escaño cada una: ACSSP (Alternativa Ciudadana Sí Se Puede), Verdes, UPyD, C.G.C.A., IUC, ANC y SCC.

En todos los casos, el Partido Popular es la fuerza más votada, eso es cierto. Pero también es cierto que en todos los casos hay muchos ciudadanos no representados por el actual sistema electoral. En todos los casos, pierde la democracia.

¿Mayoría absoluta?

Veamos ahora los casos en los que el Partido Popular ha conseguido mayoría absoluta en las Cortes autonómicas.

En Castilla-La Mancha el Partido Popular ha conseguido los 25 escaños que le otorgan la mayoría absoluta. Las Cortes solo las comparten con el PSOE que tiene los otros 24 escaños.

En una representación lógica y proporcional, el PP habría perdido el escaño de la mayoría absoluta, quedándose con una mayoría simple de 24 escaños. El PSOE, por su parte habría perdido tres escaños, que habrían ido a parar a IU (2 escaños) y UPyD (1 escaño). El PACMA (Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal) ganaría un escaño y, al igual que IU y UPyD conseguiría representatividad el las Cortes.

En Cantabria el Partido Popular bajaría de los 20 escaños que le dan la mayoría absoluta a 18. PRC y PSOE mantendrían sus 12 y 7 escaños, pero IU y UPyD conseguirían representatividad con un escaño cada una. El gobierno de la región podría haber cambiado de manos.

En la Comunidad Valenciana las cifras son mucho más chocantes. El Partido Popular hubiera perdido su mayoría absoluta: de 55 escaños hubiera pasado a tener 49, uno menos que la mayoría absoluta en las Cortes Valencianas. El PSOE también habría perdido escaños y su descalabro electoral se habría acentuado: de 33 escaños habría conseguido solo 28. Las otras dos fuerzas, Coalició Compromís y Esquerra Unida del Pais Valencià habrían ganado dos y un escaño respectivamente, situándose en los 8 y 6 escaños cada una.

Además, UPyD (con 3 escaños), Verds (con 2), y España 2000, ERPV y CVA (con 1 escaño para cada lista) habrían obtenido representación en las Cortes.

En Baleares se repetiría una imagen similar, pero la distribución de poder roza lo absurdo. La mayoría absoluta, con 35 escaños, del Partido Popular bajaría a una mayoría simple de 28 escaños, perdiendo siete escaños. El PSOE perdería uno de sus 14 escaños, quedándose en 13.

Es curioso que en los siguientes partidos que han conseguido representación habría un baile de escaños extraño. Por ejemplo, mientras que la coalición PSM-IV-EXM ganaría un escaño, la coalición PSOE-PACTE de Ibiza pasaría de 4 a 2 escaños. La coalición PSM-EN mantendría su escaño, pero la coalición GXF-PSOE de Formentera, perdería su único escaño desapareciendo de las Cortes Baleares.

Por contra, otras formaciones, como IB-LLIGA, CXI y EUIB, que pese a tener más votos no obtuvieron representatividad parlamentaria, conseguirían 2 escaños cada uno. UPyD, ERC, CenB y EXC habrían conseguido un escaño respectivamente ya que tenían también más votos que algunas de las coaliciones anteriores.

Este caso es absurdo porque mientras que IB-LLIGA, CXI, EUIB, UPyD y ERC tienen cada una más votos que la suma de PSM-EN y GXP-PSOE juntos, las primeras no obtuvieron escaños mientras que las segundas sí. Ironías de nuestra Ley Electoral. Aunque tengas más votos, te puedes quedar sin representatividad parlamentaria.

Ciudadanos no representados

En Murcia el Partido Popular mantendría su mayoría absoluta, pero cambiarían mucho las cifras: de sus actuales 33 escaños pasaría a tener 27 (6 menos). El PSOE mantendría sus 11 escaños, pero irrumpirían con fuerza IU (que pasaría de 1 a 4 escaños), UPyD (con 2 escaños) y LV-ECOLO (1 escaño).

De la misma manera, en Madrid el PP mantendría la mayoría absoluta, pero por muy poco: de sus actuales 72 escaños pasaría a tener 67. El PSOE también reduciría su representatividad de 36 a 34 escaños. IU mantendría sus 13 escaños y UPyD sus 8 escaños, pero el resto de la cámara se llenaría con escaños de nuevas fuerzas políticas.

ECOLO conseguiría dos escaños, Ciudadanos en Blanco podría dejar un escaño vacío yel PACMA, PUM+J, FE y P.C.P.E. conseguirían por su parte también un escaño cada uno.

Castilla y León es otra comunidad donde el PP mantendría su mayoría absoluta, pero se vería reducida sensiblemente de 53 a nada menos que 44 (9 escaños menos). El PSOE pasaría de 29 a 25 escaños, mientras que IU y UPL pasarían de tener un escaño cada una, a tener cinco y dos respectivamente.

El caso de UPyD en Castilla y León es similar al caso de Baleares. Pese a haber conseguido el doble de votos que UPL, actualmente se ha quedado sin escaños en las Cortes. En un sistema realmente proporcional hubiera conseguido tres escaños. Los partidos y coaliciones PCAL, PCAL-CI, PACMA, MASS y PAL-UL, que actualmente no tienen representatividad, habrían conseguido un escaño cada uno.

De nuevo, La Rioja tendría mayoría absoluta del PP pero, de nuevo, por la mínima: de 20 escaños pasaría a 17. El PSOE perdería un escaño y pasaría de 11 a 10. PR mantendría sus 2 escaños, pero ganarían representatividad IU (con 2 escaños), UPyD (1 escaño) y E-V (1 escaño).

Comunidades de poder distribuido

En Asturias la distribución del poder se ha fragmentado mucho debido al Foro Asturias, de Álvarez Cascos, que se ha escindido del Partido Popular y ha arrastrado a muchos votantes del mismo. El FAC de Francisco Álvarez Cascos pasaría, no obstante, de 16 a 14 escaños. De 15 a 14 pasaría el PSOE y de 10 a 9 el PP. Por contra IU-Los Verdes subiría un escaño, de 4 a 5. UPyD, IDEAS y Bloque Por Arturias conseguirían la representatividad parlamentaria con un escaño cada una.

Por último, el País Vasco es, probablemente, la región de España donde mejor distribuido está el poder. Solo UPN y PSN-PSOE están representadas en exceso, y solo por dos y un escaño respectivamente. UPN de 19 escaños pasaría a 17 y PSN-PSOE de 9 a 8.

Los 8 escaños de NA-BAI, los 7 de BILDU, los 4 del PP y los 3 de IZQ-EZK les representan proporcionalmente, por lo que no habría variaciones. CND, ECOLO y RCN-NOK pasarían a tener representatividad parlamentaria con un escaño cada uno. No obstante, el hecho de que las variaciones sean mínimas demuestra una cosa: cuando el voto está muy repartido la actual Ley Electoral es relativamente justa. Cuando el voto se polariza, la actual Ley Electoral beneficia al más votado.

Realidad electoral

Viendo los datos, hay dos cosas claras. Primero: las reglas democráticas de nuestro país están hechas para polarizar las elecciones, porque de haber una representación literal de la voluntad popular, lo que reinaría en las cortes sería el multipartidismo en lugar del bipartidismo. Segundo, a pesar de todo #nolesvotes ha tenido su efecto.

Es importante mencionar que a estos comicios locales y autonómicos concurrían 700.000 votantes más que en los anteriores. En una situación de desgaste masivo del partido del gobierno, el PSOE, lo lógico hubiese sido una victoria aplastante del partido de la oposición, atendiendo al comportamiento de la sociedad española desde la transición hasta ahora. Pese a que ha sido así, el Partido Popular solo ha ganado 410.000 votos más.

Además, el PSOE ha perdido 1.500.000 votos con respecto a los últimos comicios. La pregunta es, ¿qué ha pasado con esos 1.700.000 votos que no han ido al PP ni al PSOE? Se han repartido. Por supuesto, con un sistema más justo, la repartición se habría notado muchísimo mas. El sistema actual que castiga a los partidos pequeños y premia a los grandes ha inflado soberanamente la victoria del PP. Pero no olvidemos que entre los abstencionistas, los votos en blanco y los votos que se han dirigido a otras fuerzas, PP y PSOE están representando solo a aproximadamente la tercera parte de la sociedad española.

¿Qué lecciones aprendemos?

Aprendemos que nuestro objetivo principal como ciudadanos, no es que ganen unos u otros. La victoria del PP ahora es tan mala como una victoria del PSOE, porque ambos se comportan igual. Ambos son lo mismo. Ambos siguen dando la espalda al consenso de mínimos, a las acampadas que ya se retiran después de un mes de reivindicaciones y ambos están más preocupados de sí mismos que de nosotros, los ciudadanos. Sigue siendo necesario salir a la calle y quejarse. Sigue siendo necesario convulsionar Internet y quejarse. Sigue siendo necesario cambiar, no los partidos, sino el sistema que rige el juego de los partidos. Y hasta que eso se consiga, #nolesvotes es necesario.

Más que #nolesvotes, que ha provocado muchas críticas y malos entendidos, pensando que buscamos el abstencionismo, una regeneración y transformación en #votaaotros, asumiendo lo que hemos aprendido de nuestra experiencia e incorporando en las reivindicaciones para nuestro futuro y el de nuestros hijos el gran #consensodeminimos que conseguimos con el movimiento del 15-M.

Los acontecimientos del 15-M hasta ahora nos han demostrado que podemos conseguirlo. Y nos debe dar exactamente igual quién gane, PP o PSOE porque es igual quien gane si no se regenera la democracia. Ahora más que nunca debemos unirnos todos, independientemente de nuestro pensamiento, de izquierda, de derecha, de centro, independiente, republicano, monárquico, carlista, ateo, agnóstico, laico, creyente… independientemente de nuestro color político en una nueva regeneración. La Transición 2.0.

Nota:

El recuento realizado para conseguir los datos de este artículo lo podéis encontrar en la siguiente hoja Excel 2007/2010: Elecciones 2011.

El “sistema justo” que se ha empleado ha consistido en sustituir el sistema de Ley D’Hont de repartición de escaños por un sistema de “compra de escaños” sin incluir otros cambios como los escaños en blanco o similares.

El sistema de “compra de escaños” define el valor de cada escaño de un parlamento como el total de los votos válidos dividido por el número de escaños disponibles. A continuación cada lista puede comprar tantos escaños como pueda pagar utilizando sus votos. Cuando ninguna lista puede comprar más escaños porque el número de votos que les quedan es menor al valor de los escaños, los escaños restantes bajan su precio paulatinamente hasta el mejor postor. Ninguna lista queda eliminada, aunque tenga un porcentaje de votos menor al 3% o el 5% hasta que se acaban los escaños a repartir. Así los escaños restantes se reparten entre los más votados.

Ejemplo:

Supongamos que en una ciudad de 110.000 votantes hay 35 escaños disponibles. Tras descontar los votos nulos, y las abstenciones hay 70.000 votos válidos. Eso quiere decir que cada escaño vale 70.000/35 = 2.000 votos.

  • El partido A ha recibido 40.501 votos.
  • El partido B ha recibido 15.800 votos.
  • El partido C ha recibido 12.499 votos.
  • El partido D ha recibido 1.200 votos.

Al repartir los votos…

  • El partido A puede comprar 20 escaños y le sobran 501 votos.
  • El partido B puede comprar 7 escaños y le sobran 1.800 votos.
  • El partido C puede comprar 6 escaños y le sobran 499 votos.
  • El partido D puede comprar 0 escaños y le sobran 1.200 votos.
  • En total se han repartido 33 escaños. Quedan 2 por repartir.

Para repartir los 2 escaños restantes se adjudican al mejor postor. Puesto que el partido B tiene 1.800 votantes, es el que más votantes puede pagar por el escaño, y por tanto es el que más se merece la representatividad del escaño sobrante. Por tanto, el partido B acabará con 8 escaños en lugar de 7.

El último escaño irá a parar al partido D, porque es el siguiente que más votantes ha tenido. El último escaño representará a los 1.200 votantes del partido D en lugar de a los 501 del partido A o los 499 del partido C, porque es el lugar donde más representatividad se consigue.

Utilizando la Ley D’Hont, el partido D no habría conseguido representatividad porque no llega al 3% mínimo para entrar en el juego.

Jornada de reflexión

mayo 23, 2011 19 comentarios

Si el sábado era la jornada de reflexión para el votante, hoy es la jornada de reflexión para los partidos. Hoy la web del Ministerio del Interior no está tan saturada como ayer, pero los datos que contiene sí son definitivos, y muestran una información sumamente valiosa en la carrera de #nolesvotes 2012, que ya está pensando en buscar un nuevo hashtag más claro para los próximos 10 meses.

Todas las televisiones, programas de radio, diarios, etcétera nos han vendido la idea de que el Partido Popular ha ganado estas elecciones. Bien cierto que es, y mi enhorabuena para el vencedor… según las reglas del juego actuales. La pregunta es… ¿Qué hubiera pasado si las reglas del juego fuesen diferentes? ¿Qué hubiese pasado si nos hubiésemos guiado por un panorama proporcional sin las cortapisas de la ley d’Hont y con una representatividad porcentual directa? ¿Hubiese cambiado el panorama?

Comencemos por el gráfico actual tras las elecciones.

Resultados Municipales 2011

Resultados Municipales 2011

Según las cifras oficiales, el Partido Popular sacó un poco más del 37% de los votos y el PSOE quedó destronado de prácticamente todas las capitales de provincia y de todas las comunidades autónomas con un 28% de votos. IU resurgió como la tercera fuerza más votada, seguida de CiU y UPD, que apareció de la nada como la quinta fuerza más votada en número de votos.

En número de votos. ¿Qué pasa con los concejales? La imagen cambia dramáticamente. El Partido Popular mantiene una cifra porcentual similar (de 38% pasa al 39%), el PSOE saca un 32% de concejales, IU queda relegada a cuarta fuerza política, superada por CiU y UPD queda como séptima fuerza en lugar de quinta. ¿Os parece justo?

Concejales 2011

Concejales 2011

Si no os parece justo, entonces esperad a ver el siguiente gráfico. Comparemos los resultados obtenidos por los partidos políticos según las normas actuales con una representación proporcional donde las abstenciones, los votos nulos y los votos blancos cuenten. ¿Cuál ha sido el verdadero apoyo ciudadano a cada partido, teniendo en cuenta la gente que no les ha votado, ni ha votado a nadie?

Resultados 2011 reales

Resultados 2011 reales

Según el gráfico es obvio que la fuerza más votada, como suele ser habitual, ha sido la abstención. La diferencia entre los votos del PP y del PSOE sigue siendo abismal, pero el Partido Popular sólo ha conseguido el apoyo real del 24% de la población española. Esto es un toque de atención a los abstencionistas que decidieron conscientemente quedarse en casa para protestar contra el sistema. ¿Cuánto se habla de vosotros hoy en las noticias y los diarios? Yo sí que hablo de vosotros, pero para criticaros, porque políticos y medios de comunicación por igual están pasando olímpicamente de vosotros. A pesar de vuestra crítica muda, el Partido Popular sigue siendo el gran vencedor de las elecciones.

Si comparamos los escaños conseguidos por los partidos con los escaños que deberían haber conseguido realmente, en un sistema directamente proporcional, porcentualmente hablando, y teniendo en cuenta los votos nulos, blancos y las abstenciones como “sillas blancas” el circo quedaría así:

Concejales 2011 con abstención, votos blancos y votos nulos

Concejales 2011 con abstención, votos blancos y votos nulos

Desde luego el cambio es brutal, no obstante, se respeta el orden de partidos políticos que sí existe en número de votos, también en el número de concejales. Notablemente, de los 152 concejales que UPD ha conseguido en la realidad, le hubiesen correspondido 916, seis veces más. Y eso contando las abstenciones como fuerza política. Si solo contáramos nulos y blancos hubiesen correspondido 1.407, casi 10 veces más. IU hubiese conseguido 4.306, dos veces más de los que tiene.

Nuestro sistema actual no es un sistema de democracia real. Es un sistema maquetado para promocionar e instaurar grandes fuerzas políticas que anulen la representatividad ciudadana en aras a una “mejor gobernabilidad”. Es decir, nuestro sistema no sólo no asigna a cada partido los concejales que les toca, sino que además promueve un entorno en el que los ciudadanos no intervengan en política.

En estas elecciones había 700.000 nuevos votantes. Tras los resultados, 1.500.000 votantes han retirado su voto al PSOE. Sin embargo de esos 2.200.000 votantes, solo 500.000 le dieron su voto al Partido Popular. Las acampadas ciudadanas, democracia real ya y #nolesvotes ha conseguido concienciar a la ciudadanía a utilizar el voto de castigo bien, votando a una tercera vía. Las terceras vías han sido las grandes ganadoras de estas elecciones, porque han ganado la representatividad municipal que habían perdido, y han irrumpido con fuerza. Van a ser la clave para muchos gobiernos en coalición y van a dar que hablar en gobiernos como el ayuntamiento y la comunidad de Madrid, en los que IU y UPD han dado la campanada.

Pero es obvio que debido a este sistema, siguen saliendo perjudicados en favor de los grandes partidos, PP y PSOE. En comunidades como Asturias o el País Vasco, han sido ellos mismos los que se han visto afectados dramáticamente por esta ley electoral injusta, que no permite una democracia limpia y una representatividad ciudadana real. Así que espero que, ahora que ambos se han visto afectados por la propia Ley Electoral de la que nos venimos quejando estos meses, por esa circunscripción y por esa maldita Ley D’Hont, acepten que algo tiene que cambiar.

Porque si no, los que los vamos a cambiar, somos nosotros. Ya sabemos que podemos.

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