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Consenso de mínimos: Lucha contra la corrupción

junio 30, 2011 Deja un comentario

El segundo punto del consenso de mínimos es el de la lucha contra la corrupción. En la Comunidad Valenciana tenemos esto (parece) súper asumido. Tanto por parte del Partido Popular como por parte del Partido Socialista, las listas electorales se nutren de imputados e implicados en los casos Brugal, Gürtel y Fabra. La razón es sencilla: no se trata de que sean buenos políticos, se trata de que su asiento en las Cortes los convierte en aforados y, por tanto, intocables ante la ley. Otros casos de corrupción, algunos manifiestamente evidentes, pueden consultarse en la web de #votaaotros. De hecho el manifiesto 2.o de #nolesvotes abría con las palabras:

La corrupción en España alcanza niveles alarmantes. No se trata sólo de los casos de corrupción urbanística, cohecho, prevaricación, etc., que afectan de manera generalizada a los grandes partidos: hablamos de corrupción en los mismos fundamentos del sistema.

En este contexto se ha asentado la alternancia perpetua de organizaciones políticas aferradas al poder durante décadas (PP, PSOE, EAJ-PNV, CiU…), sin otras opciones más que aquellas necesarias para conseguir sus propios objetivos, sin permeabilidad de nuevas ideas, sin permitir la participación activa de la ciudadanía, asfixiando toda posibilidad de regeneración democrática.

Ni que decir tiene que el hecho de que los imputados sean aforados e “intocables” hace muy difícil que el poder judicial haga su trabajo. Los políticos se escudan en que “imputado no significa culpable” y sin embargo, cuando se les piden responsabilidades demoran años la presentación de facturas, piden anulaciones de escuchas telefónicas que les delatan o simplemente asumen la realidad de las acusaciones, como si fuese la cosa más normal del mundo.

Por supuesto, todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario, eso vale para todos los ciudadanos. Pero precisamente, siguiendo ese mismo principio de igualdad, todos los representantes del pueblo en Cortes, Diputaciones y Ayuntamientos deben tener el mismo tipo de privilegios y obligaciones que el resto. Que los aforados tengan un estatus especial que les otorgue inmunidad ante la ley mientras ejecutan su cargo es demencial.

¿Qué hay que hacer?

En primer lugar, los partidos políticos deberían hacer un poco de autocrítica. Aquellos que mantienen y defienden a sus cabezas de lista super imputados y les ayuda a no presentarse ante la ley tienen tan poca vergüenza como aquéllos que se amparan en las direcciones centrales de los partidos que los mantienen ahí. Si un diputado tiene inmunidad, pero resulta requerido por la justicia, por pura ética debería renunciar a su puesto, zanjar el asunto en los tribunales, y esperar a las próximas elecciones a recuperar su puesto.

En segundo lugar, esto no sería siquiera necesario si la inmunidad de los aforados (ojo, que en el Congreso de los Diputados es igual) se eliminara. En este caso los diputados podrían ser requeridos por la justicia incluso mientras están ejerciendo su deber constitucional de representar democráticamente a sus votantes en las cámaras. De resultar enjuiciados y declarados culpables, deberían dejar su puesto automáticamente por ley, pero en otro caso, podrían defender su honor y su inocencia sin que su actividad parlamentaria se viese afectada.

En tercer lugar, es indignante, incluso para los votantes de partidos que protegen a los imputados, tener que votar una lista con personas que conocen ciertamente que son imputados o, peor, corruptos. Muchos de los votantes del Partido Popular en Alicante hubiesen preferido poder votar una lista abierta, eliminando de la misma al número dos impuesto por la dirección central, José Joaquín Ripoll. No digo que su implicación sea cierta o falsa, aunque ya se sabe que “cuando el río suena, agua lleva” y este suena mucho, pero sí que si los ciudadanos tuviesen la libertad de tachar de las listas que votan a aquellos a los que no quieren votar, tal vez los imputados dejarían de escudarse en los votos que han obtenido para eludir la ley.

En cuarto lugar, todo cargo público debería verse obligado a hacer públicas sus cuentas, así como las de sus familiares directos y sus sociedades. Es indignante que en la publicación de las cuentas de Camps y Alarte, en la Comunidad Valenciana, nos hagan creer que el uno solo tiene 4.000 euros entre dos cuentas y el otro tiene 600. La declaración de la renta de los cargos públicos, de todos ellos, deberían ser públicas.

Por último, no olvidemos que hay gente honrada, igual que la hay corrupta, en todos los partidos. Todos los partidos políticos, incluidos aquéllos que luchan fehacientemente contra la corrupción dentro de sus filas, pueden, en un momento dado, encontrarse con un problema de corrupción en sus filas. Un diputado de las cortes que esté en contra de las prácticas corruptas de su propio partido, sin embargo, está obligado a votar a favor de las iniciativas de su partido por la disciplina de partidos. Aunque veremos que esto tiene mucho que ver con los mecanismos de control que propone el punto cuarto del consenso de mínimos, reconocer abiertamente que el escaño corresponde al diputado o concejal y no al partido permitiría que tanto corruptos como honrados dentro de cada partido se posicionasen incluso en contra de las directrices del propio partido.

En resumen…

  1. La lucha contra la corrupción sale de dentro. Un partido demócrata debería estar a la vanguardia de la lucha contra la corrupción, en lugar de proteger a sus imputados.
  2. Eliminar la inmunidad de los aforados. Si todos somos ciudadanos iguales ante la ley, igual deben serlo los ciudadanos que se dedican a la política. Ellos tienen más privilegios que el resto, por tanto también deben ser mucho más responsables.
  3. Las listas abiertas pueden contribuir a que los votantes, incluso de los partidos que protegen a sus imputados, decidan si quieren que sus imputados estén o no en las instituciones.
  4. Dado que los cargos públicos tienen sueldos públicos y deben rendir cuentas, no solo ante hacienda, sino ante sus electores, es necesario que todas sus cuentas y las de sus familiares directos y sociedades en las que estén implicados sean públicas igualmente.
  5. Finalmente, el que los escaños pertenezcan al concejal o diputado haría más fácil que, en casos de cargos electos honrados que se encuentren casos de corrupción en sus propios partidos, puedan votar en contra de medidas que consideren corruptas.

Cortinas de humo

abril 25, 2011 3 comentarios
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Quedan 26 días #nolesvotes

Hoy nos levantamos con el pelotazo del publiscopio, que dice que tras el anuncio de que ZP no se presentará en las próximas elecciones generales a presidente, el PSOE gana 11 puntos porcentuales en intencionalidad de voto para estas elecciones municipales y autonómicas.

Está claro que a las encuestas no hay que hacerles mucho caso. Público es un diario de cariz socialista, así que no es de extrañar que la diferencia entre esas cifras y las que plantea La Razón, por ejemplo, arrojen una diferencia de 8 puntos porcentuales en intencionalidad de voto. Pero sí dejan claro que ambos partidos están intentando hacer lo que hacen siempre que se presentan unas elecciones: lanzar cortinas de humo.

Mientras hablamos de si Zapatero se presentará o no, o de quién será su sucesor, nos olvidamos de hablar de que hay un caso de corrupción brutal en Andalucía, en el que por primera vez en la historia, los juzgados han pedido los archivos secretos de las juntas para analizar hasta qué grado hay cohecho, prevaricación y otros palabros entre los diferentes cargos de las Cortes andaluzas.

Mientras hablamos de si Bildu debe o no ser impugnada totalmente, o de si el PP es leal o no al gobierno, nos olvidamos de que la impugnación de que hay listas del PP que sí deberían ser impugnadas por contener imputados en varios procesos judiciales en la Comunidad Valenciana.

Mientras continuamos viendo cómo las televisiones nos muestran las frases incendiarias que se lanzan representantes de PSOE y PP en sus diferentes apariciones públicas, asumimos que no hay otras opciones más allá de la mala y la peor y nos olvidamos de que el Consejo de Europa ha suspendido a España en la transparencia de los partidos.

Mientras miramos las encuestas de unos y otros, mientras unos y otros hacen alarde de dialéctica, mientras unos y otros dicen que son los otros los radicales… nos olvidamos de que en lugar de lanzarse chuzos de mierda entre sí, deberían estar hablándonos de sus propuestas. Y nos olvidamos de que hay otros partidos, mutilados por el entramado bipartidista que entrama no solo a los partidos regionales y municipales, sino también a las cajas de ahorros y las televisiones y medios de comunicación públicos y privados, que sí están haciendo propuestas… pero claro, no salen en la tele en horario de máxima audiencia.

Eso es lo que se llama “cortina de humo”:

Conjunto de hechos o circunstancias con los que se pretende ocultar las verdaderas intenciones o desviar la atención de los demás.

Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

¿Y qué interés puede haber por parte de PP y PSOE de “ocultar las verdaderas intenciones o desviar la atención”? ¿Puede ser que no quieren que te des cuenta de que entre ellos dos y CiU se reparten casi todas las tramas de corrupción abiertas en el mapa español? ¿Puede ser que no quieren que te des cuenta de que ni unos ni otros tienen propuestas de alcance realmente factibles para paliar la crisis? ¿Puede ser que no quieren que te des cuenta de que los dos están jugando a un juego en el que, mientras te tengan anulado, siempre son ellos y no tú quien sale ganando?

Juega tu ficha. Definitivamente no les votes. Mañana aparecerán las listas definitivas de todas las comunidades, provincias y municipios de España. Búscalas. Busca los programas alternativos de cada uno y vota a otros. Cambia las reglas del juego. Hazle daño a ambos, y donde más duele.

¿Y yo a quién voto?: Hoy Izquierda Unida (IU)

abril 3, 2011 4 comentarios
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Quedan 48 días #nolesvotes

Lo prometido es deuda. Como prometí hace una semana, cuando hablaba de UPyD en el blog, en nuestro repaso por las fuerzas políticas alternativas (terceras vías) que se presentan a las próximas elecciones municipales y autonómicas, hoy repasamos la actividad y propuestas de Izquierda Unida.

Izquierda Unida es una organización política (un “movimiento político y social” como se define en su propia página web) más que simplemente un partido político. Frente al centralismo ideológico propuesto por la mayoría de las fuerzas políticas de España, Izquierda Unida plantea una organización “federal e ideológicamente plural de la izquierda española y de sus pueblos, donde participan los partidos políticos y organizaciones federados, colectivos y todas aquellas personas que voluntariamente se adscriban, acepten y practiquen la política de Izquierda Unida, aprobada en sus Asambleas Federales, su programa, su política internacional, su funcionamiento administrativo y financiero, y sus Estatutos.” Como consecuencia, es un partido que está abierto a la incorporación de otros partidos a la federación o a la presentación en coalición a las elecciones.

Recientemente, por ejemplo, Izquierda Republicana, que dejó Izquierda Unida en 2002, ha decidido volver a incorporarse a Izquierda Unida. Igualmente, estamos muy acostumbrados a ver que Izquierda Unida se presenta, tanto a las elecciones municipales y autonómicas, como a las elecciones al congreso y senado, en coalición con otros partidos de izquierda.

Entre otros principios fundamentales (ver los estatutos de la IX Asamblea Federal de Izquierda Unida en 2008), Izquierda Unida toma como referentes los ideales de:

  • Defensa de la democracia participativa, tanto en el ámbito de la gestión interna como en el ámbito público.
  • Aperturismo al ciudadano (o principio de “permeabilidad“) que permite a cualquier ciudadano, tenga o no carné de IU, realizar sus aportaciones para el enriquecimiento mutuo.
  • Promover la cohesión y el pluralismo.
  • Defender sus ideales desde el ámbito local y no solo mediante líneas centralizadas del partido central, estableciendo el principio de federalidad.

Izquierda Unida también fue uno de los grandes castigados por la actual ley electoral en las elecciones al congreso de 2008. Según un sistema realmente proporcional, Izquierda Unida debería haber sacado 13 escaños (el 3,8% de los votos, sobre 350 escaños). Sin embargo, por el sistema establecido en la LOREG y por la Constitución, que establece que la demarcación electoral es la provincia, sacó solo 2 escaños a compartir con ICV. De ahí que hayan promovido activamente una reforma radical en esta ley que actualmente premia a los partidos grandes regalándoles escaños.

Izquierda Unida ha planteado manifiestos y propuestas legislativas y no de ley importantes sobre temas como los siguientes:

En cuanto a los movimientos sociales en los que ha estado inmerso últimamente destacan:

En el ámbito local, Izquierda Unida siempre ha promovido la participación ciudadana en todos los ámbitos, lo que hace de esta organización una opción a considerar si tienes una ideología de izquierdas y tienes propuestas que realizar. En general, varios meses antes de presentar las listas para su aprobación mediante democracia interna, Izquierda Unida realiza asambleas y reuniones de vecinos en las que toman nota de todas las propuestas ciudadanas para todas las áreas de gestión pública y estudiar cómo incorporarlas a su programa electoral. Igualmente en los municipios en los que tienen actividad o representación, plantean un sistema de presupuestos participativos, permitiendo a los ciudadanos decidir dónde derivar los fondos públicos.

Por supuesto, en una entrada de un blog no caben todas las propuestas de una organización política de tanto recorrido institucional como Izquierda Unida, pero tienes mucha más información en su página web y puedes acercarte a cualquiera de sus sedes en España para pedir información sobre qué proponen en tu municipio o comunidad autónoma. Si finalmente, después de informarte, ves que representan tus ideales, vótales. Pero a PP, PSOE y CiU #nolesvotes.

Nota:

Como ya comenté en mi blogpost sobre UPyD de la semana pasada, te recuerdo que el/la que tiene que votar eres tú, por lo que aunque te presente información resumida en este blog sobre algunas fuerzas políticas que se presentan a las próximas elecciones, la decisión es absolutamente tuya. Espero, sin embargo, que estos artículos te ayuden a comenzar tu búsqueda o a tener una idea más clara de las opciones a votar.

En ningún caso intento orientar tu voto a ninguna de estas fuerzas políticas. En este caso, el hecho de que conozca y sea amigo de Daniel Simón, que se presenta por Izquierda Unida como número 4 de la lista por Alicante, no significa que te esté pidiendo su voto para él o para su lista. Eso lo decidirás tú.

No obstante, igual que denuncio en mi blog actitudes políticas hipócritas como las que hay en el Partido Popular, tanto en la Comunidad Valenciana, como en Alicante o Elche, también he de defender la integridad de aquéllos políticos que conozco personalmente y que me parecen coherentes y decentes. Daniel Simón, además de ser un fantástico gestor cultural y un excelente amigo, capaz de generar sinergias entre gente de ideologías muy divergentes, es una persona honrada y coherente hasta la médula. Vote o no vote a Izquierda Unida en las próximas elecciones (cosa que todavía no he decidido), mi opinión personal sobre él no variará. Es un político como la copa de un pino y un amigo ejemplar.

“Todo es la misma mierda. No votes a nadie.”

marzo 1, 2011 24 comentarios
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Quedan 81 días #nolesvotes

Sé que a muchos os ha gustado la publicación que escribí el viernes: “Pues yo no entiendo eso de #nolesvotes”. Os agradezco profundamente vuestros comentarios. También sé que a muchos no os ha gustado. Entre ellos iwisiw, de meneame.net, que ha dejado claro en los comentarios del enlace que está absolutamente en contra de #nolesvotes porque somos unos inocentes que le estamos haciendo el juego a los de siempre.

Que “todo el arco parlamentario está podrido” y que no hay alternativas, es una de las cuestiones más comunes que se nos presentan a los nolesvotienses. Sinceramente, entiendo ese pensamiento: “Todo es la misma mierda. ¿Por qué debería molestarme en ir a votar?” Yo también pensaba así antes de que mi amigo Catacroc me presentara #nolesvotes. Pero no más, claro. No obstante, lo entiendo.

Tú piensas que todos los partidos, aunque con sus diferencias abismales, claro está, son exactamente iguales en el fondo. Sabes exactamente por qué razón (o razones) no votarías a cada partido. Entiendes que las “alternativas” que #nolesvotes te dice que hay en realidad se refieren solo a los partidos mayoritarios. Piensas que tu abstención, o tu voto en blanco, serán entendidos como una rebelión. Que cuando vean que la mitad de los votos son blancos, entonces se darán cuenta. Que cuando los votantes dejen de ir a votar, las cosas tendrán que cambiar.

Mal.

¿Sabes cuánta gente se abstuvo de votar en las últimas elecciones catalanas de 2010? ¿Te lo imaginas? Míralo en Internet. El 40% no fue a votar. Contando con los votos en blanco, el 43%. Con estas cifras, el partido más votado en las últimas elecciones catalanas fue, sin duda, el no-partido, porque CiU, la fuerza política más votada, solo consiguió el 38,5% de los votos.

¿Sabes en qué ha cambiado el panorama político la abstención? En nada. Sí, es cierto, ha cambiado el gobierno en Cataluña. Pero eso no es por la abstención. El tripartito anterior salió de unas elecciones en que la abstención fue incluso mayor.

Sí, la enorme cifra de abstenciones, o de votos blancos, aparece en las noticias. Pero después se aplica la ley electoral con los votos que quedan. Cuantos más votos blancos hay, más injusto y desproporcionado se vuelve el reparto de poder y más se premia a los partidos más votados. Y más se castiga a los menos votados. Después de las matemáticas se publican los resultados. Se declara un vencedor. Y todo sigue igual que siempre. Nadie rectifica nada. Los partidos siguen manteniendo las reglas del juego, siguen negociando con tus votos y siguen desoyendo a los ciudadanos. Decir que abstenerse o que votar en blanco va a cambiar las cosas es no ver la realidad. Porque la realidad es que eso ya lo hemos probado, y no funciona.

#nolesvotes te propone que no tires tu voto, pero que no votes a los de siempre. Pero claro, a ti, que te parece que todos los partidos están podridos y que ninguno se salva, te corroe las entrañas tener que darle tu voto a alguno. Es un gran dilema. Por un lado comprendo que no quieras darle tu voto a alguien que no te representa al 100%, por otro lado tienes que comprender que el único que te representa a ti al 100% eres tú mismo. Como dije el domingo, “nunca llueve al gusto de todos” por lo que tal vez tengas que plantearte que, como es poco probable que encuentres a alguien que te represente al 100%, tal vez tengas que conformarte con un 90%, o un 80%.

Si decides que no estás dispuesto a aceptar menos, que prefieres tirar tu voto… ¿Has considerado la opción de Ciudadanos en Blanco? Para aclararnos: llegados a este punto, estamos en la situación de que tú no quieres darle el voto a nadie porque nadie te representa, así que has decidido no votar, o votar en blanco. Pero te encuentras con el dilema de que si no votas, no vas a cambiar las cosas y si votas en blanco, tampoco. Ciudadanos en Blanco es una opción en la que tu voto en blanco se convertirá en escaños vacíos o nulos. Un partido fantasma que estará ocupando su asiento lo menos posible e intervendrá en las sesiones nada o menos.

Claro, llegados a este punto, si me dices que tampoco quieres votar a Ciudadanos en Blanco, te tengo que preguntar: ¿por qué? Tu respuesta probablemente sea que te parece una patochada, un partido absurdo, casi como el Partido Pirata, o el Partido Cannabis por la Legalización y Normalización (que conste que YO no estoy diciendo que sean absurdos, eres perfectamente libre de escogerlos si sus programas te representan). ¿Por qué? ¿Te has tomado la molestia de leer su programa? ¿Has ido a preguntarles personalmente qué van a hacer con tu voto? ¿Acaso eres un vidente (y de los buenos) y sabes perfectamente que no te representan sin investigar? ¿O es que tienes prejuicios contra ellos por ser pequeños, o por ser nuevos? ¿No crees que tal vez por eso tienen muchos más ideales y los defienden más fuerte que los partidos mayoritarios? ¿No crees que precisamente por eso sí van a usar bien tu voto?

No, tú sigues con la idea metida en tu cabeza de que el estado de cosas actual es inamovible, y que no moverte es la mejor opción. Bien, es tu decisión. Es tu voto. Pero es la misma decisión y el mismo voto que llevas haciendo toda la vida. Es el mismo inmovilismo que hemos asumido todos. Y va a dar el mismo resultado de siempre: nada. Y cuando te veas acorralado en tus propias razones contra #nolesvotes te reirás de que te pidan el no-voto para ciertos partidos basándose exclusivamente en la Ley Sinde.

Mal.

Por enésima vez: que la Ley Sinde fue el detonante, sí. Seguro. Pero no es más que una de tantas en las que PPSOE ha hecho lo que ha querido sin pensar en la gente que les votó. Van a hacer lo que ellos quieren con tu voto, no lo que tú quieres que hagan con él. Y el no hacer nada va a dejarles hacer lo mismo.

Y entonces me dirás que intentar hacer algo es absurdo, porque las reglas del juego están puestas para que no podamos hacer nada. Que somos marionetas en un vaivén de poder en el que tenemos la ilusión de ser los jefes cada cuatro años, pero que en realidad no podremos cambiar esto. Y que somos ilusos si lo intentamos.

Mal.

Porque entonces estás incurriendo en una contradicción. Estás peleándote conmigo por intentar hacer algo para cambiar las cosas, cuando a ti te gustaría que cambiaran. Estás decidiendo no utilizar ese resquicio que te deja nuestra pseudodemocracia porque te derrotas a ti mismo antes de luchar. Estás diciendo con la boca “esto no me gusta” cuando con tus acciones (o no acciones) estás demostrando que no te importa.

Y claro, llegamos al punto en el que nos damos de bruces con la realidad. No te importa. Te has acostumbrado. Estás a gusto. No quieres cambiarlo. Te escudas en una visión negativa de tu entorno, pero te has acomodado a él, tanto que ahora alguien viene a hacer algo para intentar mejorarlo y te da miedo que lo cambien. E intentas que ellos hagan los mismo que tú. Que se acomoden.

Mal.

Porque llega el punto en el que no hay manera de acomodarse. Porque llega el punto en el que hay que decir “basta”. Y la gente que está dispuesta a cambiar las cosas va a utilizar cualquier resquicio posible que haya para cambiarlo, o para que ese resquicio cada vez se haga más grande y más grande, hasta que nos de suficiente margen de maniobra para cambiarlo. Y si no quieres unirte, vale. Ya has demostrado que quieres ser uno más en el bando del inmovilismo. Pero mi voto sigue siendo mío. Y mi voz también. Y seguiré defendiendo lo que creo hasta que sea una realidad. Y si en algún momento te das cuenta de que eso también te representa, entonces serás bienvenido.

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