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Del Rey, la República y la Constitución

junio 3, 2014 Deja un comentario

A rey muerto abdicado, rey puesto.

Su Majestad el Rey Don Juan Caros I de España, abdica.

Del Rey

Nos ha pillado a todos por sorpresa, el primero, deduzco yo, el propio Presidente del Gobierno, Don Mariano Rajoy Brey, que ayer se vio en la tesitura de tener que levantarse y vestirse rapidito para visitar al Rey bien de mañana que le necesitaba urgentemente. Se va a acordar del Rey toda su vida por el madrugón. Pero parece que es un hecho. Es imposible que la ley ad-hoc de abdicación no se apruebe, teniendo el PP mayoría absoluta, y es imposible que el Rey decida no sancionar esa ley… Bueno, no es imposible. Puede morir, o puede ser un guasón y decidir que no firma la ley de abdicación que él mismo ha generado… Pero esperemos que no pasen ninguna de las dos cosas.

Su Majestad será recordado como Juan Carlos “El Campechano” en los anales de la historia, y es que a pesar de matar elefantes y de los problemas judiciales de la infanta, ese es el apodo que ha tenido, tiene y seguirá teniendo en la sociedad española. Sin duda, una gran cantidad de españoles y españolas tenemos que agradecerle el papel que ha jugado en momentos muy puntuales, pero que han sido decisivos en la Transición.

Pero el propio Juan Carlos se ha dado cuenta de que la Transición que fue buena en su momento, ahora es algo del pasado, una Primera Transición a la que hace falta que siga una nueva, más moderna y más abierta Segunda Transición. Se ha dado cuenta de los vientos de cambio que soplan en la sociedad española, similares a los que soplaban antes de la muerte de Franco. Y por eso, en su discurso de ayer incluyó:

Hoy merece pasar a la primera línea una generación más joven, con nuevas energías, decidida a emprender con determinación las transformaciones y reformas que la coyuntura actual está demandando y a afrontar con renovada intensidad y dedicación los desafíos del mañana.

De la República

Tras las elecciones europeas, ya comentaba yo la semana pasada que el movimiento iniciado el 15M de 2011 había ganado las elecciones. La realidad política de España es que a pesar de seguir siendo los partidos más grandes, el bipartidismo cuenta con menos de la mitad de los votos emitidos, y la indiferencia (el voto no emitido) es el grandísimo ganador de las elecciones. En todos estos movimientos siempre, siempre, siempre, siempre se puede ver alguna bandera tricolor ondeando por las calles, y muy especialmente en las concentraciones que ha habido desde el discurso de abdicación del Rey.

Cualquiera que haya leído mi blog un poco sabe que yo soy republicano. Es importante volver a hacer hincapié en que ser republicano no implica ser de izquierdas. Tenemos la concepción social en España de que sí, de que todo el republicanismo es de izquierdas. Pero no. O no necesariamente. Yo no soy de izquierdas. Desde luego no soy de derechas, pero de izquierdas tampoco. Sin embargo sí soy republicano, y por una razón muy sencilla: me gusta la Democracia.

La República, básicamente, afectaría a una parte muy poco desarrollada de nuestro Estado, pero que por irónico que parezca es la más importante: la Jefatura del Estado. Bajo nuestra actual Constitución de 1978, la Jefatura del Estado pertenece por pernada a la saga de los Borbón, y particularmente de los machos. Las hembras, se fastidian. No, en serio, esa Constitución que tanto nos gusta y tan poco queremos cambiar, es machista. Dice claramente que será

preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos. (Título II, Artículo 57.1)

Imaginemos que Felipe VI y Letizia Consorte tienen el año que viene un hijo. Varón. Tal cual está la Constitución, ese varón cagapañales tendría más derecho al trono que su hermana Leonor que ya sabe leer y escribir. ¿Por qué? Porque tiene picha de Borbón. Y no importa lo buena persona o mal bicho que sea, no importa si el pobre nace con algún problema psicológico… seguiría teniendo más derecho a la Jefatura del Estado por tener colita.

Eso no solo no es justo, sino que es absurdo. ¿Por qué un varón antes que una mujer? ¿Es que acaso podemos asumir que por ser varón será automáticamente mejor Jefe de Estado que su hermana? Y puestos a pensar así, ¿por qué el mayor? Sí, ¿por qué? ¿Por qué asumimos constitucionalmente que Leonor es mejor Jefa de Estado que su hermana Sofía. A lo mejor Sofía es una mente brillante, una lumbrera de su tiempo, una maravillosa estadista y Leonor solo sirve para Hombres, Mujeres y Viceversa. En serio, ¿por qué tenemos que conformarnos con un jefe de estado que elige el espermatozoide más rápido en lugar de escoger al mejor posible?

He ahí mi afinidad por la República. Y no solo por eso, sino porque definir el Estado como una República nos permitiría dotar de algún poder a la figura del Jefe de Estado, como por ejemplo tener la capacidad de no firmar alguna ley y someterla a referéndum en su lugar, como ocurre en Islandia, si se recoge una cantidad suficiente de firmas. Así el pueblo puede tener un mayor control sobre los poderes del Estado.

De la Constitución

Incluso aunque no sean republicanos, estoy seguro de que una amplia mayoría de los españoles con derecho a voto estarán de acuerdo conmigo en que hay que cambiar ese punto en el que el varón tiene preferencia sobre la mujer en la sucesión al trono. Sin embargo, incluso ese minúsculo cambio, que sería borrar cinco palabras y una coma de un párrafo de un artículo no es siempre cosa sencilla.

El caso es que hay cosas, como la sucesión al trono en casos extraordinarios, incluyendo la abdicación, que la Constitución de 1978 deja a una Ley Orgánica. Por eso abdicar ha sido una cosa de días. En un par de semanas, un Rey nuevo y santas pascuas. Pero cualquier cambio en el texto del Título 2 (entre otros) está bloqueado por el artículo 168:

Artículo 168
  1. Cuando se propusiere la revisión total de la Constitución o una parcial que afecte al Titulo preliminar, al Capítulo segundo, Sección primera del Título I, o al Título II, se procederá a la aprobación del principio por mayoría de dos tercios de cada Cámara, y a la disolución inmediata de las Cortes.
  2. Las Cámaras elegidas deberán ratificar la decisión y proceder al estudio del nuevo texto constitucional, que deberá ser aprobado por mayoría de dos tercios de ambas Cámaras.
  3. Aprobada la reforma por las Cortes Generales, será sometida a referéndum para su ratificación.

El proceso es sencillo o complicado según cómo se mire:

  1. Primero hay que hacer una propuesta de revisión de la Constitución en la actual legislatura. Como afectaría al título 2, debería ser aprobada por dos tercios de Congreso y Senado y acto seguid deberían disolverse las Cortes.
  2. Una vez disueltas las Cortes se convocarían elecciones generales, y tras estas, el nuevo aspecto del Congreso debe estudiar la propuesta y proponer un nuevo texto constitucional, aprobado de nuevo por dos tercios de Congreso y Senado.
  3. El nuevo texto constitucional debe obligatoriamente someterse a referéndum para ratificación.

Por eso nadie se la ha jugado a cambiar el grueso de la Constitución en más de 35 años. Con lo que cuesta ganar unas elecciones, y tener que convocar otras… ¡anda ya! La dejamos como está.

Pero las cosas no son así. Si a una casa no se le hacen reformas en 35 años, el año que hace 36 está que se cae a pedazos. Pues lo mismo pasa con la nuestra. En 35 años han cambiado dos cositas, por mandato de Europa y sin referéndum. Como si a una casa de 35 años le cambias el pomo de la puerta y el felpudo y la vendes como nueva. Pues no.

Y por eso, como tarde o temprano, hasta para cambiar el tema de la sucesión machista, va a haber que hacer una reforma de calado, la gente está sacando la voz a la calle para que empecemos a pensar en ello ya. Porque España es mucho más que una bandera de hace 35 años y una corona heredada del franquismo. España es una sociedad que se ha modernizado mucho y que está despertando de un período de Transición a la democracia que debe dar a luz otro período de Transición a todavía más democracia.

Y que no está mal preguntar a la gente qué quiere.

Referéndum. Ya.

Sin referéndum no, gracias

agosto 23, 2011 2 comentarios

Hoy nos dejan apabullados los del PPSOE. ¡Quieren cambiar la Constitución! Sí, pero para chorradas como introducir un techo de déficit público en la Carta Magna. La Ley de todos.

No es una chorrada, por supuesto. Tal como están los mercados es un punto importante a delimitar y que atiende a los cambios que necesita nuestra Constitución. De hecho el señor José Luis Rodríguez Zapatero ha dicho:

Debemos actualizar la Constitución, ya que algunas de sus partes contienen una visión de los años 70, como es natural.

Sí. Muchas de sus partes tienen una visión de los años 70. En realidad, todas. Desde el modelo autonómico, hasta la monarquía parlamentaria, pasando por la sucesión machista al trono (que no es ni democrática ni igualitaria), los privilegios de la clase política y el jefe de estado, la demarcación electoral de provincia, la separación del poder judicial…

Pero hay un punto que se nos escapa a todos y que también heredamos de los años 70. ¿Quién votó en referéndum esta Constitución? Los mayores de 18 años que tuvieron la oportunidad de votar la actual Ley de todos en 1978 hoy tienen 51 años en el mejor de los casos. Cerca de la mitad de la población española no tuvo siquiera la oportunidad de votar la norma básica que hoy rige sus vidas.

El PPSOE, haciendo alarde de su mercantilismo no democrático, pretende salirse por la tangente y decir que van a reformar la Constitución, cuando lo que van a hacer es un apaño para acallar a los mercados y a Europa. De hecho, esperemos que ese “techo de déficit” se defina en una Ley Orgánica, porque el día que a Europa le de por ponernos una nueva ley marco al respecto (porque ojo, eso no lo decidimos nosotros), nos tocará volver a poner un parche.

No, señores. Lo que hay que hacer es sentarse y analizar detenidamente por qué nuestro modelo de estado, de democracia y de sociedad están en peligro. No es solo porque los mercados están locos, sino porque hace falta una reforma en profundidad del texto constitucional que deje claro qué tiene que hacer quién, y que amplíe las libertades y la intervención de un pueblo, del cual emana la soberanía del estado, que ya está bien entrenado en esto de de democracia y pide una nueva transición.

El Congreso, según la Constitución en el artículo 163, necesitará un 10% de diputados firmantes (eso es 35 de los 350) para que, sea una reforma de calado o una reforma light pase por referéndum. Eso implica que a los 27 diputados que no son del PPSOE les hace falta que 8 diputados del PPSOE también pidan un referéndum. Sólo os diré una cosa: si finalmente se realiza la reforma constitucional y el PPSOE en bloque no permite un referéndum, #nolesvotes. Está claro que no quieren que tengas voz. #votaaotros.

Donde dije digo…

agosto 17, 2011 4 comentarios

O cómo ganarse el voto copiando las ideas de otros.

Estamos hartísimos de ver como en la política española se ha hecho un hueco enorme a la demagogia. La palabra demagogia, según el diccionario de la RAE significa:

demagogia.

(Delgr. δημαγωγία).

1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.

2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

Que nuestros políticos intentan por todos los medios ganarse el favor popular es obvio. Que se deshacen en halagos entre ellos (y en insultos, sean directos o sutiles, a sus adversarios) también. Y que son unos políticos degenerados, intentando conseguir o mantener el poder mediante concesiones o apelaciones a los sentimientos elementales, también. Muy pocos se dedican a ver cuáles son las verdaderas necesidades del pueblo español, escucharles y actuar en consecuencia. De hecho, esperan que les hagan el trabajo duro otras personas, para luego simplemente, dar bien en cámara.

Desde 2008 hay una fuerza política, a la que voy a votar (por mucho que quiera promocionar #nolesvotes y #votaaotros, algún día tenía que hacer esto personal), que viene defendiendo un decálogo tal como el siguiente:

  1. Reforma de la constitución para definir las competencias que puede y no puede asumir cada entidad territorial.
  2. Reforma de la Ley Electoral para garantizar la igualdad del voto.
  3. Separación efectiva de poderes y autonomía del poder judicial.
  4. Devolver Sanidad, Educación y otros servicios sociales al estado para que todos los ciudadanos reciban las mismas prestaciones con igualdad en el territorio nacional.
  5. Reforma de la constitución para pasar de un modelo autonómico debarra libre a un modelo federal que defina claramente las capacidades y competencias de estado central y autonomías, sin autonomías de primera y de segunda.
  6. Reforma del mercado laboral. Lucha contra el paro juvenil.
  7. Nueva ley de Propiedad Intelectual basada en la realidad actual, apoyando a los nuevos emprendedores.
  8. Eliminación de todas las dualidades administrativas (entre ellas las diputaciones provinciales) que multiplican empresas y entes públicos innecesariamente.
  9. Transparencia y lucha contra la corrupción. Todas las instituciones y partidos deben permitir el acceso público a sus cuentas.
  10. Construir una verdadera unión política en Europa con una verdadera capacidad de intervenir en las gestiones de los estados miembros.

Si a alguien se le ocurre compararlo con las propuestas y reivindicaciones del consenso de mínimos del 15M verá que hay mucho en común. Sin duda, no todo, pero mucho sí.

Curiosamente, todas estas propuestas han pasado en un momento u otro por la mesa del congreso en los últimos cuatro años. A veces de mano de unos, y a veces de mano de otros, pero siempre vetadas por los votos de los mismos, el PPSOE, como fuerza única, parece que ahora, de cara al 20N, intenta devolver competencias al estado, suprimir o revisar el papel de los agujeros sin fondo que son las diputaciones provinciales o alaba las iniciativas de Sarkozy y Merkel a favor de un “verdadero gobierno económico” en Europa, votó una y otra vez en contra de cada una de estas propuestas. En algunos casos, más de una vez.

El dicho popular “donde dije digo digo Diego parece que es el lema actual del bipartidismo español… ¡Y nosotros somos los borregos que lo permitimos! En el último debate del estado de la nación, con los indignados en la calle, antes de que sus señorías se fuesen de vacaciones y Zapatero nos deleitara anticipando las elecciones, pero después de muchas intentonas de proponer, y proponer, y proponer y recibir continuos rechazos… De nuevo, alguien defendió la cordura a favor de una nueva transición 2.0 en la democracia española.

Hoy que el PPSOE quiere hacer demagogia apuntándose en sus mítines preelectorales las ideas de otros, me veo en la obligación de saltarme el apartidismo de #nolesvotes y #votaaotros y decir: “olé Rosa” por decir lo que dijiste hace dos meses en el congreso. Y porque sea quien sea cabeza de lista de UPyD el próximo 20N, merecerá mi voto.

¿Querías razones? #24J

julio 20, 2011 Deja un comentario

El próximo día 23 de julio, las manifestaciones de caminantes que han ido saliendo de todas las ciudades de España llegan a Madrid por la noche. En la Puerta del Sol, a las 21.00 de la noche se ha convocado una gran manifestación como las que vienen siendo habituales cada mes desde el 15M (23J y, ahora, 23-24J). La manifestación continuará hasta el 24 de julio y sigue en la línea de los indignados de todos los tipos de ideologías y mentalidades, hartos de una clase política mentirosa, corrupta y acomodada, que cree ser la depositaria de la soberanía, cuando esta reside en el pueblo.

Incluso nuestra Constitución, que ya va necesitando una versión 2.0, lo deja bien clarito:

Artículo 1

2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

Constitución española de 1978.

Tras la dimisión de Camps, que lleva 29 meses investigado por corrupción y que, según referían fuentes del Partido Popular, probablemente se declare culpable para no ir a juicio al haber sido sentado en el banquillo, hoy volvemos a hacer balance de la situación política española a escasos días de la manifestación y nos encontramos con lo mismo: nada ha cambiado… ¿o sí?

Sí, hay algo que ha cambiado. La ciudadanía. Nosotros, los ciudadanos, nos estamos dando cuenta de que ese gran texto del 78 que consensuaron nuestros padres y abuelos tras un gran salto y que ahora necesita ser revisado por la nueva sociedad, tenemos desde el principio la voz que debe mover este país. Ni los mercados, ni los políticos, ni los banqueros pueden cambiar eso. Ahora nos atrevemos a salir a la calle y hablar de política, y además ponerle pasión, cosa que hace unos meses era impensable.

Y sí, es que parece que después de haber conseguido aquél primer gran salto a la democracia a los españoles nos empezó a dar miedo eso de la política. La verdad es que somos muy de “si funciona, déjalo como está”. Muy conformistas. Pero está claro que las cosas no funcionan. Y ahora que nos damos cuenta es momento de cambiarlo.

Y lo cambiaremos, aunque hagan falta cien manifestaciones más. Y lo volveremos a hacer pacíficamente, como ya hicieron nuestros padres y abuelos hace más de treinta años. Y reconoceremos los logros obtenidos, que sí los ha habido, y corregiremos lo que se ha demostrado que ha sido un error, que también lo ha habido… Pero desde luego no con una clase política como la que tenemos ahora.

Y volveremos a ser reprimidos por la fuerza, como lo fueron los estudiantes y revolucionarios en su día, antes de conseguir el salto a nuestra democracia, que ya va necesitando una reformita (si lo necesitan las casas de 30 años, por qué no nuestra democracia), pero seguiremos empeñándonos en conseguirlo con consenso y pacíficamente, porque sabemos que tenemos la razón y porque cada vez más gente nos la da, saliendo a la calle con nosotros.

Muévete, y ven al 24J.

¿Y yo a quién voto?: Hoy UPyD

marzo 27, 2011 24 comentarios
55

Quedan 55 días #nolesvotes

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Mañana es el primer #nolesvotes Trend Topic Day

Comienzo con una serie de entradas del blog más en la línea de #votaaotros que en la línea de #nolesvotes, para facilitarte (o iniciarte) en la búsqueda de la fuerza política a la que dar tu voto de confianza para los próximos 4 años. Tal vez te represente, tal vez no, pero pretendo hacerte ver que estas fuerzas políticas que los medios nos ocultan y que tradicionalmente castigamos con nuestro voto a los grandes partidos (PP y PSOE) están muy activas y muchas de ellas plantean ideas interesantes que tal vez te representen. Te recomiendo que las evalúes y que, si alguna te parece interesante, comiences a evaluarles desde ahí. Recuerda que el que tiene que hacer su propia investigación y votar, eres tú. Tómatelo en serio.

Hoy comenzaré con UPyD (Unión Progreso y Democracia).

Este partido, también conocido como “El Partido de Rosa Díez” por ser ella su cara y voz en el Congreso de los Diputados, fue uno de los partidos más castigados por nuestro sistema electoral, anticuado e injusto. Se fundó en 2007 y en 2008 ya consiguió más de 300.000 votos en toda España, otorgándole su único escaño en el Congreso. En 2009 también, consiguió sendos escaños, tanto en el parlamento vasco como en el parlamento europeo, por lo que, aún siendo una fuerza política joven, ha logrado movilizar el voto de muchísima gente en muy poco tiempo.

Sus votantes son, generalmente, gente desengañada de la política bipartidista de PP y PSOE, pero también gente con grandes ideales políticos. Gente que cree que la regeneración democrática pasa por una refundación de las cosas que están mal hechas en España y que cree que no vale simplemente con parchear aquí y allá cuando las cosas explotan, sino que hay que atacar a los problemas de fondo. De ahí sus ocho propuestas de la web www.votoutil.es, en las que resumen sus líneas argumentales en política:

  1. Ley Sinde.
    Está en contra de la “ley Sinde” precisamente porque se trata de un parche y no ataca de fondo al gran problema de la legalidad de los derechos de autor en Internet. Propone cambiarla de cuajo y poner una ley que regenere la industria audiovisual y que la obligue a adecuarse a los nuevos modelos que plantea Internet y los ciudadanos que lo usan.
  2. Educación.
    Quieren centralizar el sistema educativo, devolviendo esta competencia al estado, para evitar sistemas educativos desequilibrados comparativamente entre unas comunidades y otras. En materia lingüística, en las comunidades bilingües, quieren defender que sean los padres quienes escojan la lengua vehicular de sus hijos, asegurando no solo que la lengua cooficial se imparta, o que haya una línea de educación con esa lengua cooficial, sino que también se pueda escoger la opción de recibir toda la educación en castellano. Igualmente plantea una norma que reconozca la autoridad de los profesores, aumentar el número de itinerarios de la Formación Profesional y trabajar activamente por minimizar el fracaso escolar.
  3. Paro Juvenil.
    Plantea invertir más en I+D+i, realizar una reforma laboral radical que acabe con los diferentes tipos de contrato y defina un único tipo de contrato sin despidos baratos y que anime a las empresas a contratar jóvenes. Igualmente, a los ciudadanos que quieran emprender nuevas empresas, quieren facilitarles los trámites y abaratarlos, además de facilitarles créditos para empezar su negocio, facilitando la figura del “emprendedor joven”.
  4. Cajas de ahorros.
    Básicamente: despolitizarlas. Las cajas de ahorros politizadas son una fuente de corrupción y malversación de fondos. Un peón básico de la crisis que ahora sufrimos. Deben estar mejor gestionadas, más vigiladas y, desde luego, no financiadas con dinero público.
  5. Privilegios políticos.
    Para UPyD, un político es un ciudadano que defiende los derechos de otros ciudadanos en las cámaras de gobierno. En el momento en que deja de realizar su labor parlamentaria, vuelve a ser un ciudadano raso. Los privilegios económicos que se pagan con dinero público a los políticos están fuera de lugar, especialmente si estos políticos ya tienen retribuciones exorbitantes como consejeros, delegados o cualquier otro tipo de cargo en empresas privadas. Los privilegios políticos hay que eliminarlos. Todos. La política no es una profesión. Es un servicio público.
  6. Derroche público.
    El gasto público en infraestructuras, subvenciones, etcétera… es necesario. Pero es igualmente necesario controlarlo. Hoy se subvencionan aeropuertos que no se usan, obras públicas que hay que hacer dos veces, películas de cine u obras de teatro sin mirar el proyecto… Y luego no se evalúa la gestión. Con ese dinero se paga a asesores y funcionarios técnicos elegidos a dedo a los que no se les pasa un control ni se les examina posteriormente. Esto provoca amiguismos, corrupción y despilfarro. Hay que controlar y evaluar a priori y a posteriori todas las inversiones que hace el gobierno con el dinero de todos. Exigir responsabilidades cuando se detecta corrupción con el gasto público.
  7. Corrupción.
    Propone una Ley de Transparencia que obligue a hacer públicas todas las cuentas de los partidos, instituciones y cargos públicos. Que todos sepamos de dónde viene el dinero de cada concejalía, cada concejal, del alcalde, del presidente del gobierno, de sus ministros y ministras, de cada parlamentario, de cada campaña electoral y a dónde va el dinero de nuestros impuestos.
  8. Estado federal.
    Ni centralizado, ni descentralizado. Federal. Donde cada autonomía tenga unas competencias claramente definidas que puede tener en titularidad o en gestión y el estado tenga otras que son absolutamente intransferibles. Donde no haya autonomías con un sistema de financiación y otras con otro diferente. Donde todas las autonomías tengan un sistema de gobierno, pero que todas dependan del gobierno central. Donde no haya privilegios autonómicos por intereses partidistas. Donde todos los ciudadanos sean iguales dentro de su autonomía, pero también dentro del Estado.
  9.  

No se define como un partido de derechas o de izquierdas… ni de centro. Eso separa. Esa es una visión muy corta de los ideales que defienden. Se define como un partido progresista, que busca la igualdad y la democracia por encima de todo. Según su propio manifiesto:

Partimos de un supuesto revolucionario: que los ciudadanos no nacen siendo ya de izquierdas o de de derechas ni con el carnet de ningún partido en los pañales. Vamos aún más lejos, a riesgo de escandalizar a los timoratos: consideramos a los ciudadanos capaces de pensar por sí mismos y de elegir en consecuencia, de acuerdo con las ofertas de los partidos y su experiencia de la situación histórica que vivimos. Por tanto no creemos que nadie esté obligado a votar siempre lo mismo o a resignarse a las opciones políticas vigentes, cuando ya le han decepcionado anteriormente. Ser considerados de izquierdas o derechas no nos parece el centro del problema, aunque nos apiadamos cordialmente de quien carece de mejores argumentos para descalificar al adversario.

UPyD ha realizado muchas propuestas interesantes en su todavía corta vida. Te animo a ver las proposiciones (tanto de ley como no de ley) que ha presentado en el Congreso y que las evalúes imparcialmente. No te extrañes de que estén rechazadas. Muchas de ellas fueron rechazadas a UPyD y luego transformadas en propuestas de PP o del consejo de ministros (PSOE) y aprobadas. Claro, ellos dijeron que la idea era suya. Eso sí, las que propusieron ellos están descafeinadas.

Toma, por ejemplo, una de las que, para mí, es de las más importantes: La Proposición de Ley Orgánica de reforma de la Ley de Régimen Electoral General (122/000085). Hace unos meses, PP y PSOE aprobaron una reforma de la LOREG en la que se incluía, por ejemplo, la prohibición de realizar inauguraciones desde la convocatoria oficial de elecciones hasta el inicio oficial de la campaña electoral. Poco más cambiaron. La ley que planteaba UPyD ya en 2008 es una reforma orgánica de base, que hiciera más justo el sistema representativo actual. Por supuesto, para hacer eso bien hay que reformar la Constitución, pero UPyD no puede hacer eso con un solo escaño. Hace lo que puede con lo que tiene. Pero se lo rechazan.

Por supuesto, no es el único partido al que podrías votar en las próximas elecciones. Pero es un comienzo. Ve informándote al respecto. Tal vez tu voto esté mejor en sus manos.

Edito 3.4.2011:

Siguiente episodio… IU (Izquierda Unida)

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