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Jornada de reflexión

mayo 23, 2011 19 comentarios

Si el sábado era la jornada de reflexión para el votante, hoy es la jornada de reflexión para los partidos. Hoy la web del Ministerio del Interior no está tan saturada como ayer, pero los datos que contiene sí son definitivos, y muestran una información sumamente valiosa en la carrera de #nolesvotes 2012, que ya está pensando en buscar un nuevo hashtag más claro para los próximos 10 meses.

Todas las televisiones, programas de radio, diarios, etcétera nos han vendido la idea de que el Partido Popular ha ganado estas elecciones. Bien cierto que es, y mi enhorabuena para el vencedor… según las reglas del juego actuales. La pregunta es… ¿Qué hubiera pasado si las reglas del juego fuesen diferentes? ¿Qué hubiese pasado si nos hubiésemos guiado por un panorama proporcional sin las cortapisas de la ley d’Hont y con una representatividad porcentual directa? ¿Hubiese cambiado el panorama?

Comencemos por el gráfico actual tras las elecciones.

Resultados Municipales 2011

Resultados Municipales 2011

Según las cifras oficiales, el Partido Popular sacó un poco más del 37% de los votos y el PSOE quedó destronado de prácticamente todas las capitales de provincia y de todas las comunidades autónomas con un 28% de votos. IU resurgió como la tercera fuerza más votada, seguida de CiU y UPD, que apareció de la nada como la quinta fuerza más votada en número de votos.

En número de votos. ¿Qué pasa con los concejales? La imagen cambia dramáticamente. El Partido Popular mantiene una cifra porcentual similar (de 38% pasa al 39%), el PSOE saca un 32% de concejales, IU queda relegada a cuarta fuerza política, superada por CiU y UPD queda como séptima fuerza en lugar de quinta. ¿Os parece justo?

Concejales 2011

Concejales 2011

Si no os parece justo, entonces esperad a ver el siguiente gráfico. Comparemos los resultados obtenidos por los partidos políticos según las normas actuales con una representación proporcional donde las abstenciones, los votos nulos y los votos blancos cuenten. ¿Cuál ha sido el verdadero apoyo ciudadano a cada partido, teniendo en cuenta la gente que no les ha votado, ni ha votado a nadie?

Resultados 2011 reales

Resultados 2011 reales

Según el gráfico es obvio que la fuerza más votada, como suele ser habitual, ha sido la abstención. La diferencia entre los votos del PP y del PSOE sigue siendo abismal, pero el Partido Popular sólo ha conseguido el apoyo real del 24% de la población española. Esto es un toque de atención a los abstencionistas que decidieron conscientemente quedarse en casa para protestar contra el sistema. ¿Cuánto se habla de vosotros hoy en las noticias y los diarios? Yo sí que hablo de vosotros, pero para criticaros, porque políticos y medios de comunicación por igual están pasando olímpicamente de vosotros. A pesar de vuestra crítica muda, el Partido Popular sigue siendo el gran vencedor de las elecciones.

Si comparamos los escaños conseguidos por los partidos con los escaños que deberían haber conseguido realmente, en un sistema directamente proporcional, porcentualmente hablando, y teniendo en cuenta los votos nulos, blancos y las abstenciones como “sillas blancas” el circo quedaría así:

Concejales 2011 con abstención, votos blancos y votos nulos

Concejales 2011 con abstención, votos blancos y votos nulos

Desde luego el cambio es brutal, no obstante, se respeta el orden de partidos políticos que sí existe en número de votos, también en el número de concejales. Notablemente, de los 152 concejales que UPD ha conseguido en la realidad, le hubiesen correspondido 916, seis veces más. Y eso contando las abstenciones como fuerza política. Si solo contáramos nulos y blancos hubiesen correspondido 1.407, casi 10 veces más. IU hubiese conseguido 4.306, dos veces más de los que tiene.

Nuestro sistema actual no es un sistema de democracia real. Es un sistema maquetado para promocionar e instaurar grandes fuerzas políticas que anulen la representatividad ciudadana en aras a una “mejor gobernabilidad”. Es decir, nuestro sistema no sólo no asigna a cada partido los concejales que les toca, sino que además promueve un entorno en el que los ciudadanos no intervengan en política.

En estas elecciones había 700.000 nuevos votantes. Tras los resultados, 1.500.000 votantes han retirado su voto al PSOE. Sin embargo de esos 2.200.000 votantes, solo 500.000 le dieron su voto al Partido Popular. Las acampadas ciudadanas, democracia real ya y #nolesvotes ha conseguido concienciar a la ciudadanía a utilizar el voto de castigo bien, votando a una tercera vía. Las terceras vías han sido las grandes ganadoras de estas elecciones, porque han ganado la representatividad municipal que habían perdido, y han irrumpido con fuerza. Van a ser la clave para muchos gobiernos en coalición y van a dar que hablar en gobiernos como el ayuntamiento y la comunidad de Madrid, en los que IU y UPD han dado la campanada.

Pero es obvio que debido a este sistema, siguen saliendo perjudicados en favor de los grandes partidos, PP y PSOE. En comunidades como Asturias o el País Vasco, han sido ellos mismos los que se han visto afectados dramáticamente por esta ley electoral injusta, que no permite una democracia limpia y una representatividad ciudadana real. Así que espero que, ahora que ambos se han visto afectados por la propia Ley Electoral de la que nos venimos quejando estos meses, por esa circunscripción y por esa maldita Ley D’Hont, acepten que algo tiene que cambiar.

Porque si no, los que los vamos a cambiar, somos nosotros. Ya sabemos que podemos.

Realidad y ficción

abril 24, 2011 2 comentarios
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Quedan 29 días #nolesvotes

Ayer me pasó otra vez. Un amigo de malestar se pasó por casa, a charlar con mi amigo eloso (que ha venido a hacernos una visita esta semana santa desde Madrid) y conmigo sobre #nolesvotes y el resto de movimientos sociales de estos últimos meses. Hablamos de posibilidades de movilización de cara a este último mes, de lo que va ocurriendo en malestar a nivel nacional y local… y en eso, me comentó que tal o cual persona, a pesar de todo, seguía convencida de que la mejor opción era abstenerse. Y ese fue el momento en que me quedé de piedra.

Dándole un par de vueltas al tema, acabas entendiendo su postura. “No hay nada que me represente al 100%”, o: “Es la única manera de cambiar el sistema”, o: “Estoy en contra del sistema”, o: “Creo que todos los partidos son iguales”, o: “Al fin y al cabo mi voto va a perderse entre la maraña de otros votantes”, o: “No hay ningún partido que realmente quiera regenerar la democracia”…

Llevo luchando contra esos pensamientos desde que abrí este blog. Son los pensamientos más destructivos de la democracia y la razón es sencilla: hay una disfunción entre lo que el sistema entiende con tu abstención y lo que tú entiendes con tu abstención.

Malísima nos lo comentaba ayer:

No estoy de acuerdo con algunas afirmaciones. ¿Qué es eso de que abstener equivale a “me da igual”? De eso nada. Abstenerse no por comodidad ni pasotismo, sino como postura política (sí, postura política) es una actitud crítica contra el sistema. Es el voto en blanco el que sí equivale a “me da igual”, puesto que se acepta el sistema pero sin pronunciarse sobre tal o cual opción política.

Además, los ciudadanos no elegimos; en todo caso, elegimos de forma cercenada o manca. Los partidos presentan listas CERRADAS por ellos mismos (incluyendo incluso con desvergüenza a imputados y corruptos) y, una de dos, o lo tomas o lo dejas. No hay elección libre, sino condicionada.

Soy consciente de que el problema de la abstención consiste en que, en la mayoría de las ocasiones, es muy difícil de intepretar. Pero no siempre es así. Me remito, por ejemplo, el último referendum (oficioso) en Barcelona sobre la independencia de Cataluña: ¡sólo un doce por ciento de participación! La abstención, en ese caso, fue un auténtico grito parecido a un “¡basta ya de tonterías!”.

¿Cómo voy a participar en un sistema que considero tan injusto como corrupto yendo a una urna a depositar un voto aunque fuera nulo? Me integrarían en el “grado de participación ciudadana” y en un posible “éxito del sistema”. Me niego a ello.

No votaré para hacer el caldo gordo a un engranaje político promovido por un Estado que aplica un sistema proporcional tan injusto como descorazonador; en el que las listas se votan por los ciudadanos como si comulgaran con ruedas de molino; y en el que ninguno de los partidos que se presentan propone no ya la desaparición, sino, al menos, la reforma de un Estado de las Autonomías que es una sangría para el ciudadano, un semillero de discordias entre regiones y un majestuoso pesebre para gentes en su mayoría incapaces de ganarse la vida como los dioses mandan.

Lo dijo Aranguren allá por 1979 (¿ya nadie se acuerda de Aranguren?): “el Estado de las Autonomías es el resultado de unos políticos ávidos de cargos públicos”.

Saludos.

La ficción: no votar significa gritar contra el sistema

Como Malísima, mucha gente opina lo mismo: que abstenerse es una crítica al sistema. Básicamente piensa que abstenerse es negar el sistema, como un voto en contra al conjunto de las cosas que han desembocado en el actual sistema pseudo-democrático en el que vivimos, basado en una circunscripción electoral dividida que provoca que los votos de cada español no valgan lo mismo, una ley electoral que castiga a las formaciones pequeñas con la ley D’Hont y un poder judicial politizado… por poner unos ejemplos.

Pero todo eso es ficción: en tu cabeza piensas que en realidad, con tu abstención puedes cambiar algo. La realidad dice otra cosa.

Ponías como ejemplo el referéndum sobre la independencia de Cataluña. Un referéndum no vinculante que no pasaba de una consulta popular sobre la polarización de la ideología ciudadana. Tal vez lo que no se sabe tanto es que este referéndum no se ha hecho en toda Cataluña para todos los catalanes, sino solo en las comarcas del interior de Barcelona y de Girona, donde CiU y ERC (fuerzas independentistas) son más fuertes electoralmente. El hecho de que no sea vinculante hace que la gente no se lo tome tan en serio… Pongamos un ejemplo tecnológico para comprenderlo.

Digamos que hemos montado una web con un blog apoyando un partido o un candidato político determinado. Por ejemplo el de mecaeguaysoniacastedo.es. Todos sabemos que la gente que se atreve a visitar ese blog va a ser gente muy politizada a favor del PP de Sonia Castedo y gente muy politizada en contra (como yo, por ejemplo) para criticarlo. Imaginemos que los administradores montan una encuesta en el blog y llaman a todos los internautas a votar algo… como por ejemplo “¿Quieres a Ripoll como número 2 en la lista a la alcaldía de Alicante?”. Cerca del 100% de los votos será un “No” porque el público (target) al que va dirigido el blog es todo de gente en contra de Ripoll… Pero por supuesto, votaría muy poca gente, como mucho unas 100 personas, que comparativamente con la población electoral de Alicante, significaría una abstención de casi un 99%.

¿Podríamos decir que Alicante está en contra del sistema? ¿Podríamos asumir que el que la encuesta tenga tan alta “abstención” es “un auténtico grito parecido a un “¡basta ya de tonterías!” “? Pues no. Lo que quiere decir es que la gente bien no se lo ha tomado en serio, o bien ni se ha enterado.

La realidad: tu abstención no va a cambiar nada

Asúmelo: la abstención no es “difícil de interpretar”, es imposible de interpretar. Los políticos buscarán todas las excusas posibles y disculparán la abstención. Al final, lo que valdrá, será el voto de la mayoría, aunque haya ido a votar menos del 50% de los votantes. A los políticos (y me refiero a los políticos de siempre) les va a dar igual.

Malísima ponía como ejemplo el referéndum no-vinculante de la independencia de Cataluña de hace unos días. Yo voy a poner el ejemplo del referéndum vinculante del estatuto de autonomía de Cataluña. Abstención: 51%. Resolución: “Sí rotundo”. ¿Perdón? ¿Me he perdido algo?

Si realmente la abstención significa “estoy en contra del sistema”, los Catalanes, que estaban votando su “constitución” gritaron a voz en cuello con una abstención superior al 50%. Pero el resultado no fue así. A todos los efectos, el estatuto de autonomía fue aprobado por más del 73% de los votos a favor, pese a que ese 73% solo representara a menos de la mitad de los electores catalanes. El supuesto “grito” de la mitad de la población catalana que se abstuvo, fue mutilado.

Conclusión: vota

La conclusión, al ver la diferencia entre lo que los abstencionistas tienen en la cabeza y lo que el sistema entiende cuando nos abstenemos es que la única manera de que el sistema nos entienda es usar las reglas del mismo para boicotearlo. La abstención como crítica solo funciona en países donde el voto es obligatorio, y en el nuestro no lo es. Por tanto hay que buscar una manera más eficiente de que el sistema entienda nuestra voz.

#nolesvotes es una gran idea. De hecho muchísimos abstencionistas han acabado dando la razón a la idea. Y la idea es simple. En lugar de quedarte en casa y abstenerte… en lugar de votar nulo o blanco… usa el sistema, sí, pero para boicotearlo.

Existen fuerzas políticas que representan tus ideales. Desde los ideales más de derechas hasta los de más de izquierdas, hay partidos que los representan. Hay partidos que tienen propuestas muy interesantes, totalmente revolucionarias, en contra del sistema actual. Hay partidos, incluso a nivel nacional, que promueven las listas abiertas, la circunscripción única, la abolición de la ley D’Hont, la idea de “una persona, un voto”, la separación del poder judicial… Y hay partidos que, tras conseguir el apoyo de suficientes ciudadanos, han hecho propuestas una y otra vez a favor de todos esos cambios radicales en el núcleo del sistema. Sin embargo, por no tener suficientes votos (debido en gran medida a las abstenciones de gente que no evalúa los programas electorales) esas propuestas se quedan en agua de borrajas, porque el PPSOE las bloquea. IU y UPyD son ejemplos de esto.

Antes de decirme que ningún partido te representa, que todos son iguales, que ninguno quiere cambiar el sistema, ¿por qué no investigas los programas electorales? Los grandes partidos quieren que no votes, porque tu voto a favor de otros partidos es una décima menos en su porcentaje electoral… un escaño menos en su hegemonía. Por eso les interesa que sus votantes acérrimos les voten, y que los desengañados no investiguemos. Pero tu abstención les va a dar la victoria. No te abstengas. #nolesvotes, pero vota.

Edito 19/5/2011:

Primero que nada, pediros disculpas porque no puedo desactivar en WordPress.com los anuncios de Google. Parece que tienen ganas de hacer guasa y hay anuncios alrededor de este post del PP y del PSOE. Los repruebo profundamente y no me aportan ningún beneficio. Os recomiendo que escribáis a WordPress para hacer presión y que me dejen desactivar esa opción de mi blog, porque parece que no puedo hacerlo.

Segundo, si después de leerte este blog sigues pensando en la abstención como la mejor opción para tu voto, porque piensas que se va a entender como un voto en contra del sistema o porque crees que es la única manera de deslegitimar el sistema, lee este otro post que escribí más tarde (“Realidad y ficción”). Son solo dos minutos. Si sigues pensando en abstenerte después y no puedes o no quieres votar a Ciudadanos en Blanco, perfecto. Si sigues pensando en votar nulo, solo te pido una cosa, no utilices una papeleta electoral, sino un flyer de #nolesvotes o algo parecido. Ten en cuenta que si utilizas la papeleta modificada de un partido político, los interventores intentarán luchar por ella. Y si los de la mesa electoral no son muy duchos en materia electoral, podrían llegar a contarlo como un voto válido.

Por último, no dudes en dejar un comentario si quieres. Los reviso, apruebo y, en caso de creerlo necesario, respondo todos personalmente. Últimamente estáis muy activos y no llego a todos, pero poco a poco los atiendo todos, prometido.

Por qué pienso #nolesvotes

abril 20, 2011 Deja un comentario
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Quedan 31 días #nolesvotes

Van a cumplirse dos meses publicando a diario acerca de #nolesvotes y, aunque he hablado largo y tendido del movimiento, de por qué salir a votar el 22 de mayo y no quedarse en casa, de qué otras opciones hay además de PP y PSOE… Pero no os he hablado de cómo llegué a ser nolesvotiense.

Por mi rango de edad, pertenezco a ese 65% de la población española (echad cuentas con los datos del INE) que no tuvo la oportunidad de votar la actual constitución española. Con mis 26 primaveras (contando esta) he visto cómo el PSOE era sucedido por el PP de Aznar, he visto cómo era reelegido con mayoría absoluta, he visto aflorar como setas grúas y construcciones de moles de cemento que nunca han llegado a habitarse en una enorme burbuja inmobiliaria, he visto con rabia contenida nuestra entrada en la guerra de Irak, he visto cómo los pueblos del mundo se echaban a la calle, he visto cómo víctimas inocentes morían en innumerables atentados (de hecho, he sufrido uno en mis propias carnes), he visto cómo el PSOE de Zapatero echaba al PP de Aznar con su “talante”, he visto ese “talante” transformarse en insultos, descalificaciones y oraciones incendiarias lanzadas desde uno y otro bando… He visto muchas cosas… Pero nunca había hecho nada.

Pero un día llegó mi amigo eloso por Twitter y me dijo. “¿Has visto eso de #nolesvotes?” Y yo no sabía a qué se refería. En ese momento me metí en la página inicial del movimiento (www.nolesvotes.com) y leí parte de su wiki (http://wiki.nolesvotes.org). Leí más, me informé, eloso intervino en esa tertulia… Y en un par de horas vi la lógica de toda la idea.

No te pedimos el voto para ningún partido concreto, ni que votes en blanco, ni que te abstengas, sino que te informes para comprobar que existen alternativas.

La idea era tan sencilla que es absurdo que a nadie se le haya ocurrido antes. Se trata de reutilizar el sistema para darle la vuelta a la tortilla. Y lo mejor: no había cabeza visible. No había líder a quién seguir. Simplemente era una idea, con la que cada cual se sentía identificado, motivado a fomentarla y proclamarla si quería, sin tener que rendir cuentas a nadie. Me gustó.

En todas las elecciones (y muy especialmente en las elecciones municipales y autonómicas) hay innumerables fuerzas políticas pugnando por cargos en la administración local y autonómica. Sin embargo siempre acaban ganando las mismas: PP, PSOE o CiU. Curiosamente, las fuerzas políticas más votadas son las que menos escuchan al ciudadano. Ejemplos de ello tenemos para aburrir: La guerra de Irak, la jubilación a los 67 años, el canon digital, la ley Sinde… Y no importa si uno u otro están en el poder porque… ¡Oh, vaya! ¡Ambos están en el poder! Uno por si solo con mayoría simple puede no tener peso, pero ambos son tres cuartas partes del Congreso… si tienen que hacer algo para perpetuar sus escaños, se pondrán de acuerdo y nos dejarán de lado a los ciudadanos… eso seguro.

En definitiva, el ciudadano está vendido… ¿O no?

Es evidente que no ir a votar, pese a ser una forma de protestar, no va a cambiar las cosas. Ya ha habido elecciones con más abstenciones que votos a la primera opción parlamentaria, y nadie ha hecho caso. Es más, ya ha habido elecciones que superaban el 50% de abstenciones y nadie ha hecho caso. Para más INRI, los europarlamentarios que tienen su escaño pese a la abstención de más del 55% de los electores, se han creído con el derecho de cobrar las dietas de los viernes sin estar presentes y de volar en primera clase

Es evidente que votar en blanco, pese a ser una forma de protestar, no va a cambiar las cosas. Votar en blanco dificulta cambiar las cosas. Hace más difícil a las formaciones pequeñas conseguir el porcentaje mínimo que se requiere para conseguir escaños según la ley D’Hont, una de las grandes lacras de nuestro sistema electoral. No, un voto en blanco no es un escaño vacío, es un escaño que se quita a una formación pequeña y que se distribuye entre las grandes. En la práctica, es votar a lo que vote la mayoría.

Es evidente que votar nulo no va a cambiar las cosas, a menos por supuesto que quien vote nulo sean los votantes férreos del PPSOE. Me encantaría que en estas elecciones, cuando metieran su papeleta del PP o del PSOE, tachasen a todos los imputados en casos de corrupción en esas listas. Ya que no van a votar a un partido pequeño, como mínimo podrían tener la deferencia de no votar a gente corrupta, tachándola de la papeleta, ¿no? Pero el resto de los votantes sabemos que eso provocaría un voto nulo, que a todos los efectos funciona como una abstención.

Y, personalmente, yo quiero que cambien las cosas.

La idea es sencilla. Utiliza el sistema para cambiar el sistema. No te abstengas, no votes en blanco, no votes nulo… pero tampoco votes a los de siempre. Esto va a polarizar mucho el voto, sí, pero va a dejar a la ley D’Hont sin efectos prácticos y, lo mejor… va a obligar a los grandes partidos a tener que escuchar a los más pequeños, que muchas veces tienen muchas mejores ideas, pero muchos menos votos.

Para eso, lo primero que tienes que hacer es escucharles, currarte tu voto. Porque no se trata de votar al tun-tún. La democracia no es votar. La democracia es elegir, y para elegir hay que estar informado. Pero niégate a que te coman el tarro los de siempre. Ya sabemos como funcionan de sobra. Ya sabemos que nos prometerán el oro y el moro hasta que consigan nuestro voto… y después, nada (a menos que tengas mucho dinero, en cuyo caso serás amigo suyo y formarás parte del próximo escándalo corrupto-político).

La idea es sencilla, clara y tiene todas las de funcionar. Solo hace falta gente convencida, así que había que empezar a convencerla. Ahí es donde mi amigo eloso y yo nos retamos mutuamente a escribir al menos una vez al día sobre la idea #nolesvotes.

Dentro de poco hará dos meses que escribimos. Entretanto hemos aprendido a tratar con candidatos, con televisiones, con medios de comunicación, con trolls, con twitter, con facebook, con otras formaciones (como #malestar o #democraciarealya), hemos recibido críticas, destructivas y constructivas, hemos compartido impresiones, denunciado injusticias, promovido ideas y, lo mejor, hemos convencido a más gente.

A todos los nolesvotienses que me siguen en el blog: gracias. A todos los que todavía no os habéis “convertido”, pensadlo dos veces, informáos y veréis que es una idea fantástica y que puede funcionar. Y si decidís uniros, hacedlo con fuerza y comenzad a convencer a los vuestros también. A todos, gracias por estos dos meses, y ánimo. A por el mes que nos queda.

#nolesvotes

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