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Historia de una crisis que no acaba

noviembre 29, 2011 1 comentario

Primero el gobierno de Aznar liberaliza la recalificación del suelo.

Después los bancos ofrecen créditos baratos a los constructores.

Después los bancos ofrecen créditos baratos a los propietarios.

Después se ofrecen hipotecas por más del 100% del precio real del inmueble.

Después nos avisan desde Europa que el nivel de endeudamiento familiar es excesivo y que tendremos problemas si la burbuja explota.

Después elegimos a Zapatero presidente.

Después seguimos hipotecando suelo, muebles, coches…

Después nos dicen que los bancos no pueden dar más crédito, porque hay demasiados créditos sobrevalorados de alto riesgo y no tienen liquidez.

Después estalla la burbuja del crédito en Estados Unidos, Europa…

Después los Estados deciden insuflar dinero público para dar liquidez a los bancos.

Después los bancos no dan créditos, porque utilizan ese dinero para tapar agujeros de cara a aspectos legales (reservas de dinero) y para gastos y pensiones de bancarios y políticos.

Después, como los bancos no dan crédito, la falta de liquidez y el endeudamiento excesivo hacen quebrar empresas, las inmobiliarias primero.

Después, los extranjeros que vieron a hacer el trabajo que los locales nos permitíamos el lujo de rechazar se convierten en parados de larga duración con familias en situación de desarraigo.

Después, esos jóvenes que dejaron los estudios por sueldos sobrevalorados en la construcción, se convierten en parados de larga duración, endeudados con sus coches, muebles y casas y, en ocasiones, con sus familias.

Después, como la quinta parte de la población activa se queda en paro, no generan ingresos en el Estado por IRPF.

Después, los bancos, ante los continuos y numerosos impagos de gente que a veces no tiene ni para comer, ejecutan hipotecas basura, deshauciando a estas familias y obligándoles a pagar el valor perdido entre la sobre tasación de sus viviendas y su liquidación.

Después, los bancos no consiguen liquidez, sino inmuebles vacíos, con lo que siguen sin poder pagar al gobierno los préstamos públicos de sus rescates. Tampoco es que estén muy interesados en ello.

Después, los directores de los bancos no hacen más que ganar dinero y ponerse pensiones monstruosas. Y si alguno es juzgado y mandado a prisión, el Estado interviene en la Justicia y conmuta las penas de prisión por calderilla. Claro, como no tiene ni un duro, “toda piedra hace pared”, pero eso significa que habiendo dinero, no hay Justicia.

Después, el gobierno, a pesar de todo, habiendo dado su liquidez (nuestra liquidez) a los bancos se queda sin efectivo.

Después, para conseguir liquidez, el Estado tiene que subastar deuda en los mercados públicos y se ve obligado a aceptar intereses elevadísimos, porque nadie se cree que vaya a recuperar su dinero. En realidad, los mercados, es decir, los bancos que ahora tienen liquidez gracias al Estado y los bancarios que ahora son multimillonarios gracias a sus sueldos y pensiones son los que compran esas deudas.

Después, los políticos que comenzaron esto, o lo aprobaron, o lo continuaron, consiguen puestos de gran responsabilidad es multinacionales o bancos, o peor, vuelven al gobierno.

Resultado: los que nos metieron en esto se hacen más ricos a costa de los países a los que han hundido, y siguen hundiendo. Todo por no aceptar que cuando una empresa quiebra, quiebra, y que lo mismo pasa con un país. Cuando esto se haga insostenible, la recuperación ya no será cosa de años, será cosa de sangre.

Dios nos pille confesados.

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Inside Job (Un trabajo desde dentro)

marzo 26, 2011 3 comentarios
56

Quedan 56 días #nolesvotes

#1

Queda 1 día para el primer #nolesvotes Trend Topic Day

Acabo de terminar de ver “Inside Job” (Un trabajo desde dentro), un documental que se llevó un Oscar en la última gala de la Academia como mejor documental.

Según su propia página, es la película más cara de la historia, porque para hacerla han sido necesarios 20.000.000.000.000 de dólares. Y no, no es que Hollywood se haya vuelto loco o que Sony Pictures tenga una fábrica de dinero. Es el dinero que hemos perdido entre todos por culpa de la crisis que han armado unos pocos.

Las agencias de rating internacionales, los superbancos estadounidenses y de otros mercados, Wall Street, las diferentes administraciones estadounidenses, el Fondo Monetario Internacional, las hipotecas subprime… todos los datos habidos y por haber y entrevistas con preguntas directas y al grano, que crispan a los entrevistados (protagonistas directos de la historia, por otro lado…), todos tienen su papel en esta historia de una crisis anunciada que hoy, seguimos pagando entre todos. ¿Por qué? Por el ansia de dinero de unos pocos, que hoy siguen recibiendo dinero de nuestros gobernantes… de nuestros impuestos. Un trabajo diseñado y planificado desde dentro por corruptos banqueros y corruptos gobernantes.

Este film es muy recomendable, pues denuncia que los mismos artífices de la crisis, siguen hoy en sus puestos, o en puestos de sueldos multimillonarios, o en los propios asientos del Congreso o el Senado.

Os dejo el trailer. Pero os aconsejo que lo veáis sin falta. Y una vez visto, a los artífices políticos de esta crisis en España, amiguitos de banqueros y empresarios que aún hoy llenan las filas de consejeros y concejales, PP y PSOE, #nolesvotes, #votaaotros.

¿Democracia o bipartidismo?

marzo 23, 2011 2 comentarios
59

Quedan 59 días #nolesvotes

Quedan 4 días para el primer #nolesvotes Trend Topic Day

Quedan 4 días para el primer #nolesvotes Trend Topic Day

Ayer leí este artículo, titulado “¿Por qué es perjudicial el bipartidismo?” y decidí que debía publicar al respecto. Me parece un artículo realmente recomendable y antes de seguir leyendo sería interesante que lo leyérais.

Tras leerlo, la pregunta es… ¿a qué país querríais que se pareciese España? Existen dos bloques: Suecia, Finlandia, Alemania, Islandia, Noruega y Austria por un lado, y Estados Unidos, Portugal, Francia, Grecia… Si no lo tienes claro, tal vez deberíamos cambiar la pregunta a: ¿qué países están saliendo de la crisis y cuáles no? La respuesta, curiosamente es la misma.

El bipartidismo ya se instauró en España (además por la fuerza) en el siglo XIX y duró hasta la instauración de la República en 1931. Se le llamaba caciquismo. Por supuesto, era un bipartidismo impuesto. Los partidos de gobierno y oposición se alternaban mutuamente, apañando los resultados electorales para que ganara el partido de la oposición cuando las encuestas decían que el partido del gobierno no tenía muy buenas perspectivas. Así se daba una apariencia de democracia, cuando en realidad los caciques (gobernadores locales) eran los que se encargaban de mantener su propio poder y el status-quo del sistema.

Hoy nos pasa lo mismo, pero de manera diferente. Mediáticamente, los políticos nos hacen creer que solo existen dos opciones. ¿O cuándo fue la última vez que visteis en Antena 3 un dato sobre IU o sobre UPyD? ¿Sabíais de la existencia de partidos como Piratas o Ciudadanos en Blanco? ¿Entre quiénes son los debates electorales de las elecciones generales? Desde el congreso, como he puntualizado antes, utilizan la demagogia para poner la atención de la ciudadanía en temas accesorios, cuando ninguno trata los temas de fondo que habría que realmente tener en cuenta. ¿O no nos interesa más saber cuánta gente lleva esperando años (no meses) a recibir la ayuda de dependencia en Madrid, que si Telemadrid se ve o no en Castilla-La Mancha? ¿O no nos interesa más que una persona que no puede pagar su vivienda cancele su hipoteca con el valor de su vivienda, que los 2.500 euros que nos va a costar a cada elector (sí señor inmigrante, a usted también) el rescate a los bancos?

La matemática es sencilla. 84.000 millones de euros entre 34 millones de electores, 2.500 de euros por elector en municipales.

El bipartidismo, además, hoy también mantiene a los caciques en el poder. Los caciques no son más que los “barones” de los que oímos hablar cuando oímos hablar (rara vez) de primarias en PP o PSOE. Los caciques son los que aglutinan el poder en las comunidades autónomas o municipios. Estos también se sienten acomodados en sus butacas de las cortes regionales y los consistorios municipales, sabiendo que si las cosas se crispan, seguirán teniendo sus asientos… en el otro lado.

Caciquismo y bipartidismo, esta vez (y no sé qué es peor) con tu beneplácito. Porque al contrario que en el siglo XIX, hoy los votos se cuentan legalmente. Cierto, nuestra ley electoral y la manera de distribuir concejales y diputados no es justa. Pero dentro de la injusticia, quien mantiene a los gobernantes en su sitio, eres tú, que les votas. Eres tú, que piensas que si quieres castigar al PSOE por su gestión, tienes que votar al PP y viceversa. ¡Pues no! Ya has visto que las democracias sanas, que han conseguido salir de la crisis, son las que no se cierran al bipartidismo. Son las que tienen a una ciudadanía implicada en política y que sabe que su voto vale mucho.

Y son precisamente a sus “caciques” a los que los gobernantes estatales temen más. ¿O de dónde te crees que mantienen su soporte como cabeza de partido? ¿No crees que si realmente gobernaran en su partido, se habrían cargado de un plumazo las candidaturas corruptas de uno y otro bando que cada día siguen aprobando para tu ayuntamiento y comunidad? Pero tienen miedo. Si no las aprobaran perderían apoyos, y su posición como dirigentes del partido a nivel nacional perdería peso, se tambalearía. Quítales el poder desde abajo, desde tu municipio, provincia y comunidad, y verás cómo tambalea la cabeza. ¡Cambia la política con tu voto!

Por eso #nolesvotes te propone que te informes y que cambies los colores de tu consistorio y tu comunidad. El azul y el rojo ya los tenemos muy vistos y sabemos que son del mismo corte. PSOE y PP van ha hacer exactamente lo mismo que llevan haciendo toda la vida. Pero si les obligas a cambiar el chip, si les quitas los escaños que tanto quieren, si le das la oportunidad a una fuerza que realmente represente tus ideales, si te implicas y cambias el sistema, entonces sí tendremos esperanzas para España, para tu comunidad y para tu ciudad. Si no, seguiremos como siempre.

Anexo.

A continuación, las proporciones de los parlamentos multipartidistas y bipartidistas del mundo, conforme los voy encontrando

Aquí los parlamentos multipartidistas:

Parlamento alemán

Parlamento alemán

Parlamento austríaco

Parlamento austríaco

Parlamento finlandés

Parlamento finlandés

Parlamento islandés

Parlamento islandés

Parlamento sueco

Parlamento sueco

Parlamento noruego

Parlamento noruego

Y ahora los parlamentos bipartidistas:

Parlamento portugués

Parlamento portugués

Parlamento estadounidense

Parlamento estadounidense

Parlamento francés

Parlamento francés

Parlamento español

Parlamento español

Parlamento griego

Parlamento griego

#noalaguerra #noagadafi #libialibre y #turismoBisbal… ¿Cuál elijo?

marzo 20, 2011 18 comentarios
62

Quedan 62 días #nolesvotes

#7

Quedan 7 días para el primer #nolesvotes Trend Topic Day

Ayer me debatí, y mucho, contra mi mismo por el enorme dilema moral que ha desatado la ofensiva internacional en Libia. Muchos tuiteros y tuiteras se echaron a la Red a proclamar un #noalaguerra masivo y contundente, que aún hoy sigue siendo primer trend topic en España. Además de evocar el masivo “No a la guerra” de 2003 en el que pueblos de todo el mundo se unieron para pedir que se parara la II Guerra de Irak, que según el propio Kofi Annan era ilegal por no tener el aval expreso del Consejo de Seguridad de la ONU, han logrado aglutinar posiciones bien diferenciadas en cuanto a la guerra en Libia, pero dudo que muchos se hayan leído las dos resoluciones de la ONU al respecto.

Leyendo los twits me doy cuenta de que dentro de el #noalaguerra desatado como un tsunami ayer, hay tres vertientes ideológicas bien diferenciadas:

  1. El miedo.
    Mucha gente relaciona los ataques del 11-M en Madrid con la guerra de Irak. Piensan que unirnos de nuevo a una guerra en territorio musulmán va a recoger más enemistades, que se traducirán en nuevos atentados o, como ha prometido Gadafi, ataques directos.
  2. El pacifismo.
    Loable es toda la gente que proclama el #noalaguerra de ningún tipo. El no a las armas, no a los ejércitos, no a la violencia… Este segundo grupo de gente ha estado, está y estará siempre en contra de cualquier conflicto bélico, de cualquier tipo, deduzco que incluso si nos atacaran a nosotros directamente.
  3. Crítica de la hipocresía.
    Gente que proclama un #noalaguerra porque les parece que es hipócrita por parte del gobierno atacar a quienes ha vendido armas anteriormente, meterse en una guerra internacional cuando consiguieron el gobierno precisamente por el “No” a una guerra internacional, que les parece hipócrita atacar a Libia y decir que es para liberar al pueblo libio cuando todos sabemos que es por el petróleo… etcétera.
  4.  

Que conste que todas las posiciones del “No a la guerra” me parecen igualmente loables, pero me parecería frivolizar sobre la situación en Libia, sobre la gente que está muriendo por sus ideales, el tomar una posición a la ligera solo porque es un trend topic o el desempolvar el “No a la guerra” de 2003 alegremente sin tener en cuenta las diferencias con la guerra de Irak, que las hay y son muy grandes:

  1. No es una guerra ilegal.
    En 2003, la guerra emprendida contra el gobierno de Saddam Hussein  por el Reino Unido y Estados Unidos, y seguida por unos cuantos países más, no contaba con el aval de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Hoy no hay una, sino dos resoluciones concretas sobre la situación en Libia desde que se desató la revuelta civil. Y, en esencia, no es una guerra porque no hay declaración de guerra oficial. Se trata de un control militar de un espacio de exclusión aérea decretado por la ONU para evitar que los militares libios ataquen al pueblo libio. [Primera resolución, sobre la vulneración de derechos humanos en Libia, del 26 de febrero de 2011] [Segunda resolución, sobre la autorización de actuaciones internacionales en Libia, del 17 de marzo de 2011, en inglés]
  2. Zona de exclusión aérea.
    Los estados miembros de la ONU están autorizados a derribar aviones Libios que sobrevuelen la zona de exclusión aérea, pero no a intervenir en suelo libio. La zona de exclusión aérea es una medida disuasoria para el gobiero de Gadafi, para que no pueda utilizar sus aviones en contra del pueblo libio, pero también permite a los libios y al mundo árabe ver las maniobras no como una invasión, ya que no hay tropas en suelo libio, sino como una vigilancia de hierro. Así, las naciones de la Liga Árabe y otras naciones islámicas se han unido a la resolución de la ONU. La zona de exclusión aérea es un paso anterior a una intervención militar en toda regla. Pero hay que agotar todas las posibilidades, antes de invadir un territorio.
  3. No hay excusa de armas de destrucción masiva.
    Cuando se atacó Irak, la justificación principal eran las armas de destrucción masiva que, supuestamente, el régimen de Saddam Hussein podría utilizar contra occidente. Armas que nunca se encontraron. Hoy con Libia no existe tal excusa. De hecho, aunque sea vergonzoso, sabemos perfectamente de dónde vienen las armas libias. Son nuestras. Las vendimos nosotros.
  4. Levantamiento civil.
    La resolución de la ONU se hace eco explícitamente de la situación de los civiles libios que pacíficamente, desde el 15 de febrero, comenzaron a manifestarse contra el gobierno libio como ya lo hicieran los egipcios y tunecinos. La gran diferencia entre ambos es que, pese a que hubo utilización de la violencia y represión del gobierno contra los levantamientos, no se ha producido una respuesta militar como la de Libia, que ha sacado sus tanques a la calle a callar bocas.
  5.  

Sobre este último punto, tuiteros y tuiteras hicieron escarnio del consabido comentario de David Bisbal hace unos meses, cuando comenzó la revuelta en Egipto. “Nunca se han visto las pirámides de Egipto tan poco transitadas, ojalá que pronto se acabe la revuelta.” La razón por la que #turismoBisbal llegó a trend topic y se mantuvo por semanas fue que se hizo escarnio de un comentario público que parecía banalizar una situación importantísima en la historia de cualquier pueblo: un levantamiento civil por la libertad. Se entendió que tal comentario era igual a decir: “A ver si estos rebeldes se callan ya y dejan de pedir libertad a su dictador, que tengo ganas de ver las pirámides”, y por eso se le criticó hasta la saciedad.

#turismoBisbal: La frase que dio origen a la polémica

#turismoBisbal: La frase que dio origen a la polémica

Hoy, muchos de esos tuiteros y tuiteras se unen a #noalaguerra, y podríamos hacer el mismo escarnio público de ellos por no querer una Libia libre, como quieren los ciudadanos que decidieron el 15 de febrero levantar su voz contra Gadafi. Por lo visto, prefieren que no se haga nada al respecto y que ellos mismos se las ventilen. Claro, como en Egipto funcionó… Como en Túnez funcionó… ¿Por qué voy a mover yo un dedo?

Pero Libia no es igual que Egipto. Libia no es igual que Túnez. ¿O nos vamos a sentar a tomar café con Gadafi y pedirle amablemente que se vaya del poder y deje de asesinar manifestancitos tan a menudo, que eso está mal…? Eso, en otros términos más formales, ya se ha hecho: dos resoluciones de la ONU pidiendo expresamente que deje de matar manifestantes y permita mediación internacional en el conflicto. ¿Ha hecho caso? Obviamente, no.

Y llegados a este punto sólo puedo acordarme de la historia, no tan antigua, que ya hemos vivido en Europa. Dicen que el pueblo que no se acuerda de su historia está condenado a repetirla. Probablemente nos pase lo mismo aquí. Muchos airean hoy el #noalaguerra diciendo que eso es ser coherente, porque están en contra de cualquier guerra, conflicto armado o uso de violencia. En un mundo ideal eso sería fantástico, pero no vivimos en un mundo ideal.

Vivimos en un mundo en el que ha habido, hay y habrá mala gente. Y curiosamente la mala gente siempre se hace con el poder. Y cuando se hace con el poder, y usa la fuerza para defenderlo, y se han agotado todas las otras opciones para quitarlo… ¿Qué hacemos? Me veo obligado a pensar… ¿Qué habría pasado si no hubiese habido un levantamiento militar internacional contra Hitler? ¿Qué hubiese pasado si todos hubiesen hecho como hizo EE.UU. antes de que atacaran Pearl Harbor, cuando evitaban meterse en el conflicto diciendo “eso es un problema de Europa”? ¿Seguirían las SS hacinando y masacrando judíos, homosexuales y disidentes en campos de concentración? ¿Estaríamos dispuestos a no justificar el levantamiento internacional en ese caso? ¿A decir… “Que lo resuelvan ellos pacíficamente”?

Y en ocasiones sí se puede resolver pacíficamente. O de manera relativamente pacífica. En Turquía y en Egipto, aunque los resultados finales aún están por ver, parece que sí se ha podido. En España se pudo, y eso que un 23-F se sacaron los tanques a la calle. Pero en Libia no se puede. Evidentemente no.

Asumiendo mi papel como ciudadano, no puedo por menos que indignarme porque se atienda la situación en Libia y no la situación en Marruecos, por ejemplo. Me indigna que mi gobierno saque los buques y los aviones por un levantamiento civil y no por el otro, a merced del maldito oro negro. Pero aunque me indigna, no puedo dejar de pensar que, a pesar de que es obvio que la economía del crudo para mis gobernantes pesa más que la libertad y la democracia, al menos por una vez se actúa. Ya sabía que mis gobernantes no se movían por ideales. Ya sabía que eran corruptos y maleantes. Por eso defiendo un #nolesvotes. Y tal vez, si #nolesvotes hace efecto, en el futuro mi gobierno me haga caso. Y no solo con Libia, sino con Marruecos, con Yemen… Y en el mejor de los casos esos conflictos se resolverán en relativa paz. Pero hoy toca Libia, y los libios se merecen también voz y voto, y no un arma en la nuca.

Así que viendo la situación en perspectiva, me manifiesto:

Decidido. Me indigna la guerra. Siempre. Cualquiera. Sin duda. Pero no me uniré al #noalaguerra porque cuando nos posicionamos en Irak contra la guerra criticábamos que la comunidad internacional la había declarado ilegal. La guerra en Libia, sin duda, también es oportunista y dirigida a controlar el petróleo. Siguen habiendo otros regímenes políticos similares que reprimen a la ciudadanía que, por no tener petróleo, no reciben atención internacional, y esto también me indigna.

Pero hoy, OTAN y ONU están de acuerdo en que hay que proteger a los libios de Gadafi. Sea cual sea la razón, eso me alegra. No puedo ver un levantamiento civil por la democracia aplastado por un tirano militar otra vez. En España nos costó mucho salir de eso. Criticamos a Bisbal por banalizar el levantamiento de Egipto, ¿y ahora no estamos dispuestos a tomar medidas para que los ciudadanos libios consigan lo propio? Sin una intervención militar a gran escala, Hitler seguiría masacrando judíos, homosexuales y disidentes…

No me gusta la guerra. Ninguna. Y no me gusta que la atención internacional al conflicto Libio se motive por el petróleo. Pero prefiero un #noaGadafi y un #libialibre a un #noalaguerra. Aunque las armas que use Gadafi las hayamos vendido nosotros, lo cual también me avergüenza.

Sin embargo, sigo lamentando las muertes y la violencia. Lamentándolas muchísimo. Sobre todo las de gente que solo quería vivir mejor y que ha muerto por defender su libertad… En nuestra guerra civil también cayeron muchos de esos…

No me pondré a favor de unos gobernantes que solo actúan en situaciones como esta cuando hay petróleo de por medio. No me pondré a favor de unos gobernantes que venden armas a tiranos y luego se echan las manos a la cabeza cuando las usan. No me pondré a favor de unos gobernantes que no me representan. Pero tampoco me pondré en contra de defender a un pueblo que quiere libertad y está siendo masacrado por su gobierno. Por eso, no me pondré a favor de #noalaguerra. No esta vez.

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