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Jornada de reflexión

mayo 23, 2011 19 comentarios

Si el sábado era la jornada de reflexión para el votante, hoy es la jornada de reflexión para los partidos. Hoy la web del Ministerio del Interior no está tan saturada como ayer, pero los datos que contiene sí son definitivos, y muestran una información sumamente valiosa en la carrera de #nolesvotes 2012, que ya está pensando en buscar un nuevo hashtag más claro para los próximos 10 meses.

Todas las televisiones, programas de radio, diarios, etcétera nos han vendido la idea de que el Partido Popular ha ganado estas elecciones. Bien cierto que es, y mi enhorabuena para el vencedor… según las reglas del juego actuales. La pregunta es… ¿Qué hubiera pasado si las reglas del juego fuesen diferentes? ¿Qué hubiese pasado si nos hubiésemos guiado por un panorama proporcional sin las cortapisas de la ley d’Hont y con una representatividad porcentual directa? ¿Hubiese cambiado el panorama?

Comencemos por el gráfico actual tras las elecciones.

Resultados Municipales 2011

Resultados Municipales 2011

Según las cifras oficiales, el Partido Popular sacó un poco más del 37% de los votos y el PSOE quedó destronado de prácticamente todas las capitales de provincia y de todas las comunidades autónomas con un 28% de votos. IU resurgió como la tercera fuerza más votada, seguida de CiU y UPD, que apareció de la nada como la quinta fuerza más votada en número de votos.

En número de votos. ¿Qué pasa con los concejales? La imagen cambia dramáticamente. El Partido Popular mantiene una cifra porcentual similar (de 38% pasa al 39%), el PSOE saca un 32% de concejales, IU queda relegada a cuarta fuerza política, superada por CiU y UPD queda como séptima fuerza en lugar de quinta. ¿Os parece justo?

Concejales 2011

Concejales 2011

Si no os parece justo, entonces esperad a ver el siguiente gráfico. Comparemos los resultados obtenidos por los partidos políticos según las normas actuales con una representación proporcional donde las abstenciones, los votos nulos y los votos blancos cuenten. ¿Cuál ha sido el verdadero apoyo ciudadano a cada partido, teniendo en cuenta la gente que no les ha votado, ni ha votado a nadie?

Resultados 2011 reales

Resultados 2011 reales

Según el gráfico es obvio que la fuerza más votada, como suele ser habitual, ha sido la abstención. La diferencia entre los votos del PP y del PSOE sigue siendo abismal, pero el Partido Popular sólo ha conseguido el apoyo real del 24% de la población española. Esto es un toque de atención a los abstencionistas que decidieron conscientemente quedarse en casa para protestar contra el sistema. ¿Cuánto se habla de vosotros hoy en las noticias y los diarios? Yo sí que hablo de vosotros, pero para criticaros, porque políticos y medios de comunicación por igual están pasando olímpicamente de vosotros. A pesar de vuestra crítica muda, el Partido Popular sigue siendo el gran vencedor de las elecciones.

Si comparamos los escaños conseguidos por los partidos con los escaños que deberían haber conseguido realmente, en un sistema directamente proporcional, porcentualmente hablando, y teniendo en cuenta los votos nulos, blancos y las abstenciones como “sillas blancas” el circo quedaría así:

Concejales 2011 con abstención, votos blancos y votos nulos

Concejales 2011 con abstención, votos blancos y votos nulos

Desde luego el cambio es brutal, no obstante, se respeta el orden de partidos políticos que sí existe en número de votos, también en el número de concejales. Notablemente, de los 152 concejales que UPD ha conseguido en la realidad, le hubiesen correspondido 916, seis veces más. Y eso contando las abstenciones como fuerza política. Si solo contáramos nulos y blancos hubiesen correspondido 1.407, casi 10 veces más. IU hubiese conseguido 4.306, dos veces más de los que tiene.

Nuestro sistema actual no es un sistema de democracia real. Es un sistema maquetado para promocionar e instaurar grandes fuerzas políticas que anulen la representatividad ciudadana en aras a una “mejor gobernabilidad”. Es decir, nuestro sistema no sólo no asigna a cada partido los concejales que les toca, sino que además promueve un entorno en el que los ciudadanos no intervengan en política.

En estas elecciones había 700.000 nuevos votantes. Tras los resultados, 1.500.000 votantes han retirado su voto al PSOE. Sin embargo de esos 2.200.000 votantes, solo 500.000 le dieron su voto al Partido Popular. Las acampadas ciudadanas, democracia real ya y #nolesvotes ha conseguido concienciar a la ciudadanía a utilizar el voto de castigo bien, votando a una tercera vía. Las terceras vías han sido las grandes ganadoras de estas elecciones, porque han ganado la representatividad municipal que habían perdido, y han irrumpido con fuerza. Van a ser la clave para muchos gobiernos en coalición y van a dar que hablar en gobiernos como el ayuntamiento y la comunidad de Madrid, en los que IU y UPD han dado la campanada.

Pero es obvio que debido a este sistema, siguen saliendo perjudicados en favor de los grandes partidos, PP y PSOE. En comunidades como Asturias o el País Vasco, han sido ellos mismos los que se han visto afectados dramáticamente por esta ley electoral injusta, que no permite una democracia limpia y una representatividad ciudadana real. Así que espero que, ahora que ambos se han visto afectados por la propia Ley Electoral de la que nos venimos quejando estos meses, por esa circunscripción y por esa maldita Ley D’Hont, acepten que algo tiene que cambiar.

Porque si no, los que los vamos a cambiar, somos nosotros. Ya sabemos que podemos.

Realidad y ficción

abril 24, 2011 2 comentarios
29

Quedan 29 días #nolesvotes

Ayer me pasó otra vez. Un amigo de malestar se pasó por casa, a charlar con mi amigo eloso (que ha venido a hacernos una visita esta semana santa desde Madrid) y conmigo sobre #nolesvotes y el resto de movimientos sociales de estos últimos meses. Hablamos de posibilidades de movilización de cara a este último mes, de lo que va ocurriendo en malestar a nivel nacional y local… y en eso, me comentó que tal o cual persona, a pesar de todo, seguía convencida de que la mejor opción era abstenerse. Y ese fue el momento en que me quedé de piedra.

Dándole un par de vueltas al tema, acabas entendiendo su postura. “No hay nada que me represente al 100%”, o: “Es la única manera de cambiar el sistema”, o: “Estoy en contra del sistema”, o: “Creo que todos los partidos son iguales”, o: “Al fin y al cabo mi voto va a perderse entre la maraña de otros votantes”, o: “No hay ningún partido que realmente quiera regenerar la democracia”…

Llevo luchando contra esos pensamientos desde que abrí este blog. Son los pensamientos más destructivos de la democracia y la razón es sencilla: hay una disfunción entre lo que el sistema entiende con tu abstención y lo que tú entiendes con tu abstención.

Malísima nos lo comentaba ayer:

No estoy de acuerdo con algunas afirmaciones. ¿Qué es eso de que abstener equivale a “me da igual”? De eso nada. Abstenerse no por comodidad ni pasotismo, sino como postura política (sí, postura política) es una actitud crítica contra el sistema. Es el voto en blanco el que sí equivale a “me da igual”, puesto que se acepta el sistema pero sin pronunciarse sobre tal o cual opción política.

Además, los ciudadanos no elegimos; en todo caso, elegimos de forma cercenada o manca. Los partidos presentan listas CERRADAS por ellos mismos (incluyendo incluso con desvergüenza a imputados y corruptos) y, una de dos, o lo tomas o lo dejas. No hay elección libre, sino condicionada.

Soy consciente de que el problema de la abstención consiste en que, en la mayoría de las ocasiones, es muy difícil de intepretar. Pero no siempre es así. Me remito, por ejemplo, el último referendum (oficioso) en Barcelona sobre la independencia de Cataluña: ¡sólo un doce por ciento de participación! La abstención, en ese caso, fue un auténtico grito parecido a un “¡basta ya de tonterías!”.

¿Cómo voy a participar en un sistema que considero tan injusto como corrupto yendo a una urna a depositar un voto aunque fuera nulo? Me integrarían en el “grado de participación ciudadana” y en un posible “éxito del sistema”. Me niego a ello.

No votaré para hacer el caldo gordo a un engranaje político promovido por un Estado que aplica un sistema proporcional tan injusto como descorazonador; en el que las listas se votan por los ciudadanos como si comulgaran con ruedas de molino; y en el que ninguno de los partidos que se presentan propone no ya la desaparición, sino, al menos, la reforma de un Estado de las Autonomías que es una sangría para el ciudadano, un semillero de discordias entre regiones y un majestuoso pesebre para gentes en su mayoría incapaces de ganarse la vida como los dioses mandan.

Lo dijo Aranguren allá por 1979 (¿ya nadie se acuerda de Aranguren?): “el Estado de las Autonomías es el resultado de unos políticos ávidos de cargos públicos”.

Saludos.

La ficción: no votar significa gritar contra el sistema

Como Malísima, mucha gente opina lo mismo: que abstenerse es una crítica al sistema. Básicamente piensa que abstenerse es negar el sistema, como un voto en contra al conjunto de las cosas que han desembocado en el actual sistema pseudo-democrático en el que vivimos, basado en una circunscripción electoral dividida que provoca que los votos de cada español no valgan lo mismo, una ley electoral que castiga a las formaciones pequeñas con la ley D’Hont y un poder judicial politizado… por poner unos ejemplos.

Pero todo eso es ficción: en tu cabeza piensas que en realidad, con tu abstención puedes cambiar algo. La realidad dice otra cosa.

Ponías como ejemplo el referéndum sobre la independencia de Cataluña. Un referéndum no vinculante que no pasaba de una consulta popular sobre la polarización de la ideología ciudadana. Tal vez lo que no se sabe tanto es que este referéndum no se ha hecho en toda Cataluña para todos los catalanes, sino solo en las comarcas del interior de Barcelona y de Girona, donde CiU y ERC (fuerzas independentistas) son más fuertes electoralmente. El hecho de que no sea vinculante hace que la gente no se lo tome tan en serio… Pongamos un ejemplo tecnológico para comprenderlo.

Digamos que hemos montado una web con un blog apoyando un partido o un candidato político determinado. Por ejemplo el de mecaeguaysoniacastedo.es. Todos sabemos que la gente que se atreve a visitar ese blog va a ser gente muy politizada a favor del PP de Sonia Castedo y gente muy politizada en contra (como yo, por ejemplo) para criticarlo. Imaginemos que los administradores montan una encuesta en el blog y llaman a todos los internautas a votar algo… como por ejemplo “¿Quieres a Ripoll como número 2 en la lista a la alcaldía de Alicante?”. Cerca del 100% de los votos será un “No” porque el público (target) al que va dirigido el blog es todo de gente en contra de Ripoll… Pero por supuesto, votaría muy poca gente, como mucho unas 100 personas, que comparativamente con la población electoral de Alicante, significaría una abstención de casi un 99%.

¿Podríamos decir que Alicante está en contra del sistema? ¿Podríamos asumir que el que la encuesta tenga tan alta “abstención” es “un auténtico grito parecido a un “¡basta ya de tonterías!” “? Pues no. Lo que quiere decir es que la gente bien no se lo ha tomado en serio, o bien ni se ha enterado.

La realidad: tu abstención no va a cambiar nada

Asúmelo: la abstención no es “difícil de interpretar”, es imposible de interpretar. Los políticos buscarán todas las excusas posibles y disculparán la abstención. Al final, lo que valdrá, será el voto de la mayoría, aunque haya ido a votar menos del 50% de los votantes. A los políticos (y me refiero a los políticos de siempre) les va a dar igual.

Malísima ponía como ejemplo el referéndum no-vinculante de la independencia de Cataluña de hace unos días. Yo voy a poner el ejemplo del referéndum vinculante del estatuto de autonomía de Cataluña. Abstención: 51%. Resolución: “Sí rotundo”. ¿Perdón? ¿Me he perdido algo?

Si realmente la abstención significa “estoy en contra del sistema”, los Catalanes, que estaban votando su “constitución” gritaron a voz en cuello con una abstención superior al 50%. Pero el resultado no fue así. A todos los efectos, el estatuto de autonomía fue aprobado por más del 73% de los votos a favor, pese a que ese 73% solo representara a menos de la mitad de los electores catalanes. El supuesto “grito” de la mitad de la población catalana que se abstuvo, fue mutilado.

Conclusión: vota

La conclusión, al ver la diferencia entre lo que los abstencionistas tienen en la cabeza y lo que el sistema entiende cuando nos abstenemos es que la única manera de que el sistema nos entienda es usar las reglas del mismo para boicotearlo. La abstención como crítica solo funciona en países donde el voto es obligatorio, y en el nuestro no lo es. Por tanto hay que buscar una manera más eficiente de que el sistema entienda nuestra voz.

#nolesvotes es una gran idea. De hecho muchísimos abstencionistas han acabado dando la razón a la idea. Y la idea es simple. En lugar de quedarte en casa y abstenerte… en lugar de votar nulo o blanco… usa el sistema, sí, pero para boicotearlo.

Existen fuerzas políticas que representan tus ideales. Desde los ideales más de derechas hasta los de más de izquierdas, hay partidos que los representan. Hay partidos que tienen propuestas muy interesantes, totalmente revolucionarias, en contra del sistema actual. Hay partidos, incluso a nivel nacional, que promueven las listas abiertas, la circunscripción única, la abolición de la ley D’Hont, la idea de “una persona, un voto”, la separación del poder judicial… Y hay partidos que, tras conseguir el apoyo de suficientes ciudadanos, han hecho propuestas una y otra vez a favor de todos esos cambios radicales en el núcleo del sistema. Sin embargo, por no tener suficientes votos (debido en gran medida a las abstenciones de gente que no evalúa los programas electorales) esas propuestas se quedan en agua de borrajas, porque el PPSOE las bloquea. IU y UPyD son ejemplos de esto.

Antes de decirme que ningún partido te representa, que todos son iguales, que ninguno quiere cambiar el sistema, ¿por qué no investigas los programas electorales? Los grandes partidos quieren que no votes, porque tu voto a favor de otros partidos es una décima menos en su porcentaje electoral… un escaño menos en su hegemonía. Por eso les interesa que sus votantes acérrimos les voten, y que los desengañados no investiguemos. Pero tu abstención les va a dar la victoria. No te abstengas. #nolesvotes, pero vota.

Edito 19/5/2011:

Primero que nada, pediros disculpas porque no puedo desactivar en WordPress.com los anuncios de Google. Parece que tienen ganas de hacer guasa y hay anuncios alrededor de este post del PP y del PSOE. Los repruebo profundamente y no me aportan ningún beneficio. Os recomiendo que escribáis a WordPress para hacer presión y que me dejen desactivar esa opción de mi blog, porque parece que no puedo hacerlo.

Segundo, si después de leerte este blog sigues pensando en la abstención como la mejor opción para tu voto, porque piensas que se va a entender como un voto en contra del sistema o porque crees que es la única manera de deslegitimar el sistema, lee este otro post que escribí más tarde (“Realidad y ficción”). Son solo dos minutos. Si sigues pensando en abstenerte después y no puedes o no quieres votar a Ciudadanos en Blanco, perfecto. Si sigues pensando en votar nulo, solo te pido una cosa, no utilices una papeleta electoral, sino un flyer de #nolesvotes o algo parecido. Ten en cuenta que si utilizas la papeleta modificada de un partido político, los interventores intentarán luchar por ella. Y si los de la mesa electoral no son muy duchos en materia electoral, podrían llegar a contarlo como un voto válido.

Por último, no dudes en dejar un comentario si quieres. Los reviso, apruebo y, en caso de creerlo necesario, respondo todos personalmente. Últimamente estáis muy activos y no llego a todos, pero poco a poco los atiendo todos, prometido.

La culpa es tuya

marzo 3, 2011 4 comentarios
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Quedan 79 días #nolesvotes

Ayer nos decían que la cifra oficial de parados en España ha subido en más de 68.000 personas hasta los casi 4,3 millones de parados. Curiosamente también sabíamos que dentro de nada sale el iPad 2, que ya podemos reservar la 3DS y que Lady Gaga va a sacar un nuevo perfume con esencia de sangre y semen.

Me pregunto, ¿de los cuatro enlaces que he puesto ahí arriba, en cuál has hecho clic primero? Es solo curiosidad… Me gustaría pensar que estás tan bien informado/a que no te ha hecho falta hacer clic en ninguno, pero es probable que el dato del paro lo tengas tan asumido, que el resto te haya llamado más la atención y hayas escogido alguno de los demás.

El gran problema de eso es precisamente ese: que lo tienes asumido. Es un dato horrible y tal. Ha crecido mucho y tal. Hay mucha gente que no tiene dinero para dar de comer a sus hijos… y tal. Pero, ¡hey! ¿Has reservado ya el iPad 2? Como no lo reserves pronto se van a acabar… ¿Has oído la última de Lady Gaga? Y, joder, ¿viste el vestido-huevo de los Grammy?

¿Quién tiene la culpa de que las búsquedas sobre Lady Gaga superen por más del doble a las del paro? Y mañana nos habremos olvidado del dato del paro, pero a Lady Gaga seguiremos teniéndola en la retina vestida de salchichón, o de jabugo. ¡Y que no se nos olvide pasarnos por un centro comercial, que la 3DS hay que verla en persona!

Esto puede parecer banalizar temas serios, o juntar churras con merinas. Pero es un modo exagerado de ilustrar hasta qué punto nos interesamos por lo verdaderamente importante, o nos limitamos a obviarlo. Álex, un amigo mío, al que mando saludos desde aquí, dice una cosa que demuestra su gran sabiduría: “cada pueblo tiene el gobierno que se merece“. Y tiene toda la razón. Tanto en gobiernos democráticos como en toda la escala que va hasta las dictaduras más férreas, cada pueblo tiene el gobierno que se merece… hasta que decide cambiarlo.

Otra de las noticias que tendemos a obviar o asumir es la revuelta que está ocurriendo en Oriente Próximo. Los ciudadanos de sus respectivos países han decidido que no se merecen esos gobiernos y han decidido cambiarlos. Y digo que la tendemos a asumir porque probablemente hayas dedicado más tiempo al #turismoBisbal que a las revoluciones de Oriente Medio. Es muy posible que te preocupe más lo cara que está la gasolina o los #110facts que el hecho de que los pueblos del norte de áfrica estén decidiéndose por la democracia. Por el derecho a que su voz se escuche. Quizá ya te hayas olvidado de que el sáhara occidental también lo intentó hace unos meses y los reprimieron a palos.

En definitiva, como dice Álex, “cada pueblo tiene el gobierno que se merece” por la sencilla razón de que, de una manera u otra, tú eres el responsable de cambiar las cosas. Ya sea saliendo a la calle a quejarte, o mediante tu voto, eres tú el responsable del gobierno que tienes. Y si no te gusta, eres tú quien tiene que sacarle los colores. No cambiarlas, o decidir no usar todos los medios a tu disposición para cambiarlas, es asumirlas como buenas.

#nolesvotes te propone cambiarlas. Aquí no hace falta montar una revolución violenta, ni hace falta poner a los militares de nuestra parte, más que nada porque desvirtuaría la victoria. Eso ya nos lo han dado hecho. Pero utilizando las reglas democráticas que tenemos ahora, aunque no sean las mejores, sí puede hacerse, aunque pienses que no. Hasta ahora (e incluso ahora) la mayoría de los ciudadanos se estanca en el bipartidismo. No es que les guste, no. Es que lo tienen asumido. Y en las próximas elecciones harán lo mismo. Igual que asumimos que el paro sube. Pero no deberían asumirlo. No deberías asumirlo.

Lo que sí deberíamos asumir es que el poder de cambiar las cosas ha sido, es y seguirá siendo nuestro. Hasta ahora asumías que para cambiar las cosas tenías que votar al partido en la oposición. ¿Por qué no pruebas a asumir que eso no es cambiar las cosas? Eso es seguir igual. #nolesvotes y vota a una alternativa, que las hay.

“Todo es la misma mierda. No votes a nadie.”

marzo 1, 2011 24 comentarios
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Quedan 81 días #nolesvotes

Sé que a muchos os ha gustado la publicación que escribí el viernes: “Pues yo no entiendo eso de #nolesvotes”. Os agradezco profundamente vuestros comentarios. También sé que a muchos no os ha gustado. Entre ellos iwisiw, de meneame.net, que ha dejado claro en los comentarios del enlace que está absolutamente en contra de #nolesvotes porque somos unos inocentes que le estamos haciendo el juego a los de siempre.

Que “todo el arco parlamentario está podrido” y que no hay alternativas, es una de las cuestiones más comunes que se nos presentan a los nolesvotienses. Sinceramente, entiendo ese pensamiento: “Todo es la misma mierda. ¿Por qué debería molestarme en ir a votar?” Yo también pensaba así antes de que mi amigo Catacroc me presentara #nolesvotes. Pero no más, claro. No obstante, lo entiendo.

Tú piensas que todos los partidos, aunque con sus diferencias abismales, claro está, son exactamente iguales en el fondo. Sabes exactamente por qué razón (o razones) no votarías a cada partido. Entiendes que las “alternativas” que #nolesvotes te dice que hay en realidad se refieren solo a los partidos mayoritarios. Piensas que tu abstención, o tu voto en blanco, serán entendidos como una rebelión. Que cuando vean que la mitad de los votos son blancos, entonces se darán cuenta. Que cuando los votantes dejen de ir a votar, las cosas tendrán que cambiar.

Mal.

¿Sabes cuánta gente se abstuvo de votar en las últimas elecciones catalanas de 2010? ¿Te lo imaginas? Míralo en Internet. El 40% no fue a votar. Contando con los votos en blanco, el 43%. Con estas cifras, el partido más votado en las últimas elecciones catalanas fue, sin duda, el no-partido, porque CiU, la fuerza política más votada, solo consiguió el 38,5% de los votos.

¿Sabes en qué ha cambiado el panorama político la abstención? En nada. Sí, es cierto, ha cambiado el gobierno en Cataluña. Pero eso no es por la abstención. El tripartito anterior salió de unas elecciones en que la abstención fue incluso mayor.

Sí, la enorme cifra de abstenciones, o de votos blancos, aparece en las noticias. Pero después se aplica la ley electoral con los votos que quedan. Cuantos más votos blancos hay, más injusto y desproporcionado se vuelve el reparto de poder y más se premia a los partidos más votados. Y más se castiga a los menos votados. Después de las matemáticas se publican los resultados. Se declara un vencedor. Y todo sigue igual que siempre. Nadie rectifica nada. Los partidos siguen manteniendo las reglas del juego, siguen negociando con tus votos y siguen desoyendo a los ciudadanos. Decir que abstenerse o que votar en blanco va a cambiar las cosas es no ver la realidad. Porque la realidad es que eso ya lo hemos probado, y no funciona.

#nolesvotes te propone que no tires tu voto, pero que no votes a los de siempre. Pero claro, a ti, que te parece que todos los partidos están podridos y que ninguno se salva, te corroe las entrañas tener que darle tu voto a alguno. Es un gran dilema. Por un lado comprendo que no quieras darle tu voto a alguien que no te representa al 100%, por otro lado tienes que comprender que el único que te representa a ti al 100% eres tú mismo. Como dije el domingo, “nunca llueve al gusto de todos” por lo que tal vez tengas que plantearte que, como es poco probable que encuentres a alguien que te represente al 100%, tal vez tengas que conformarte con un 90%, o un 80%.

Si decides que no estás dispuesto a aceptar menos, que prefieres tirar tu voto… ¿Has considerado la opción de Ciudadanos en Blanco? Para aclararnos: llegados a este punto, estamos en la situación de que tú no quieres darle el voto a nadie porque nadie te representa, así que has decidido no votar, o votar en blanco. Pero te encuentras con el dilema de que si no votas, no vas a cambiar las cosas y si votas en blanco, tampoco. Ciudadanos en Blanco es una opción en la que tu voto en blanco se convertirá en escaños vacíos o nulos. Un partido fantasma que estará ocupando su asiento lo menos posible e intervendrá en las sesiones nada o menos.

Claro, llegados a este punto, si me dices que tampoco quieres votar a Ciudadanos en Blanco, te tengo que preguntar: ¿por qué? Tu respuesta probablemente sea que te parece una patochada, un partido absurdo, casi como el Partido Pirata, o el Partido Cannabis por la Legalización y Normalización (que conste que YO no estoy diciendo que sean absurdos, eres perfectamente libre de escogerlos si sus programas te representan). ¿Por qué? ¿Te has tomado la molestia de leer su programa? ¿Has ido a preguntarles personalmente qué van a hacer con tu voto? ¿Acaso eres un vidente (y de los buenos) y sabes perfectamente que no te representan sin investigar? ¿O es que tienes prejuicios contra ellos por ser pequeños, o por ser nuevos? ¿No crees que tal vez por eso tienen muchos más ideales y los defienden más fuerte que los partidos mayoritarios? ¿No crees que precisamente por eso sí van a usar bien tu voto?

No, tú sigues con la idea metida en tu cabeza de que el estado de cosas actual es inamovible, y que no moverte es la mejor opción. Bien, es tu decisión. Es tu voto. Pero es la misma decisión y el mismo voto que llevas haciendo toda la vida. Es el mismo inmovilismo que hemos asumido todos. Y va a dar el mismo resultado de siempre: nada. Y cuando te veas acorralado en tus propias razones contra #nolesvotes te reirás de que te pidan el no-voto para ciertos partidos basándose exclusivamente en la Ley Sinde.

Mal.

Por enésima vez: que la Ley Sinde fue el detonante, sí. Seguro. Pero no es más que una de tantas en las que PPSOE ha hecho lo que ha querido sin pensar en la gente que les votó. Van a hacer lo que ellos quieren con tu voto, no lo que tú quieres que hagan con él. Y el no hacer nada va a dejarles hacer lo mismo.

Y entonces me dirás que intentar hacer algo es absurdo, porque las reglas del juego están puestas para que no podamos hacer nada. Que somos marionetas en un vaivén de poder en el que tenemos la ilusión de ser los jefes cada cuatro años, pero que en realidad no podremos cambiar esto. Y que somos ilusos si lo intentamos.

Mal.

Porque entonces estás incurriendo en una contradicción. Estás peleándote conmigo por intentar hacer algo para cambiar las cosas, cuando a ti te gustaría que cambiaran. Estás decidiendo no utilizar ese resquicio que te deja nuestra pseudodemocracia porque te derrotas a ti mismo antes de luchar. Estás diciendo con la boca “esto no me gusta” cuando con tus acciones (o no acciones) estás demostrando que no te importa.

Y claro, llegamos al punto en el que nos damos de bruces con la realidad. No te importa. Te has acostumbrado. Estás a gusto. No quieres cambiarlo. Te escudas en una visión negativa de tu entorno, pero te has acomodado a él, tanto que ahora alguien viene a hacer algo para intentar mejorarlo y te da miedo que lo cambien. E intentas que ellos hagan los mismo que tú. Que se acomoden.

Mal.

Porque llega el punto en el que no hay manera de acomodarse. Porque llega el punto en el que hay que decir “basta”. Y la gente que está dispuesta a cambiar las cosas va a utilizar cualquier resquicio posible que haya para cambiarlo, o para que ese resquicio cada vez se haga más grande y más grande, hasta que nos de suficiente margen de maniobra para cambiarlo. Y si no quieres unirte, vale. Ya has demostrado que quieres ser uno más en el bando del inmovilismo. Pero mi voto sigue siendo mío. Y mi voz también. Y seguiré defendiendo lo que creo hasta que sea una realidad. Y si en algún momento te das cuenta de que eso también te representa, entonces serás bienvenido.

“Pues yo no entiendo eso de #nolesvotes”

febrero 25, 2011 37 comentarios
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Quedan 85 días #nolesvotes

Hoy este blog ha duplicado el número de visitas máximo que había recibido desde que lo abrí. Vale, tampoco lleva tanto tiempo abierto, pero hasta ahora van 205 personas que han leído el artículo de ayer y contando…

Parte de estos lectores y lectoras vienen de meneame.net, una comunidad en la que acabo de meterme y en la que #nolesvotes es un movimiento que todavía no se entiende del todo bien. Ayer no fui el único que apareció en los meneos de la red, y no fui el único que tuvo que defender la idea de #nolesvotes. Y como hay mucha gente que no lo entiende, decidí cambiar el tema que tenía pensado para el post de hoy y hablar de qué es eso de #nolesvotes desde los puntos de vista que ayer me encontré en comentarios por redes sociales, meneos y en el propio blog.

¿Pero qué es eso de #nolesvotes?

Puedes ver datos sobre el movimiento #nolesvotes en www.nolesvotes.com y wiki.nolesvotes.org. Por supuesto, hay una conversación global en Twitter con el tag #nolesvotes, que es de donde salió todo el asunto. El origen de #nolesvotes viene de la architwitteada #leySinde. Cuando PP, PSOE y CiU se pusieron de acuerdo para rescatar la ley de donde debía haberse quedado, los internautas comenzaron a reunir sus comentarios en la red bajo la idea de #nolesvotes, ya no por la #leySinde en sí misma, sino porque era la enésima situación en que el bipartidismo de España se ponía por encima de los votantes, de los que en realidad deberían tener la palabra. Al fin y al cabo, quien decide en una democracia debería ser el pueblo.

Dado que había unas elecciones cerca (quedan 85 días) #nolesvotes resumía no solo la necesidad de un voto de castigo, sino la necesidad de un cambio. Pero no hay que pensar que #nolesvotes es una organización, como #Anonymous, ni pensar en #nolesvotes como en un partido político que tenga que presentar un programa electoral. #nolesvotes es simplemente una idea, con la que probablemente estás de acuerdo, aunque no lo sepas: “No te pedimos el voto para ningún partido concreto, ni que votes en blanco, ni que te abstengas, sino que te informes para comprobar que existen alternativas.

¿Qué propone #nolesvotes?

Primero repito: no pienses que #nolesvotes es un partido político; no pienses que es una organización o una asociación; no pienses que deben presentarte un programa electoral. No lo van a hacer. #nolesvotes es una idea y punto. Eso sí, es la idea de mucha gente, y cuanta más gente se une… bueno, a más gente, más ruido. La idea es: no te resignes al sistema electoral actual.

Muchos están hartos de la gestión del PSOE; y ya no solo hablamos de la #leySinde, hablamos de economía, de vivienda, de igualdad, de trabajo, de juventud, de educación… La forma tradicional de castigar la gestión de un gobierno en España, ha sido resignarse al bipartidismo y votar a la oposición. Pero cada vez más gente tampoco quiere votar al PP. La corrupción, la falta de ideas, la falta de liderazgo, la sensación de que la crisis actual es herencia de su gestión proconsumista y sobreconstructora, y muchas otras razones, incluso ideológicas, hacen que PP tampoco sea la opción que te representa. Desde luego, la #leySinde dejó claro que PP, PSOE y CiU, salvando las distancias, son la misma cosa.

Es cierto que en los noticiarios nacionales, cada vez que sale una encuesta de intención de voto o una entrevista política se evita a los partidos “minoritarios”, a los que me gusta llamar “terceras vías“, pero eso no significa que no existan. De hecho estas terceras vías, desde su pequeñez están innovando y proponiendo nuevas maneras de regenerar la democracia. ¿Te has informado sobre ellas? Tal vez si de verdad quieres que tu voto se haga notar, deberías informarte y votarles. Eso es lo que te proponen los ciudadanos y ciudadanas que piensan #nolesvotes.

¿Y la idea de #nolesvotes no es de sentido común?

Precisamente. Al menos eso pienso yo y los más de 27.000 Facebookers que ya están apuntados en el grupillo. Y probablemente piensen igual los más de 300.000 internautas que han visitado www.nolesvotes.com. Pero, sinceramente, para que llegue a algo, hay que promocionarla. Hazte eco en tu blog, en twitter, en facebook… Ya sabes que @Catacroc en su blog y yo en el mío estaremos publicando hasta que lleguen las elecciones. Además de asumir la idea, ¿por qué no la comentas con tus amigos?

Pues yo creo que #nolesvotes no va a llegar a nada

Pues con esa actitud, desde luego no. Pero si se produce un cambio democrático en las próximas elecciones locales, sí, es verdad, no habrá manera de achacárselo a #nolesvotes.

Si, por ejemplo, #nolesvotes te pidiera “vota a Ciudadanos en Blanco“, pues sí. Podríamos medir el efecto de #nolesvotes tras las elecciones mirando cuánta gente votó a Ciudadanos en Blanco. Pero no es el caso. La propuesta es tan sumamente abierta que podría pasar de todo, eso sí, le pegaremos un bocado al verdadero problema que permite a los grandes partidos desoír a los españoles y las epsañolas que les votan: el bipartidismo que, desgraciadamente, los votantes hemos asumido.

Probablemente tras estas elecciones en los ayuntamientos y comunidades haya mayoría de PP, o de PSOE, pero desde luego si ayudamos a los demás a informarse de que existen terceras vías, conseguiremos un mapa político mucho más polarizado, donde haya más ideas que plantear y más voces para apoyarlas. Más aún, habremos retomado las riendas de la verdadera democracia y nos daremos cuenta de que dentro de un año podemos volver a repetirlo y conseguir mucho más.

¿Y cómo es posible que haya llegado a tanto? No lo entiendo. ¡Si no proponen nada!

Bueno, eso de que no proponen nada… Desde luego no son un partido político. No te van a proponer políticas de economía o de empleo. No te van a proponer qué hay que hacer con la distribución del estado español. No van a meterse en el Congreso o el Senado, porque no van a pedir tus votos. Ni van a apoyar a un partido u otro. Pero sí tienen algo claro que proponerte: que hay muchas opciones, así que te proponen que te informes y, por supuesto, que no tires tu voto al bipartidismo.

Te repito el lema de #nolesvotes: “No te pedimos el voto para ningún partido concreto, ni que votes en blanco, ni que te abstengas, sino que te informes para comprobar que existen alternativas.” Qué alternativa escojas, es cosa tuya. Pero escoge algo que realmente represente tus ideales y no permitas que tu “voto tradicional” o tu “voto útil” (que, claramente sería inútil) devuelvan a España de nuevo a un bipartidismo constante. Sabes que te mereces algo mejor y tienes una oportunidad fantástica de cambiar las cosas el próximo 22 de mayo. Úsala bien. Esa es la idea de #nolesvotes.

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